miércoles, 12 de diciembre de 2018

Curso: Familia y destino - Enero 2019


Taller de análisis cinematográfico
FAMILIA y DESTINO
A cargo de Carolina Giudici

Tres opciones:
Los lunes, desde el 7 de enero (Cupo completo)
Los martes, desde el 8 de enero - ¡NUEVA FECHA!
Los miércoles, desde el 9 de enero (Cupo completo)


Cuatro encuentros, en el barrio de Almagro

Cuatro películas dirigidas por destacados cineastas contemporáneos. Un recorrido por relatos que nos trasladan a épocas y ámbitos diversos para invitarnos a sentir y pensar de qué forma la familia (o su ausencia) moldea la subjetividad de las personas, y cuánto influyen otros factores en ese proceso. La fuerza de los lazos de sangre, la soledad, la sexualidad, la violencia, el genocidio nazi, la política, el deseo, la memoria, el lugar de los niños, la alienación, son sólo algunos de los temas abordados por estas películas a partir de diferentes paradigmas estéticos. En cada encuentro del curso se ofrecerán herramientas teóricas y una introducción al estilo del autor para luego profundizar en el análisis del título elegido. Éste es el programa del taller:

Clase 1: Todo o nada, de Mike Leigh (Gran Bretaña, 2002)

Clase 2: Ida, de Pawel Pawlikowski
(Polonia, 2013)

Clase 3: Las hermanas alemanas, de Margarethe von Trotta
(Alemania, 1981)

Clase 4: La rabia, de Albertina Carri
(Argentina, 2008)

Inicio del taller – 
Tres opciones:
Lunes 7 de enero de 2019 (hasta el lunes 28)
Martes 8 de enero de 2019 (hasta el martes 29)

Miércoles 9 de enero de 2019 (hasta el miércoles 30)

Horario: 19 a 21 hs.

Lugar: Barrio de Almagro


Las vacantes son limitadas y se reservan con inscripción previa.

*Es importante asistir a los encuentros con las películas vistas, por eso como parte del taller también ofrezco copias de las películas en dvd (consultar).

Para más detalles por favor llamar al teléfono 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto), o escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

lunes, 10 de diciembre de 2018

Llega una nueva Semana del Festival de Cannes: Tim Roth es el invitado

El lunes 10 de diciembre comenzará en la sala Gaumont una nueva edición de la “Semana de Cine del Festival de Cannes”, en el marco de la 10ª edición de Ventana Sur. Thierry Frémaux, el Delegado General del Festival, será el encargado de presentar una selección de seis películas participantes del último Cannes.  

Esta edición contará además con la visita especial del actor de origen inglés Tim Roth, conocido popularmente por la serie "Lie to me" y por sus trabajos con Quentin Tarantino. Precisamente, Roth ofrecerá una clase magistral en donde se proyectará una de las películas más emblemáticas que él protagonizó: Perros de la calle. Otro de los invitados es el siempre provocador Gaspar Noé, director argentino radicado en Francia, que viene a presentar Climax, su última producción. 

Las películas elegidas para este ciclo, en la mayoría de los casos, no encuentran espacios de exhibición en el circuito comercial. Por este motivo, la Semana de Cine del Festival de Cannes se convierte en una oportunidad única para que el público local pueda ver en cines algunos de los mejores largometrajes del último año. 

Programación: 

Lunes 10, 20hs 
Un asunto de familia (Shoplifters), de Kore-eda Shirokazu (121’) 
Al regresar de un robo, Osamu y su hijo encuentran en la calle a una niña que parece haberse quedado sola. La esposa de Osamu se resiste a albergar a la niña por la noche, pero acepta cuidarla cuando comprende que sus padres la han maltratado. Esta película se llevó la Palma de Oro, merecido premio para Kore-eda, que es uno de los grandes realizadores del cine contemporáneo aunque no lo suficientemente reconocido.

Martes 11, 19hs 
Función especial
Master Class de Tim Roth + Proyección de Perros de la calle, de Quentin Tarantino (99’)

Martes 11, 22.15hs 
Climax, de Gaspar Noé (95’), con presentación del director. 
A mediados de los años 90, veinte jóvenes bailarines de danza urbana que se reúnen para ensayar en un espacio situado en el corazón de un bosque. Después de bailar, organizan una fiesta alrededor de una gran fuente de sangría. Muy pronto una extraña locura parece apoderarse de ellos. 

Miércoles 12, 20hs 
Capharnaüm, de Nadine Labaki (120’)  
La historia está ambientada en el pueblo pesquero de Cafarnaúm (Capernaum) en Líbano. Allí se desarrolla una fábula contemporánea de carácter político sobre un niño que se rebela contra la vida que le han impuesto y lanza una demanda. Ganadora del Premio del Jurado.
 
Jueves 13, 20hs 
Burning, de Lee Chang-dong (148’) 
El joven Jongsu se encuentra por casualidad con Haemi, una chica que vivía en su vecindario. Inician una relación y la chica le pide que cuide a su gato durante un viaje a África. A su regreso, Haemi le presenta a Ben, un joven misterioso y con dinero que conoció allí. Vi Burning en el festival de Mar del Plata. Es una película excelente. Durante el visionado genera un enorme desconcierto porque el relato es muy ambiguo, pero regala un efecto hipnótico que hace que uno la siga pensando durante días. Aquí pueden leer mi reseña del film.

Viernes 14, 20hs 
Dogman, de Matteo Garrone (102’) 
En un suburbio pobre, Marcello, peluquero de perros muy apreciado por todos, se entera de que su amigo Simoncino sale de prisión y rápidamente extorsiona y maltrata al vecindario. Marcello confía en él y se deja llevar a su vez por una espiral criminal. Marcello Fonte recibió el premio al Mejor Actor por su protagónico en esta película.

Sábado 15, 20hs 
Border, de Ali Abbasi (108’) 
Tina es una agente de aduanas reconocida por su eficiencia para detectar a posibles culpables. Hasta que conoce a Vore. Tina sabe que hay algo oculto pero no lograr identificar qué es y siente una extraña atracción por él. Película ganadora de la sección Un Certain Regard.

Domingo 16, 20hs 
Un asunto de familia (Shoplifters), de Kore-eda Shirokazu (121’)

La entradas tiene un valor de 30 pesos. Ya se venden de forma anticipada en las boleterías del Espacio INNCA-Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635). Aquí pueden ver un avance de las películas que se van a exhibir.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Mar del Plata 2018 - Burning


Burning 
(Beoning / Corea del Sur, 2018) 
Dirección: Lee Chang-dong 
Sección: Panorama

Burning no me deja en paz. Hoy puedo decir que Lee Chang-dong hizo una obra maestra (otra más), pero durante el visionado uno está muy lejos de esa certeza. En una primera impresión, Burning puede tornarse espesa y ambigua hasta la desazón. La opacidad parecería querer imponerse sobre la empatía, y éste no es un mecanismo habitual en el cine del director. Pero a la vez hay algo que arde silenciosamente en esta película esquiva. Algo que reclama volver sobre todos esos instantes resplandecientes de puro enigma que quedaron adheridos a los ojos y al cuerpo como brasas invisibles. Pasan los días y el desconcierto original se convierte en decidida fascinación. Una fascinación colmada de tristeza, porque se trata de una película concebida desde el más absoluto pesimismo por el estado de la humanidad. 

Un chico (Jong-su) conoce a una chica (Haemi) en las calles agitadas de Seúl. En realidad ya se conocían porque habían sido vecinos, pero él hoy no la reconoce porque ella se operó la cara, acomplejada porque la llamaban fea (sin subrayarlo demasiado, el film empieza a señalar una serie de horrores propios del presente diseminados por el globo: el bullying, el terrorismo y más). Haemi entonces le cuenta al chico que pronto hará un viaje a África y necesita que alguien cuide de su gato. Jong-su acepta hacerle el favor. Él es claramente un adolescente introvertido que no sabe bien cómo llevar la relación con la chica, pero se engancha. Algo cambia para él desde que están juntos, aunque cuesta leerlo en su rostro impenetrable. El chico vive solo, en una casa con una granja situada cerca de la frontera con Corea del Norte. Su madre lo abandonó y su padre está preso. Jong-su quiere ser escritor. 

La película presenta, por lo menos, tres niveles de análisis. Primero tenemos la fábula en sí misma, apoyada en el difuso triángulo conformado por el protagonista, la chica y otro muchacho que aparece después, Ben. El relato nos ubica en un espacio y un tiempo bien concretos: un noticiero televisivo informa que el desempleo juvenil crece en Corea y que Trump busca reforzar sus políticas antimigratorias. La violencia está en todos lados y todos identificamos ese paisaje. Pero la narración de a poco se enrarece, y lo que había comenzado como un drama con tintes sociológicos se desplaza hacia una especie de thriller volátil ahogado en el extrañamiento. ¿Acaso hay zonas de la historia distorsionadas por la subjetividad del protagonista? Acá tenemos otro nivel de lectura, el metaficcional. Al igual que en Poetry, Burning tiene en su centro a un personaje que aspira a encontrar en el arte algún consuelo, quizás el último recurso para filtrar una realidad que lo aplasta. Jong-su está intentando escribir una novela. Su perplejidad es la del propio Lee Chang-dong, también artista, también vencido y angustiado por un mundo que no comprende. En distintas entrevistas sobre la película, el director dice que él quería narrar la furia. La furia y la impotencia que sienten hoy las personas, sobre todo los jóvenes. Tomó como base un cuento de Murakami, se inspiró también en William Faulkner, sumó sus propios temores y así salió esta película atípica poblada de trazos intrigantes que trasciende ampliamente el marco del “retrato generacional”. 

¿Por qué Haemi estudia pantomina? ¿Por qué Jong-su se detiene siempre en esa ventana que lo atrae como un imán? ¿Por qué bosteza tanto Ben? ¿Qué le pasa? ¿Será que el Mal está aburrido? Lo sentí de repente, sí. Sé que esta intuición suena pretenciosa y trivial, pero creo que Burning efectivamente habilita diversas puertas para que uno baraje un análisis alegórico. El fino doblez de los personajes, las situaciones nebulosas, las discretas epifanías, todo nos impulsa a descifrar las ideas latentes en numerosos símbolos del film que se resisten a la interpretación unívoca. Y eso es lo genial, esa sensación de estar ante una película abierta al futuro, una obra con una potencia todavía agazapada, en la que los signos y los juegos textuales recién empezaron a rodar. 

Si me animo a hablar del Mal con mayúsculas como uno los muchos posibles temas de Burning, es porque Lee ya había abordado esta cuestión en otras películas. En su impresionante Peppermint Candy, film de 1999, trataba de comprender el carácter violento y autodestructivo del protagonista como un producto de la historia del país. Sin embargo, los actos de perversión narrados en Secret sunshine (2007) y Poetry (2010) parecen inscribirse en otro orden, más ominoso y bestial. Sí, existen sujetos que hacen daño sin sentir culpa, y esos sujetos son parte del género humano. No siempre la maldad encuentra explicación. Lee la expone, acompaña a las víctimas, pero no puede entender. Por eso sus últimas películas resultan tan devastadoras, y en este aspecto Burning es la más terminal. No hay salida de ningún tipo. Ni una sola lucecita.


Pero hay desesperación. Eso es lo que arde, lo que llora. En pleno festival de cine, al lado de muchas películas que se muestran imperturbables frente al estado del mundo, Burning se eleva en su maestría mientras más la recordamos y la asumimos en todo su dolor. En una de las primeras escenas, la joven Haemi le cuenta a Jong-su que los pueblos bosquimanos, en el desierto de Kalahari, interpretan la palabra "hambriento" desde dos dimensiones. “Poco hambriento” es aquel que tiene hambre físicamente, y “muy hambriento” es el que tiene hambre por el sentido de la vida. Lee Chang-dong coloca ese diálogo a modo de manifiesto artístico, una filosofía que uno también puede aplicar como parámetro para diferenciar cuáles son las películas menores y cuáles las verdaderamente importantes. Lee quizás no tenga esperanza, pero evidentemente tampoco elige recluirse y permanecer callado. Su hambre es voraz.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Curso de Cine - Enero 2019


Taller de análisis cinematográfico
Cine - Historia - Locuras
A cargo de Carolina Giudici

Desde el jueves 10 de enero
Cuatro encuentros, en el barrio de Almagro

“Para Benjamin, la relación con el pasado, con esos tiempos pretéritos que han quedado a nuestras espaldas, es siempre una relación de actualización. Implica una interpelación directa, compleja, crítica que el presente le hace al pasado. El pasado se escenifica, se actualiza, se vuelve a inventar como pasado en el interior de las demandas, de las interpelaciones, de las interrogaciones que el presente se hace a sí mismo.” 

Ricardo Foster en Benjamin, una introducción.

Cuatro películas, cuatro países, cuatro formas diferentes de narrar al hombre, sus vínculos afectivos y sociales, y los ecos psicológicos de la Historia. Cuando alrededor sólo hay muros y más muros, ¿cómo hace el sujeto para convivir con la tiranía, la ansiedad, el vacío? ¿Cómo narrar la locura desde la lucidez? ¿Es posible establecer una distancia justa? Estos son los disparadores de este taller. Con el apoyo de diversas herramientas teóricas, les propongo analizar y discutir cuatro grandes películas contemporáneas que nos permitirán pensar distintos aspectos fundamentales de la historia del último siglo: las relaciones familiares en un pueblo alemán antes de la llegada del nazismo; la vida de una mujer que amó a Benito Mussolini y fue silenciada; el drama existencial de un ex soldado de la Segunda Guerra Mundial; y la polarización social en una ciudad brasileña de hoy. Estas son las películas:

Clase 1: La cinta blanca, de Michael Haneke (Alemania, 2009) 

Clase 2: Vincere, de Marco Bellocchio (Italia, 2009) 

Clase 3: La isla siniestra, de Martin Scorsese (EE.UU., 2010) 

Clase 4: Sonidos vecinos, de Kleber Mendonça Filho (Brasil, 2012)

Inicio del taller:
Jueves 10 de enero de 2019 
(hasta el jueves 31)

Horario: 19 a 21 hs.

Lugar: Barrio de Almagro.
 
Las vacantes son limitadas y se reservan con inscripción previa.

*Es importante asistir a los encuentros con las películas vistas, por eso como parte del taller también ofrezco copias de las películas en dvd (consultar). 

Para más detalles por favor llamar al teléfono 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto), o escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Sentires

All the lonely people,
where do they all come from?
All the lonely people,
where do they all belong?


Lennon / McCartney
("Eleanor Rigby")

lunes, 26 de noviembre de 2018

Bernardo Bertolucci (1941-2018)


me oculto en la rutina       sonrío    reparto tarjetas
hablo con corrección     invento
el maniquí
para un traje oscuro y elegante    sólo yo oigo
en la rotura        separarse el hueso

Viktor Gómez

En las imágenes: un extraordinario juego de montaje creado por Bertolucci en su película Il Conformista.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Mar del Plata 2018 - La cama (Una entrevista)


La cama (Argentina, 2018) 
Dirección: Mónica Lairana 
Sección: Competencia Argentina

“La soledad... supongo”. 
Hable con ella – Pedro Almodóvar


La cama es una película que duele. Duele ser testigos del derrumbe. Todo se siente demasiado cercano. Aunque no tengamos la edad de los protagonistas, ni llevemos varias décadas en pareja, ni hayamos tenido nunca que vender una casa, todos sabemos perfectamente de qué se trata.

La luz es escasa. Los objetos compartidos durante toda una vida se amontonan como escombros. La casa parece un búnker. Los personajes consumen sándwiches minúsculos, como si esos fueran los últimos suministros de pan disponibles. ¿Qué es lo que hacen Mabel y Jorge? ¿Aguantar? ¿Hay un afuera para ellos, un más allá? ¿Una película post-apocalíptica? Quizás. Pero la catástrofe no es tan fácil de registrar, porque sucede hacia adentro, se aloja en el pecho, así que sólo nos quedan los cuerpos. Entonces volvemos a mirar para confirmar que los espacios del hogar, que por momentos lucen arrasados, a la vez conservan los colores de un paisaje cotidiano y reconocible. Y el relato, muy áspero y seco al principio, va encontrando sigilosamente el respiro del cariño. Mabel y Jorge rondan los sesenta años y se están separando. Pero hay una ternura irrevocable que los une, por eso nunca dejarán de estar íntimamente entrelazados, como sugiere el afiche de la película. 

A la directora del film, Mónica Lairana, la hemos visto actuar en películas como en El cielito, Agua y sal y El patrón (con una interpretación notable). En La cama, su primer largometraje, continúa una exploración estética ya iniciada en sus cortos Rosa y María, obras breves pero intensas con foco en el cuerpo, la sexualidad, la falta de afecto. La cama se estrena esta semana en la sala Leopoldo Lugones y viene de participar en la Competencia Argentina en la reciente edición del Festival de Cine de Mar del Plata, en donde Lairana y la actriz Sandra Sandrini fueron premiadas por sus trabajos. Antes de su presentación en el festival, Morir en Venecia conversó con ellas y con el actor Alejo Mango. 

La realizadora lo dice abiertamente: la película tuvo como origen una tristeza abismal, de esas que lo paralizan todo y descomponen la existencia en mil astillas. “El disparador de la historia -explica- fue una vivencia personal. Yo me separé después de ocho años, y en ese momento experimenté un dolor muy especial. Fue algo que me impactó mucho: ese proceso de tristeza profunda, esa sensación de que el mundo se detiene, de que uno sólo puede vivir en estado de duelo de la mañana a la noche. El cuerpo de uno está totalmente vacío de energía, afectado físicamente. Eso a mí me impactó tanto que luego sentí la necesidad de contar esta historia. Y una cosa que me había pasado a mí, en ese momento, es que había pensado cuánto más fuerte o complejo podía llegar a ser experimentar ese proceso de duelo en una pareja que estuvo junta toda la vida. Me pregunto qué sentido tiene romper un vínculo a esa edad, cuando quizás tenemos la cercanía de la muerte. ¿Tiene sentido? ¿No tiene sentido? ¿A qué le da uno importancia? ¿Qué tan importante es el sexo en una pareja? ¿Qué es el amor? Son preguntas que me hago profundamente.”

Así nació La cama y así fue cómo la realizadora empezó a buscar a los intérpretes con la edad y el perfil adecuados para encarnar a Mabel y Jorge. Sandra Sandrini y Alejo Mango fueron convocados al principio del proceso de casting, pero la elección no fue inmediata. Lairana siguió haciendo pruebas con otros actores, hasta que la intuición la hizo volver a ellos: “Los probé juntos y la magia ocurrió.” 


“Cuando hice la audición con Mónica -cuenta Sandrini- me sentí muy cómoda. Y eso para mí fue importante, porque fue un trabajo muy particular. Para mí. como persona, fue una experiencia maravillosa. Es una película muy expuesta, pero yo me sentí bien. Lo transité desde lo actoral. Tenés que estar desnudo como en tu casa. Tiene que haber una relajación del cuerpo, una sensación de naturalidad, con tu compañero, con tu sábana, con tu cama, con tus cosas. Y eso para mí fue muy rico. Nosotros hicimos una serie de ensayos en donde se transitó la realidad de los personajes. Hicimos también ejercicios de conexión entre nosotros, para que la relación fuera fluida. Hubo mucha naturalidad, mucha comunión. Mónica tiene una entrega tan profunda a eso que ella quiere transmitir, que uno empieza a sentir que su cuerpo, sus emociones, forman parte de ese instante, de esa semilla que hace posible el hecho artístico.” 

Mango coincide con su colega y comparte su propia experiencia: “También me sentí bárbaro con Mónica en el vínculo personal, y no nos conocíamos. Ella me contactó mediante un mensaje de Facebook, donde me decía que había visto mis laburos en otras películas. Yo tengo algunos trabajos en cine (La niña santa, El perseguidor), aunque soy más bien un actor de teatro. Paradójicamente, me encanta hacer cine. Y creo que Mónica trabajó muy bien el tema de la exposición. Poder hacerlo para mí tiene que ver con un punto en mi vida al que he llegado en mi trabajo como actor. Quizás si me hubieran ofrecido este papel hace veinte años, no lo aceptaba, por pudor, por vergüenza, porque me inhibiría. Pero en esta película, y creo que a Sandra también le pasó, nosotros nos mostramos naturalmente.”

La película comienza con un contundente plano-secuencia en donde el espectador se ve obligado a observar las maniobras cansadas de una pareja que no logra concretar una relación sexual. Los cuerpos lucen vencidos aunque todavía inquietos... o perdidos. La fijeza del encuadre se encarga de densificar los tiempos internos de cada emoción: las esperas, la frustración, las ganas de rendirse, el apremio por llorar. Esta primera escena de la película fue la primera en rodarse. “Eso fue increíble. Fue tirarse a la pileta en el primer día de filmación”, asegura Mango, y reflexiona: “Parece inevitable que el tema de la desnudez sea lo que primero surge, tanto en el rodaje como ahora que la película ya se conoce. La presencia del desnudo aparece como un ingrediente muy fuerte, y a veces temo que eso opaque otra posible discusión o investigación que se haga sobre la película. Los personajes no están desnudos en todas las escenas. Pero evidentemente, cuando Mónica decide arrancar con esa escena en la cama, le está poniendo un marco a la propuesta.” 

“Siempre me imaginé la película así”, asegura la directora. “El guión ya está planteado con esos cuerpos desnudos, despojados de artificio. La decisión de filmar todo adentro de la casa se debió a que a mí no me interesaba la información adicional. Yo quería despojarlos de toda esa información y tener solo a los seres humanos: un hombre y una mujer que está atravesando esta situación y tienen este vínculo. Todo lo demás sobraba, ni siquiera era importante para mí definir por qué se separaban. Porque para mí lo importante era que uno pudiera focalizar en el vínculo y no en las justificaciones o pensar quién es culpable. Por otro lado, el hecho de filmar todo adentro de la casa tenía que ver con invitar al espectador a ser testigo de la privacidad de la pareja. Creo que la casa es el tercer personaje de la película”.


En efecto, como decíamos al inicio de esta nota, somos testigos. Aun cuando muchos planos incorporan el marco de las puertas, quizás sugiriendo cierto límite, cierta “justa distancia” con los personajes, igual estamos ahí y somos mirones. Lairana nos hace mirar y nos hace escuchar, porque sabe que ahí, en el rincón más íntimo y reservado, es donde aparecen muchas claves para pensar la subjetividad e incluso la política: “La intimidad es una temática que me interesa muchísimo, porque yo siento que en el mundo privado de las personas es donde se pueden revelar un montón de cosas respecto de lo humano, desde la cuestión más noble hasta cuestiones que revelan la miseria o la fragilidad del ser humano. Y luego está también la otra intimidad, la más cruda, que es la intimidad de uno con uno mismo. En los trabajos que hago este tema es muy troncal, como también lo es la cuestión de los cuerpos y la desnudez. Me interesa reivindicar la belleza del cuerpo adulto: el cuerpo con signos del paso del tiempo tiene para mí una belleza infinita, y me enoja mucho que en la sociedad en donde vivimos haya un desprecio hacia eso. Hay una locura tan grande que te dice que tenés que despreciar tu propio cuerpo, en vez de valorarlo y amarlo. Y eso me parece terrible. Por eso yo adhiero a estos nuevos movimientos que proponen los cuerpos disidentes. En la película no se busca el embellecimiento de los cuerpos ni con la iluminación, ni con la puesta de cámara, ni con la actuación. Buscamos que esos cuerpos se vean reales, reconocibles, naturales.”

La cama se proyectará en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530), del 22 al 29 de noviembre, a las 19 y 21.30 hs. Más información, aquí

martes, 20 de noviembre de 2018

Mar del Plata 2018 - Un cierre con censura


El último sábado se llevó a cabo, en el Teatro Auditorium, la ceremonia de clausura del 33° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Hubo censura. A los jurados no se les permitió leer los fundamentos de sus elecciones, así como tampoco pudieron hablar los artistas galardonados a la hora de recibir sus premios. La noticia ya es conocida. Desde este espacio simplemente queremos sumarnos al repudio, y replicar el texto publicado por la actriz María Alché, que fue miembro del jurado de la competencia principal. Adherimos a sus palabras.

Por Andrei Ujica, Valerie Massadian, Luis Miñarro, María Alché y María Bonsanti* 
 
Como parte del Jurado de la Competencia Internacional del Festival de Cine de Mar del Plata en su 33 edición, queremos dar las gracias a Cecilia Barrionuevo, Marcelo Alderete, Pablo Conde, Paola Buontempo, Francisco Pérez Laguna y todo su gran equipo de colaboradores, por su calidez y enorme trabajo puesto en que este festival sea tan hermoso como ha sido. 

Asimismo, queremos repudiar la frialdad de la ceremonia de entrega de premios, donde los premiados no tuvieron voz, es decir no pudieron expresarse ni decir nada al recibir sus galardones, al mismo tiempo que no se leyeron nuestras justificaciones de los premios. 

Habíamos pensado unas palabras, pero aparentemente tampoco había lugar; decían lo siguiente: 

Alrededor del mundo cada vez hay menos y menos dinero para la cultura. Considerar a la cultura como algo secundario, es considerar que lo que humanos crean para entender, cuestionar, representar y pensar del mundo en el que vivimos es secundario, cuando en realidad es la esencia de nuestra misión como seres humanos. 

Como jurado se nos convoca para pensar, cuestionar y poner en perspectiva la relación que el cineasta tiene con el mundo, a través de sus personajes, de su puesta en escena, de su lenguaje cinematográfico. No permitirnos intercambiar estos pensamientos y justificaciones para los premios, es negar la comunicación, los lazos en una comunidad. Y no lo entendemos, ya que la cultura es el medio, el vínculo y el propósito de tal evento cultural.


*Integrantes del jurado de la Competencia Internacional del último Festival de Mar del Plata.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Otro de los grandes estrenos del año: El libro de la imagen, de Jean-Luc Godard

El potencial político 
de lo que (todavía) no se ve

Por Jean-Louis Comolli* 

"Si “todo” estuviera en campo, si “todo” fuera visible, ¿cómo se mantendría el resorte de la sucesión? Nuestras culturas, antes nuestras sociedades, fueron forjadas por el secreto, el misterio, lo desconocido, la intriga. Habitamos dentro de ese círculo de relatos, estamos hechos de agujeros en el tejido del lenguaje tanto como dentro de las representaciones de lo visible. El fuera de campo se hace cargo de nuestra necesidad de relato en la articulación de lo visible/no visible. Ningún relato dice que después de él será el fin del mundo, el fin de los relatos. Es exactamente el rol del fuera de campo, hacernos sentir que todavía hay reserva."

*Fragmento del libro Cine, modo de empleo. (Editorial Manantial)


Le livre d'image es la película de Godard más estimulante desde Notre musique (2004). Y aunque las imágenes estén colmadas de dolor y violencia, aunque la voz suene muy ajada, al mismo tiempo uno puede sentir que al autor lo devoran las ganas de pensar, de entender, de guerrear, de empujarnos a hacer. Claro que Godard es difícil. Sus estrategias discursivas atentan continuamente contra la posibilidad de una comunicación mínima. La fragmentación lo gobierna todo. Las oraciones quedan partidas por la mitad. Los sonidos se enrarecen. Las imágenes se apiñan, se derraman y se fugan. Cada tanto se pronuncian frases que golpean por su enérgica lucidez ("Créanme: nunca estamos lo suficientemente tristes como para que el mundo sea mejor"). Hay muchos apuntes sueltos, evanescentes, inasibles, pero también hay verdades que irrumpen como relámpagos y conmueven. Godard es así: te seduce y te agota. Te provoca y te frustra. Y uno debería recordar siempre, como dice Comolli, que la frustración es una condición esencial en todo espectador de cine (de cualquier tipo de cine): "El espectador frustrado es un espectador sobreactivo. La frustración, en cine, da a gozar la ausencia de lo que no da." Godard lleva este desafío al extremo. Sólo hay que estar predispuesto.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Una película magnífica


Es una de las películas argentinas del año. Aunque debería decir: del siglo. Sinceramente lo creo. La dirigió Agustina Comedi y se llama El silencio es un cuerpo que cae.

Se proyecta en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) del 15 al 21 de noviembre, a las 21.30 hs. Y el jueves 22 de noviembre a las 16.30 hs.

Vayan. Si pueden, traten de conservar el misterio. No lean nada sobre la historia antes de ver la película. 

¡Vayan! 

viernes, 9 de noviembre de 2018

33° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata - 10 elegidas


Una selección muy personal de diez películas que integran la programación de la edición 33 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que comienza el próximo sábado.

Los 400 golpes, de François Truffaut (Retrospectiva Jean-Pierre Léaud) 
Jean-Pierre Léaud es uno de los invitados en esta edición del festival. Hay que darse el gusto de volver a ver esta preciosura truffautiana en el teatro Auditorium. Imagino que Léaud estará en la sala para introducir la película. Por eso voy. 
 
Boy meets girl, de Leos Carax (Retrospectiva del director) 
La motivación es bastante parecida a la anterior: quiero conocer a Leos Carax y espero que esté presente en la función. Además nunca vi esta película, su opera prima. 
 
Burning, de Lee Chang-dong (Autores) 
Que me disculpe el celebrado Hong Sang-soo, a quien aprecio mucho por la originalidad de su obra, pero para mí el mejor de los coreanos es Lee Chang-dong, creador de películas extraordinarias como Peppermint Candy, Oasis y Poetry. Luego de 8 años sin estrenar, Lee Chang-dong vuelve con Burning, un film que “va mucho más allá de su trama -escribe Marcelo Alderete- para hablarnos de los problemas de una sociedad, de las divisiones históricas y de un pasado que afecta al presente y no parece encontrar una solución a la violencia.” 


The wild pear tree, de Nuri Bilge Ceylan (Autores) 
Cine existencialista en su mejor forma. Las películas de Ceylan son tan tristes como hermosas, y hay que ir preparado para salir de la sala en un estado de profunda melancolía que puede prolongarse horas... días incluso. El protagonista de su nuevo film es un joven aspirante a escritor que viaja de la ciudad al pueblo en donde creció, situado en la parte más rural de Turquía. Allí deberá enfrentarse con su padre, y con sus propias limitaciones como artista.
 
Monrovia, Indiana, de Frederick Wiseman (Autores)
Alguna vez lo dije: no creo que haya otro documentalista en la historia del cine tan genial como Wiseman. Su mirada es paciente, discreta, lúcida, crítica, certera. Sus películas pueden durar tres o cuatro horas pero el tiempo ni se siente porque uno queda fascinado ante la riqueza perceptiva que desprende cada plano. Ya es una fija del festival marplatense, que año a año nos agasaja con la más reciente producción del director. En su nuevo film, el realizador se dedica a observar a los habitantes de una pequeña comunidad rural del Medio Oeste de Estados Unidos, una región que debe pensarse como centro formativo de la política y los valores que han consagrado al actual presidente de ese país. 
 
Chubut, tierra y libertad, de Carlos Echeverría 
(Invitada especial – Competencia Latinoamericana)  
Y hablando de notables documentalistas, Echeverría es uno de los mejores nacidos en Argentina (autor de la imprescindible Juan: Como si nada hubiera sucedido). El director esta vez vuelve sobre un paisaje ya visitado en otros trabajos, la Patagonia, para explorar la situación de las comunidades originarias y campesinas a partir de las injusticias cometidas -hoy y ayer- por los gobiernos y los capitales extranjeros. 
 
Yara, de Abbas Fahdel (Competencia Internacional)
Quiero saber. Quiero saber cómo se sigue después de esa experiencia demoledora llamada Homeland (Iraq Year Zero). Su director, el iraquí Abbas Fahdel, da el salto a la ficción para narrar una historia de amor, el primer amor, con su inocencia, ilusiones y decepciones. Ansío verla porque quiero saber cómo se hace, cómo se recupera la fe… si eso es posible.
  
  
The Most Beautiful Country in the World, de Želimir Žilnik (Autores)
La obra del serbio Želimir Žilnik era prácticamente desconocida para el público argentino, hasta que el festival de Mar del Plata le dedicó una retrospectiva en su última edición. Así descubrimos a un cineasta político dueño de una poética ecléctica y vital. La programación de este año incluye su nuevo film, que aborda el presente de los inmigrantes en Europa, en forma de docuficción. Como señala Boris Neleppo, sólo Žilnik “es capaz de hacer un cine incisivo que no les huye a los temas actuales y ofrece un análisis inteligente, sin olvidarse del aspecto humano, la vida cotidiana y la comedia."
 
Los asesinos están entre nosotros, de Wolfgang Staudte 
(Retrospectiva del director)
Y si el año pasado fue Žilnik, esta vez el cineasta a descubrir será Staudte, considerado un maestro del cine alemán de posguerra. Según Olaf Möller, curador de la retrospectiva, esta película integra una trío de obras maestras junto a The Fair y Destination Death. 
 
Prisioneros de la tierra, de Mario Soffici (Clásicos restaurados)
Verdadero emblema del cine social argentino en su período clásico. Nunca pude verla en una copia en condiciones dignas, así que espero hacerlo en el festival, en donde se proyectará una versión restaurada del film que el Museo del Cine de Buenos Aires consiguió realizar gracias al apoyo de The Film Foundation de Martin Scorsese y al laboratorio L’Immagine Ritrovata de Bologna.

Las entradas ya pueden comprarse a través de internet. En el sitio del festival pueden descargar el catálogo y la grilla de programación: http://www.mardelplatafilmfest.com/es

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Si no imaginas, nunca vibras


Por Franco "Bifo" Berardi*

“Yo no creo en los valores. Yo creo en las expectativas. Si queremos traducir la palabra “valor” en términos más materialistas, tenemos que hablar de expectativas. ¿Qué esperas tú de la vida? ¿Qué estamos esperando? Y aquí aparece el problema de la imaginación. ¿Qué es la imaginación? La imaginación es la capacidad de esperar algo. ¿Puedo esperar volar por la ventana? No, eso no existe. Y al mismo tiempo, me pregunto: ¿puedo imaginar vivir en condiciones que no sean de explotación, de esclavitud? Actualmente no. Actualmente es lo mismo que esperar volar por la ventana. Pero sabemos que una vida sin explotación es posible. Es posible, pero no la vivimos. Es posible, pero no la imaginamos. Autonomía significa capacidad de construir mundos de imaginación. La imaginación no es algo abstracto e inútil. ¡No! La imaginación es la condición indispensable para vivir. Si no imaginas, nunca vibras.”

*Fragmento de una excelente conferencia brindada en la Facultad Libre de Rosario. Aquí pueden acceder a la charla completa en YouTube.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Respirar


"No hay forma artística que tenga tanto en común con el cine como la música. Ambos afectan directamente nuestras emociones, no por la vía intelectual. Y el cine es principalmente ritmo; es inhalación y exhalación en secuencia continua."

Ingmar Bergman

La imagen pertenece al film El latido de mi corazón (De battre mon coeur s'est arrêté), dirigido por Jacques Audiard.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Experimentaciones


"Uno comete errores, se equivoca de rumbo, divaga. Si uno pudiera ver su tortuosa evolución como una especie de experimento, sin ansiar una imposible seguridad -no sucede nada interesante sin asumir riesgos-, se podría conseguir cierto sosiego.

Por supuesto que puedes experimentar con tu propia vida. Pero tal vez no deberías hacerlo con la de otras personas." 

Hanif Kureishi 
Fragmento de su novela "Intimidad".

En la imagen: el gran Mark Rylance en Intimacy, dirigida por Patrice Chéreau.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Albert Nobbs, de Rodrigo García


Texto publicado en 2012

La opresión es física, literal: hay un corset que aplasta los senos y los lastima, no importa cuántos años lleve Albert escondiendo sus curvas. Un simple escozor, un hormigueo azaroso alcanzan para desear incendiar esa jaula que impide dominar la propia piel. No es digno, no es posible acostumbrarse, y esto el film lo corrobora cuando apenas han transcurrido unos pocos minutos del relato. La ansiedad del cuerpo se adelanta a la razón, y es el instinto -con su oportuna lucidez- el encargado de exponer la verdad. Albert (Glenn Close) descubre que no es la única mujer en este mundo que se disfraza de hombre, y a partir de ahí el espectador se arma una idea tentativa de lo que podría ser el film: un sobrio retrato de época centrado en la amistad entre dos mujeres obligadas a travestirse para sobrevivir en la Irlanda del siglo XIX. No es que esperemos necesariamente el camino hacia la liberación, pero al menos sospechamos que la protagonista se hará cargo del desafío que implica cruzarse con el señor Page (una adorable Janet McTeer) y nos preparamos para seguir a Albert en un proceso de autoconocimiento, quizás una evolución (por más dolorosa que sea). Pero la película pronto demuestra ser otra cosa. Un marasmo helado, desconcertante, por momentos impenetrable, como si la masilla brumosa que congela el rostro de Close se expandiera por toda la pantalla para obstruir cualquier filtración emotiva. (A continuación se cuentan detalles de la trama.)

La primera sorpresa es ver que McTeer no padece su condición sino que se adaptó a ella y eligió casarse con una mujer. En el caso de Albert la lectura es más críptica: ella dice que decidió convertirse tras ser abusada por una patota, y porque se le presentó la oportunidad de trabajar de mozo, pero cuesta entender qué es lo que siente íntimamente. Lo único claro es que anhela independizarse y abrir una tabaquería, de allí que su entusiasmo se reduzca a ahorrar propinas y contar monedas con fruición. Todo lo demás es soledad, porque el personaje se revela absolutamente anulado para el deseo sexual. Algunas reseñas señalaron que Albert corteja a la doncella (Mia Wasikowska) porque se enamora, pero es evidente que no, que sólo la visualiza como pieza de su proyecto comercial, detrás del mostrador. A lo sumo, con cierto esfuerzo podría pensarse que Nobbs quiere proteger a la muchacha por puro reflejo maternal. Como sea, estamos ante un ser radicalmente alienado, ajeno a todo erotismo. En el intercambio de miradas y gestos con los otros personajes, el montaje se preocupa por coartarle a la protagonista toda reacción que sugiera un indicio de pasión. Ella observa con cuidado a los demás para aprender los ademanes básicos, las pautas de “normalidad”. Su mirada, sin embargo, es un baldío hace tiempo abandonado.

Si lo que Rodrigo García buscaba era transmitir desde el estilo una sensación de entumecimiento afectivo, hay que reconocer que en parte logra su cometido. El problema de la narración es que no siempre consigue conservar ese tono delicado y concentrado que el drama reclama, y esto se debe esencialmente a ciertos personajes secundarios no del todo pulidos que aportan poco y tienden a anegar el paisaje (como el novio de la criada, demasiado maquiavélico). El aliento del relato parece extinguirse anticipadamente, como si el clímax y la resolución en realidad no importaran. Finalmente, recién cuando palpamos el efecto residual del film, empezamos a comprender: Albert hace mucho que dejó de respirar como ser humano. Es un fantasma. Su historia excede la cuestión de la identidad de género. Lo que estruja su pecho es un desierto existencial inconmensurable. Una película tristísima.


Albert Nobbs (Reino Unido / Irlanda, 2011)
Dirección: Rodrigo García
Guión: Glenn Close, John Banville, Gabriella Prekop, a partir de una novela corta de George Moore.
Intérpretes: Glenn Close, Mia Wasikowska, Janet McTeer,  Aaron Johnson, Jonathan Rhys Meyers, Brendan Gleeson, Brenda Fricker.

lunes, 29 de octubre de 2018

Adjetivación cinéfila


El diccionario Oxford, considerado el más completo y erudito de la lengua inglesa, ha incorporado recientemente a sus páginas una gran cantidad de palabras y frases vinculadas al cine. Ha quedado aprobada la adjetivación de numerosos directores legendarios: Bergmanesque, Keatonesque, Tarantinoesque, Fordian, Altmanesque, Eisensteinian... o bien Lynchian (lynchiano), cuya explicación dice así: "Reminiscente o imitativo de las obras de David Lynch, quien se caracteriza por yuxtaponer elementos surrealistas o siniestros con ambientes cotidianos, y por imágenes visuales convincentes para enfatizar la calidad onírica de misterio o amenaza".

Fuente: Suplemento Radar, del diario Página/12 (14/10/18)   

martes, 16 de octubre de 2018

El DOC Buenos Aires cumple 18 años: la nueva edición arranca este jueves


Este jueves 18 de octubre comienza una nueva edición del DocBuenosAires, la muestra de cine documental que desde hace 18 años dirigen los realizadores Carmen Guarini y Marcelo Céspedes. Hay más de 30 largometrajes programados, junto a una gran cantidad de cortos y mediometrajes, en un ciclo que se extenderá hasta el miércoles 24.

Roger Koza es hoy el nuevo Director de Programación del Doc, un cargo que durante muchos años fue ocupado por el crítico Luciano Monteguado. El nuevo curador trabaja desde hace años para el Festival de Cine de Hamburgo y hoy es director artístico del Festival de Cine de Cosquín, además de publicar artículos regularmente en diversos medios impresos y digitales (es el editor del sitio Con los ojos abiertos) y conducir junto a Fernando Martín Peña el ciclo "Filmoteca" por la Televisión Pública. Pero Monteguado no se alejó por completo: sigue acompañando el proyecto como miembro de un Consejo Asesor que también integran el investigador Eduardo Russo, el artista plástico Eduardo Stupía y el realizador y crítico Nicolás Prividera.

Fue muy difícil organizar esta edición del Doc. Tal como explicó Roger Koza en una conferencia de prensa, la devaluación monetaria de los últimos meses afectó directamente el presupuesto de la muestra y la posibilidad de traer invitados vinculados a las películas seleccionadas. En el marco de una crisis económica desesperante como la que padecemos, “todo indica que no hay que hacer este tipo de muestras, por todo lo que implica. Y al mismo tiempo el contexto es lo que justifica que se realice esta muestra. Es una paradoja.” No podemos desprendernos de la amargura que hoy nos envuelve. Por eso, como ya había anticipado el nuevo programador en una carta abierta, “llevar adelante este evento resulta un acto de resistencia”. 

“Esta aclaración casi materialista -continuó Koza- tiene mucho que ver con que se trata de un festival de cine de lo real. No es un festival de cine de género ni de ficción, sino un festival que se interpela con lo real, se juega con lo real, con esa materia que no podemos hacer coincidir con nuestros caprichos. Lo real es aquello que se resiste a la imaginación de nuestros caprichos, de lo que queremos. El cine documental trabaja sobre esta materia que, por más que se insista en ficcionalizarla, hay algo que no se termina de dominar del todo.” Y subrayó: “He tratado de pensar una programación que discuta con lo real y que ponga en juego ideas de verdad con respecto a lo real. Estas son las intenciones políticas de la programación”. 

A continuación, voy a destacar algunas de las películas o focos que más me entusiasmaron a partir de lo expuesto por el programador en su presentación ante la prensa. (Los textos entre comillas son declaraciones de Roger Koza, salvo cuando se indica lo contrario. Hice un resumen de sus comentarios sobre cada película o realizador. Espero haber respetado el espíritu de sus palabras). 

Buenos Aires al Pacífico (Argentina, 2018, 88’) 
Dirección: Mariano Donoso Makowski 
“Hacer una muestra -advirtió Koza- como el DOC en el contexto de hoy implica algo muy distinto a haberlo hecho en el 2005, 2008 ó 2011. Es otra realidad, y no podemos dejar de pensar en esa relación de la muestra con lo real. Eso explica un poco el Bienvenido a la Argentina [la frase aparece en un cartel en el banner del Doc]. Yo elegí este fotograma. Para mí era muy claro que esta imagen era la glosa a la que llegaba la muestra en esta edición. Este Bienvenidos implica llegar a una Argentina que en cierta medida está devastada, y este es el contexto de recepción que tiene la película.” El fotograma pertenece a Buenos Aires al Pacífico, de Mariano Donoso, film que aborda el desmantelamiento del gran proyecto ferroviario nacional, entre otros temas. Koza asegura que esta obra, cuarto documental en la carrera de Donoso, es “una de las películas argentinas más importantes del año”. 

FOCO Travis Wilkerson
Esta edición del DOC tiene uno de sus puntos más altos en la retrospectiva del realizador norteamericano Travis Wilkerson, uno de los nombres fundamentales dentro del cine político contemporáneo. “La obra de Wilkerson reconstruye, de alguna manera, la historia de los Estados Unidos de los últimos cien años. Y lo hace desde la idea de que la Historia palpita en el presente, siempre. Dado que vivimos en una nación en donde hasta los billetes han dejado de tener historia y tienen animales que nadie reconoce, me parece de una importancia absoluta un cineasta que se pregunta qué significa la historia en el presente. El cine político de Wilkerson es de una gran creatividad y profundidad. En él uno inmediatamente puede encontrar los trazos del cine de Marker, e incluso del primer Resnais, pero a la vez de Santiago Álvarez, el gran cineasta cubano, uno de los baluartes del cine político de todos los tiempos. Yo espero que Wilkerson pueda generar en nuevas camadas de cineastas argentinos alguna pasión por lo real y por lo político que sea más decisiva, más confrontativa.” Travis Wilkerson ofrecerá una masterclass virtual el miércoles 24 de octubre a las 11:00, en el DAC (Vera 559)

FOCO Aloysio Raulino 
Hoy la cinematografía brasileña es sin dudas una de las más vitales de América Latina, especialmente en el terreno de la ficción. Y aunque dentro de la producción documental no sucede lo mismo, según indicó Koza, sí hay un redescubrimiento de cineastas más marginales de los años ‘70 y ‘80, y uno de ellos es Aloysio Raulino, de quien podrá verse una retrospectiva completa. Así describe a Raulino su socio y colega Paulo Sacramento en el catálogo de la muestra: “Si hay pobreza y carencias retratadas en prácticamente todos sus títulos, en ninguno de ellos existe la menor señal de miseria. Pues sus ojos y su cámara sólo dejaban entrever la dignidad de las personas a las que filmó, incluso en aquellos contextos tan adversos, tan elocuentes y tan reveladores, como de un Brasil subdesarrollado”.

Segunda vez (Bélgica/Noruega, 2018, 94’)
Dirección: Dora García 
Como película de apertura, los programadores han elegido Segunda vez, un film de la artista española Dora García sobre la figura del psicoanalista Oscar Massotta. Koza anticipó que la propuesta va a generar polémica: “Es una película relativamente compleja. En general las películas de apertura de los festivales representan la manera en que éstos demuestran hasta qué punto están dispuestos a negociar: si van a quedar bien o no van a quedar bien. Estamos en un momento en que el cine debe provocar cierta incomodidad. La película atraviesa el problema argentino por excelencia: el peronismo. Pone en juego los sistemas de representación en el cine contemporáneo. Trabaja sobre el happening, y el happening como tal ha perdido toda importancia a la hora de intervenir sobre lo real. Sin embargo, el happening filmado impone un efecto extrañísimo."

La extraña: notas sobre el exilio (Argentina, 2018, 67') 
Dirección: Javier Olivera 
Frankie (Argentina, 2018, 65') 
Dirección: Betania Cappato 
Habrá dos películas argentinas con carácter de estreno de mundial. Una de ellas es el nuevo trabajo de Javier Olivera, La extraña, un ensayo fílmico signado por la subjetividad y la reflexión intimista que parece seguir el sendero estético que el director emprendió con su excelente film anterior, La sombra, en donde retrata la relación con su padre, el cineasta Héctor Olivera. El otro estreno es Frankie, de Betania Cappato, “una película que transcurre en Sante Fe, en donde todo pasa por un señor apasionado por las estrellas, pero no con una idea de evasión, sino porque hay una resignificación de cómo mirar el cielo a partir de mirar lo real."

Hombres jugando (Eslovenia/Croacia, 2017, 60')
Dirección: Matjaž Ivanišin 
Constelación distante 
(EE.UU/Turquía, 2017, 80') 
Dirección: Shevaun Mizrahi 
Estos son dos títulos que al curador del Doc le interesaron muchísimo, y que curiosamente no se han programado en otras muestras en el país durante el último año. Uno de ellos es el film Distant Constellation, de la realizadora turca Shevaun Mizrahi, y el otro es Playing Men: “Es una comedia. Una comedia documental es algo raro en la historia del género. Sin embargo, habla del contracampo de nuestras preocupaciones contemporáneas más inmediatas, como puede ser la feminización del mundo. Es una película que habla sobre la masculinidad, en qué estado está la masculinidad. Una película absolutamente lúdica, de una gran libertad” 

Titicut Follies (EE.UU, 1967, 87’)
Ex libris – La biblioteca pública de Nueva York (EE.UU., 2017, 197’) 
Dirección: Frederick Wiseman 
Wiseman es uno de los más notables representantes del cine observacional. El año pasado cumplió 50 años en actividad. Ha realizado más de 40 documentales, y sigue rodando a un ritmo sostenido. El Doc exhibió en diversas oportunidades las películas de este gran realizador norteamericano, por eso este año decidió homenajearlo recordando su debut. “En las películas de Wiseman siempre pasa algo. Puede haber mayor o menor intensidad, o mayo o menor eficacia, pero es una obra en donde la institución se desnuda. En la muestra tendremos su ópera prima, Titicut Follies, situada en un hospital psiquiátrico, y su última película estrenada, situada en un lugar extraordinario como es la bilbioteca pública de Nueva York."

Dead Souls (Francia/Suiza, 2018, 496’) 
Dirección: Wang Bing 
“Tenemos la suerte de tener una película densa, extensa, importante: Dead Souls, o Almas muertas, la nueva película de Wang Bing, uno de los cineastas más importantes de la sexta generación del cine chino, junto con Jia Zhangke. Bing representa el momento del gran cambio en lo que consideramos cine de lo real. Gracias a la digitalización del cine, este cineasta puede filmar lo que filma. Y al mismo tiempo esa pasión por lo real lo remite a la gran tradición del cine documental. En la Argentina, la primera vez que se escuchó hablar de Wang Bing fue precisamente en el DocBuenosAires.” Koza se refiere al hallazgo del Doc 2004, cuando se exhibió Tie Xi Qu: al oeste de las vías, hoy emblemático documental que dura más de nueve horas y muestra cómo un barrio industrial chino se desvanece a medida que desaparecen las fábricas. 

En el desierto – Un díptico documental (Israel/Canadá, 2018, 210') 
Dirección: Avner Faingulernt
“La película es muy incómoda. Sobre un mismo territorio, en una distancia entre dos familias que no supera los cuatro kilómetros, tenemos una familia palestina, y otra familia israelí. Lo que hace el director es filmar la vida de ellos en relación con el territorio, con la tecnología, con el trabajo, con la organización familiar, con el tiempo libre. Es un díptico. El problema con esta película es si uno ve una sola de las partes, porque cada una por separado incomoda. Pero cuando uno las ve a las dos juntas, es genial la experiencia. La síntesis dialéctica la hace uno.” El director Avner Faingulernt vendrá a Buenos Aires para acompañar la proyección de la película. 


La muestra tendrá tres sedes principales: 
Espacio INCAA- Gaumont (Av. Rivadavia 1635) Entrada: 30 pesos 
Sala Leopoldo Lugones (Av. Corrientes 1530) Entrada: 40 pesos 
Alianza Francesa de Buenos Aires (Av. Córdoba 946) Entrada: gratis

Insisto: las arriba mencionadas son solamente algunas de las películas programadas en el Doc 2018. Hay mucho más para ver. Para conocer todos los detalles sobre el 18º DocBuenosAires, pueden consultar la página oficial, en donde encontrarán la grilla de programación, el catálogo y toda la información sobre las películas y las actividades paralelas.