miércoles, 31 de julio de 2019

Frente a una hoja en blanco


En una entrevista publicada hoy en Página/12, Silvina Friera le pregunta a Paul Auster, en referencia a una inquietud del escritor que circula en su libro Diario de invierno

¿Por qué se ha pasado toda su vida de adulto "vertiendo palabras como sangre en una hoja de papel"? ¿Ha encontrado una respuesta a este misterio?

Y Auster responde: "Todo artista, ya sea que se dedique a las artes visuales o a la escritura, es gente lastimada, dañada, herida. La compulsión de hacer este trabajo viene de ese dolor que uno ha experimentado. A lo mejor sucedió cuando era tan joven que ni siquiera se puede acordar cuando fue que comenzó todo. Por supuesto que esto se opone a la aproximación psicoanalítica que trata de de entender literalmente todo lo que ha pasado. A menudo pienso que la escritura es una enfermedad, pero que uno lo tiene que hacer porque el mundo no es suficiente. Yo estoy tan impresionado con la gente que le encanta vivir en el presente y está conforme con el mundo, con la idea de ir a trabajar, tener amigos, tener familia, disfrutar los días lo mejor que puede sin estar encerrada en una habitación todo un día enfrente de una página. Entonces no puedo explicar lo que es."

*El artículo fue publicado hoy en el diario Página/12 (Ir texto completo)

En la imagen: la maravillosa Cigarros (Smoke), dirigida por Wayne Wang, con guión de Paul Auster.

viernes, 19 de julio de 2019

Padre e hijo


En la película lo llaman “el velo negro” (el término en inglés, “blackout”, es un poco menos poético). Lo recuerdan, claro: es el clímax de Apollo 13, esos minutos de suspenso exquisito durante los cuales los astronautas pierden todo contacto con Houston durante su reingreso en la Tierra, y a nosotros se nos corta la respiración esperando saber qué pasó. Y no importa si conocemos la historia real o si hemos visto veinte veces la película: uno igualmente espera. Como si fuera la primera vez, la única. Aunque varios diálogos se ocupen de dar la explicación técnica de lo que ocurre durante el velo, tengo la impresión de que no podemos o no queremos comprenderlo del todo. Alcanza con saber que hay fuego, mucho, y que ese calor impide la comunicación entre la cápsula espacial y el mundo. Todo depende entonces de ese fuera de campo visual y sonoro. Menos los astronautas, todos los demás personajes se convierten en espectadores durante esos tres minutos eternos. Todos, a la espera. Cine purísimo, emoción a la enésima potencia. Ellos y nosotros mirando las mismas pantallas, deseando ver la misma imagen, la única. Que esta vez no es la del superhombre conquistando la Luna. Esta vez el hombre vuelve a casa, resignado, aceptando que es simplemente eso: un hombre.


Pero hay algo más en esta película. Apenas un instante, un enclave extraordinario, una fracción de segundo que hace la diferencia. Desde la primera vez que vi Apollo 13 hasta hoy me pasa lo mismo con esta escena: quisiera traducirla, descifrar esa imagen del tiempo, aunque sé que no puedo ni debo. Porque ahí, justo ahí, es cuando habla el silencio del cine. O la fe, que es casi lo mismo. Pero algo nos dice esa mirada sobre el vínculo entre padre e hijo. No me refiero a un núcleo espiritual o místico. Pienso más bien en una transmisión y un aprendizaje. Esperar. El hijo adolescente de Jim Lovell está en el colegio mientras la televisión sigue en directo la misión de regreso a la Tierra. El montaje paralelo va mostrando cómo viven el acontecimiento los familiares, los periodistas, el personal de la NASA en Houston, y también el muchacho en la escuela. Pasaron los tres minutos del velo ya. Todos los rostros se transforman. Los expertos intentan contener su desesperación. Cuando todo parece perdido, el chico alza su vista y mira el reloj. Un instante. Un segundo más. Y entonces sí, se abre el paracaídas y vuelve la comunicación. 


Ahora sí. A celebrar. Dos últimas fotos para el cuadrito: mientras todos aplauden y se abrazan, Gene Kranz (Ed Harris), el jefe de la misión, cae vencido de cansancio y alivio en su silla. Por su parte, Ken Mattingly (Gary Sinise, transpiradísimo) tiene ganas de llorar pero antes debe cumplir con el reglamento y decirle a Lovell "Welcome back". Y en medio de la felicidad uno siente que a veces no hay nada más lindo que el protocolo. Después de tanta angustia, es hermoso que las palabras por venir sean exactamente aquellas que uno espera escuchar. 

jueves, 18 de julio de 2019

Imperdible estreno: Las facultades, de Eloísa Solaas


Vayan a ver Las facultades, excelente documental de Eloísa Solaas, ganador de la Competencia Argentina en el último BAFICI. Es una de las grandes películas de este año.

Esta semana la película se proyecta en el cine del MALBA los domingos de julio a las 18:00.

martes, 9 de julio de 2019

Por una patria más justa


LA TRAVESÍA

A pesar de este frío antiguo,
de los crueles vigías y sus leyes,
a pesar de este miedo que atenaza,
muchos volverán esta noche
a recorrer los campos con antorchas.
Indóciles, errantes, ateridos,
labrarán resplandores en lo oscuro,
fulgores que debieran persistir.
Saben qué les aguarda, saben
que al fuego que sostienen y comparten
lo envolverá la oscuridad, la húmeda sombra,
pero ellos –qué encendida travesía,
qué alta siembra de pasos decisivos–
proseguirán su paciente tarea,
su pródigo tránsito, su derrota:
hacer que una luz nueva alumbre el mundo,
prender el tiempo, fundar claridades.

José María Gómez Valero

La fotografía pertenece a Jorge Rodríguez.

domingo, 7 de julio de 2019

Contra el arte consumible


"Dicen que el sistema se lo come todo, que lo asimila todo. No es cierto, hay cosas que el sistema no puede asimilar, no puede digerir. Una de ellas, por ejemplo, es precisamente la poesía: en mi opinión, es inconsumible. Uno puede leer miles de veces un libro de poemas y no consumirlo. La consumición la sufre el libro, pero no la poesía. 

Por tanto, para concluir, sé perfectamente que la poesía es inconsumible en lo más profundo, pero yo quiero que sea lo menos consumible posible también exteriormente. Lo mismo vale para el cine: haré cine cada vez más difícil, más árido, más complicado, y quizá incluso más provocador, para que sea lo menos consumible posible, exactamente igual que con el teatro, que no puede convertirse en un medio de masas, por lo que el texto permanece sin consumir."

Pier Paolo Pasolini 
En una entrevista con Giuseppe Cardillo, reproducida aquí.

miércoles, 3 de julio de 2019

Preguntas precisas


En el mundo del cine,  ¿la ilusión y el engaño son hermanos gemelos o sólo están fuertemente relacionados?
¿Son mentira las respuestas?
¿Las respuestas son más preguntas?
¿Es el fragmento una respuesta estética a la naturaleza incompleta de nuestra percepción?
¿Es el montaje la simulación del todo?
¿Es la precisión una categoría estética o una categoría moral?
¿Puede la alusión sustituir a la descripción?
¿Es más preciso lo que está fuera de cámara que lo que está dentro?
Michael Haneke
Algunas notas elegidas dentro de las incluidas en el dossier de prensa de la película Código desconocido. (Publicadas en el libro Michael Haneke’s cinema. The ethic of the image, de Catherine Wheatley).

lunes, 1 de julio de 2019

En otro tren


"¿Estoy en el lugar equivocado o en la vida equivocada? ¿No reconocí, en una estación que pasó volando y en la que el tren no paró, que estoy sentado en el tren equivocado?"

Werner Herzog
(en su libro Conquista de lo inútil)

En la imagen: Stroszeck, de Herzog.

jueves, 27 de junio de 2019

Favio, Bresson y los tiempos...


Pregunta: Vos mencionabas antes Un condenado a muerte se escapa, que es una de tus influencias que más se comentan.

Leonardo Favio: Es que, ¿quién no vio a Bresson? Era el cine que se veía. Bresson, Antonioni... Esa película me conmovió, me gustó mucho. Me enamoré de sus tiempos, que eran los míos, el tiempo de Luján de Cuyo, de Mendoza. Eran los tiempos nuestros. Porque transcurrían de otra manera: no era el vértigo de Buenos Aires, no era el que tenemos ahora a través de la televisión. Cuando yo vine de mi provincia todo era más lento. Uno se quedaba al lado del río, andaba en sulki... Una alta velocidad eran 80 kilómetros. Eso vi en Bresson. Y después, cuando vi El carterista (Pickpocket, 1959), vi el lumpenaje que yo conocía desde mi niñez. Y además hay un profundo amor en sus películas, que es lo que yo más rescato de él: la ternura con la que traza sus cosas. No la comprensión, sino el entender que uno puede ser el otro, que es meramente una circunstancia que uno no sea el otro, tanto el que hizo daño como el que hizo el bien. De ahí que mis personajes nunca tengan la cara correspondiente: yo no filmo al malo con cara de malo, al bueno con cara de bueno...

Fragmento de una entrevista publicada en el libro 60/90 Generaciones. Cine argentino independiente (editado por Fernando Martín Peña y publicado por el museo Malba).

miércoles, 26 de junio de 2019

Un terreno común


"Es necesario que exista un terreno común al artista y al profano, un punto de encuentro donde el artista no aparezca ya, fatalmente, como un caso marginal, sino como tu semejante, lanzado, sin haber sido consultado, a un mundo multiforme y como tú obligado a salir adelante bien o mal". 

Paul Klee
Citado por Régis Debray en su libro Vida y muerte de la imagen.

En la imagen: Copie conforme, film dirigido por Abbas Kiarostami.

sábado, 8 de junio de 2019

Filmar Nueva York


Por Martin Scorsese*

Si uno hace una película en Nueva York, obtiene de esta ciudad más de lo que pide. Esto lo aprendí cuando rodé Taxi Driver. Un verano increíblemente caluroso (la temperatura sobrepasaba los 35 grados) y húmedo se abatía sobre la ciudad: ¡extraña atmósfera para rodar una película! Además había una huelga de basureros. ¡Lo más divertido es que durante el rodaje de Mean Streets, en Los Ángeles, tuvimos que arrojar basura por las calleas para que pareciera Nueva York! Allí, por el contrario, tuvimos que retirar basura.

Pero más allá de los problemas, del ruido y de las condiciones de trabajo imposibles, en Nueva York hay algo, una sensación que impregna el tema que tratas (sea el que fuere) y que acaba afectando al comportamiento de tus personajes. Esta sensación -una especie de murmullo- es indefinible, aunque todos los que viven en esta ciudad saben de qué estoy hablando. Acaba por contaminar incluso las películas sobre Nueva York que se ruedan en estudio. Nueva York puede ser calificada con tantos adjetivos -grosera, mágica, espantosa, dinamizadora, agotadora, prosaica-, que cada vez que alguien ha de evocarla en una película, aunque sea accidentalmente, la ciudad acaba de imponerse.

*Fragmento de un texto publicado en el libro Mis placeres de cinéfilo. Textos, entrevistas, filmografía. (Editorial Paidós, Barcelona, 2000)

martes, 4 de junio de 2019

Signos


Por Michelangelo Antonioni*

“Creo que se ha producido una gran transformación antropológica que acabará por cambiar nuestra naturaleza. Ya se aprecian los signos, algunos banales, otros inquietantes, angustiosos. No reaccionamos como reaccionábamos antaño ni al sonido de una campana, ni a un disparo, ni a un homicidio, por poner algunos ejemplos. Incluso algunos ambientes que, tiempo ha, podrían parecer distendidos, convenciones, lugares comunes de un determinado tipo de relación con la realidad, ahora podemos mirarlos de forma trágica. El sol, por ejemplo. Lo miramos de forma distinta que en el pasado. Sabemos demasiado sobre él. Sabemos qué es el sol, qué ocurre en el sol, las ideas científicas que tenemos han terminado por modificar nuestra relación con él. Yo, por ejemplo, a veces tengo la sensación de que el sol nos odia, y el hecho de atribuir un sentimiento a una cosa que es siempre igual a sí misma significa que ya no es posible un determinado tipo de relación tradicional, que para mí ya no es posible. Y digo el sol como podría decir la luna o las estrellas, o el universo entero.”

* Fragmento de una entrevista realizada por Alberto Ongaro publicada en la revista L’Europeo en 1975. Ir al texto completo.

La imagen pertenece al film El eclipse (L'eclisse).

sábado, 1 de junio de 2019

Las cosas que nos elevan


Por John Cassavetes *

Me rebela que la gente me diga: “Usted hace films intelectuales”. No soy un intelectual, mi film preferido es Ángeles con caras sucias. Recuerdo haberlo visto cuando era chico: he llorado. Era un gran film, muy enigmático. Cagney era condenado a la silla eléctrica y no se sabía si era un cobarde o un héroe. Tener una filosofía es saber amar, saber qué hacer con ese amor, y conocer la importancia de las amistades y de la permanencia. Todos los films que nosotros hemos hecho han sido, en cierta medida, la búsqueda de una especie de filosofía al uso de los personajes del film. Es por eso que tengo verdadera necesidad de que los personajes analicen al amor, lo discutan, lo asesinen, lo destruyan, se hagan daño, lleven una guerra a fondo, en esta polémica de palabras y esta polémica de films que es la vida. Del resto, me importa un bledo. ¡Todo lo que me interesa es el amor! La falta de amor. El fin del amor. Y el dolor que causa la pérdida de las cosas que nos elevan y de las que tenemos realmente necesidad.

* En el artículo John Cassavetes por él mismo, que recopila fragmentos traducidos por Eduardo Baird tomados del libro John Cassavetes (Ediciones L’Etoile, Paris, 1992).

miércoles, 29 de mayo de 2019

18° edición del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos

Este jueves 30 de mayo comenzará una nueva edición del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos de Buenos Aires (FICDH), que se desarrollará hasta el 5 de junio en diferentes salas y centros culturales de la ciudad. La muestra tiene una sección competitiva y también una serie de focos y actividades pararelas. La programación incluye más de sesenta títulos, entre cortos y largometrajes. 
 
Esta 18° edición del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos tiene como enfoque principal los derechos de niños, niñas y adolescentes, con el propósito de visibilizar y profundizar el debate sobre el tema a fin de promover reflexiones que permitan hallar herramientas de transformación individual y colectiva. Dentro de esta línea temática, una de las películas importantes de esta edición es la producción británica Bruce Lee & The Outlaw, de Joost Vandebrug, que narra la historia de un niño indigente, quien es adoptado por Bruce Lee, el “Rey del inframundo”, y vive con él en los túneles de Bucarest.

La organización del festival destaca las siguientes proyecciones, que serán acompañadas por invitados vinculados a la realización del film.
 
- El silencio de otros, de Almudena Carracedo y Robert Bahar (España, 2018)
 Jueves 30/05 a las 20 en la Alianza Francesa, con presencia de Chato Galante, protagonista del documental. Con un trabajo de producción que llevó seis años, el film revela la titánica lucha por organizar una denuncia internacional para pelear contra el “pacto del olvido” de los crímenes que sufrieron las víctimas de los cuarenta años de dictadura franquista.

- What Walaa Wants, de Christy Garland (Dinamarca, 2018)
Domingo 02/06 a las 18 en el Centro Cultural San Martín, con presencia de la directora Walaa crece en un campo de refugiados en Cisjordania y sueña con ser policía, no tener que casarse y cobrar un sueldo, todos deseos que corren en contra de los mandatos de su cultura.

- Free Men, de Anne-Frédérique Widmann (Suiza, 2018)
Viernes 31/05 a las 20 en la Alianza Francesa, con presencia de Isabelle Reams, esposa de Kenneth Reams, que es el protagonista de esta historia. Recluido por veinticinco años, Kenneth fue condenado a pena de muerte por un homicidio que no cometió.
 
Otros títulos que resultan muy interesantes dentro de la programación son: ¿Quién mató a mi hermano? (Argentina), La familia (Venezuela), Los chicos del petróleo (Irán), Andrés Carrasco (Argentina), La memoria del Cóndor (Italia), El árbol negro (Argentina), Jinetes del destino (Alemania/Indonesia), Iuventa (Italia), Libre (Francia), Crimen + Castigo (EE.UU.), entre otros. 
 
Sedes principales:  
Alianza Francesa (Av. Córdoba 946): 80 pesos (Precio estudiantil: 50 pesos)  
CC San Martín (Sarmiento 1551): 70 pesos (Estudiantes y jubilados: 50 pesos) 
CC Haroldo Conti (Av. del Libertador 8151): Entrada gratuita

Recomendamos visitar el muy completo sitio web del festival para conocer todos los detalles sobre las películas de la muestra, programación y actividades paralelas. Pueden descargar el catálogo y la grilla de funciones.

viernes, 24 de mayo de 2019

Plazos


"He oído que las puertas de hierro 
 duran toda una vida. 
Pero yo no sé cuánto 
dura una vida".

¿Dónde queda la casa de mi amigo?, 
 una película de Abbas Kiarostami

jueves, 23 de mayo de 2019

Mundo de lobos


Jordan Belfort (Leonardo Di Caprio) 
con su padre y contador (Rob Reiner) 
en El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street), 
de Martin Scorsese.

miércoles, 22 de mayo de 2019

El cine y las aceleraciones del mundo


Por Jean-Louis Comolli*

En situación del dispositivo cinematográfico, el espectador llegó rápidamente a la conclusión de que es un ser reducido, enfermo, que no puede correr, no puede saltar, no puede moverse. Sólo la mirada y el oído están movilizados, pero con mayor intensidad que en la vida real. Ese espectador disminuido va a proyectar imaginariamente en los cuerpos filmados de los actores lo que no puede hacer por sí mismo en la sesión cinematográfica: no puede andar a caballo, pero Gary Cooper sí. Siempre digo que hay dos pantallas: la de la sala y la mental, el cine es lo que ocurre entre ambas. El problema es que en un mundo de la aceleración y de la abreviación, como el nuestro, la sesión de dos horas de cine es una anomalía. Así vemos cómo el cine sale del sistema mundial de la aceleración, donde la información y el espectáculo tienden a cobrar velocidad. El espectador, en consecuencia, soporta cada vez menos esas dos horas de impotencia a las que está reducido, porque en otros sistemas de representación (por ejemplo, en un juego de video o en la televisión, donde le piden que llame por teléfono y opine), el espectador es físicamente activo, no sólo mentalmente. Eso produce una mutación del espectador que lo acerca cada vez más a ese consumidor que anhela el mercado.

*Fragmento de una entrevista realizada por Pablo de Vita y publicada en la revista ADN-Cultura, del diario La Nación (17/01/14).

domingo, 19 de mayo de 2019

Cuarta edición de EPA CINE en El Palomar

Con la proyección -con entrada gratuita- del film español Apuntes para una película de atracos, de León Elías Siminiani, en el Cine Teatro Helios comenzará este martes 21 de mayo la cuarta edición EPA CINE, el Festival Internacional de Cine Independiente de El Palomar.

EPA es una muestra que se propone descentralizar la difusión cinematográfica. Busca generar un encuentro a partir de la exhibición audiovisual en el conurbano bonaerense para que películas independientes, nacionales e internacionales, puedan lograr otros espacios donde proyectarse y así crear nuevos diálogos y públicos.
 
El festival se desarrollará hasta el domingo 26 y tiene como sedes principales al Cine Teatro Helios, ubicado en Ciudad Jardín (Bv. General San Martín 3076, El Palomar), el cine Paramount (3 de febrero 2561, Caseros), UNTREF Ciudad Jardín (Los Aromos, 6231) y el auditorio de la UNTREF (Valentín Gómez 4752, Caseros).

EPA está integrado -entre otras propuestas- por una sección competitiva internacional (donde sobresalen películas como Foto Estudio Luisita, Algo quema, Playing men, Terra Franca); una foco experimental dedicado a Narcisa Hirsch; un foco titulado “Cine Pluma” con lo nuevo del realizador argentino Santiago Loza y la portuguesa Rita Azevedo Gómez; y una retrospectiva sobre el cineasta alemán Konrad Wolf. La película de clausura será Cartero, de Emiliano (que vimos en el último Bafici y reseñamos con entusiasmo aquí). 

Esta edición volverá a contar con el acontecimiento que ya se convirtió en una marca de este festival: la proyección especial con música en vivo de una película muda, propuesta que este año se repite por dos. Los títulos elegidos son el clásico Häxan, la brujería a través de los tiempos (1922), verdadera rareza del danés Benjamín Christensen (sábado 25 de mayo, a las 22hs, en el Cine Teatro Helios), y Meshes of the Afternoon (1943) y At Land (1944), de la genial Maya Deren (viernes 24 de mayo, a las 21.30hs, en el Auditorio UNTREF). En ambas funciones la música estará a cargo del grupo Iokoi.

Otra de las películas-acontecimiento del festival es Argentina, mayo de 1969: Los caminos de la liberación, del Grupo Realizadores de Mayo. A 50 años del Cordobazo, EPA recupera uno de los documentos fílmicos que lo retrata. La proyección -gratuita- se hará el viernes 24 de mayo, a las 19hs, en el Auditorio UNTREF Caseros II, con presentación a cargo de la especialista Ana Laura Lusnich y debate posterior.
 
Dentro de las actividades paralelas, habrá dos encuentros a tener muy en cuenta: una charla titulada ¿Por qué escribir sobre cine?, en la que debatirán destacados críticos de cine de diversos medios digitales, y otra que apunta a pensar ¿Cómo se trabaja hoy un guión cinematográfico?, donde participarán importantes realizadores y guionistas invitados.
 
Las entradas para las funciones tienen precios accesibles, incluyendo proyecciones con entrada gratuita. Para más detalles sobre el festival, las películas programadas y las actividades pararelas, pueden consultar la página de Facebook del festival y el sitio oficial, en donde encontrarán el catálogo y la grilla de programación.