viernes, 16 de agosto de 2019

25 Años de Cine Argentino - Ciclo en la ENERC, con entrada gratuita

Mañana sábado a las 17, en el microcine de la ENERC (Moreno 1199), comienza un nuevo ciclo organizado por la CINAIN (Cinemateca y Archivo de la Imagen Nacional), titulado “25 años de nuevo cine argentino. Continuidades y rupturas”. Programada por el crítico Diego Lerer, la muestra ofrece la posibilidad de descubrir o volver a ver algunas de las obras más relevantes del cine argentino contemporáneo. “Hay una decena de recorridos posibles para transitar -afirma el programador- del realismo suburbano hasta el documental personal, del drama íntimo al thriller político, del mundo del trabajo al de la apatía, la nocturnidad o la soledad. Son temas pero también estéticas”.

El ciclo se inaugura este sábado con la proyección de la excelente Caja Negra, ópera prima de Luis Ortega, quien estará presente para dialogar con el público sobre la película. Luego se exhibirá Mauro, de Hernán Roselli. La entrada es gratuita.

Programación:

Sábado 17 Agosto 
17:00 - Caja Negra (Luis Ortega, 2002)
19:00 - Mauro (Hernán Rosselli, 2014) 

Domingo 18 Agosto 
18:00 - Bolivia (Israel A. Caetano, 1999) 
20:00 - Vikingo (José C. Campusano, 2009)

Sábado 24 Agosto 
17:00 - Ostende (Laura Citarella, 2011) 
19:00 - Mi amiga del parque (Ana Katz, 2015) 

Domingo 25 Agosto 
18:00 - La Libertad (Lisandro Alonso, 2001)
20:00 - Boca de pozo (Simón Franco, 2014)

Sábado 31 Agosto 
17:00 - Los rubios (Albertina Carri, 2003)
19:00 - El silencio es un cuerpo que cae (Agustina Comedi, 2017)

Domingo 1 Septiembre 
18:00 - Un año sin amor (Anahí Berneri, 2005) 
20:00 - La noche (Edgardo Castro, 2016) 

Sábado 21 Septiembre 
17:00 - La prisionera (Alejo Moguillansky y Fermín Villanueva, 2006) 
19:00 - Viola (Matías Piñeiro, 2012)

Domingo 22 Septiembre 
18:00 - La sangre brota (Pablo Fendrik, 2008) 
20:00 - Historia del miedo (Benjamín Naishtat, 2014)

Sábado 28 Septiembre 
17:00 - La niña santa (Lucrecia Martel, 2004) 
19:00 - Una semana solos (Celina Murga, 2008)

Domingo 29 Septiembre 
18:00 - Leonera (Pablo Trapero, 2008) 
20:00 - El estudiante (Santiago Mitre, 2011

Las funciones se realizan en el microcine de la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica), ubicada en Moreno 1199. La entrada es gratuita, hasta agotar la capacidad de la sala. Para más detalles sobre las películas programadas, consultar el sitio del INCAA. 

lunes, 12 de agosto de 2019

Si no imaginas, nunca vibras


Por Franco "Bifo" Berardi*

“Yo no creo en los valores. Yo creo en las expectativas. Si queremos traducir la palabra “valor” en términos más materialistas, tenemos que hablar de expectativas. ¿Qué esperas tú de la vida? ¿Qué estamos esperando? Y aquí aparece el problema de la imaginación. ¿Qué es la imaginación? La imaginación es la capacidad de esperar algo. ¿Puedo esperar volar por la ventana? No, eso no existe. Y al mismo tiempo, me pregunto: ¿puedo imaginar vivir en condiciones que no sean de explotación, de esclavitud? Actualmente no. Actualmente es lo mismo que esperar volar por la ventana. Pero sabemos que una vida sin explotación es posible. Es posible, pero no la vivimos. Es posible, pero no la imaginamos. Autonomía significa capacidad de construir mundos de imaginación. La imaginación no es algo abstracto e inútil. ¡No! La imaginación es la condición indispensable para vivir. Si no imaginas, nunca vibras.”

*Fragmento de una excelente conferencia brindada en la Facultad Libre de Rosario. Aquí pueden acceder a la charla completa en YouTube.

viernes, 9 de agosto de 2019

martes, 6 de agosto de 2019

Puntos de fuga


"A veces, una pequeña película puede sentirse 
tan grande como el cielo".

Stephanie Zacharek


Nebraska, de Alexander Payne.

jueves, 1 de agosto de 2019

Ciclo en la Lugones: La pasión según Dreyer

Hoy comienza un ciclo dedicado al realizador danés Carl Theodor Dreyer, uno de los más grandes de la historia del cine, autor de obras maestras como Ordet, Días de ira y La pasión de Juana de Arco (esta última en copia restaurada en DCP, enviada especialmente desde París). La muestra incluye además títulos que no se ven en nuestro país desde hace más de 30 años, como Los desheredados y La novia de Glomdal. En total se exhibirán nueve largometrajes, en un ciclo que se extenderá hasta el sábado 10 de agosto.

“Dreyer es quizás, con Eisenstein -escribió André Bazin en 1952- el único cineasta cuya obra iguala la dignidad, la nobleza, la potente elegancia de las obras maestras de la pintura, no sólo porque se inspira en ellas, sino más en concreto porque reencuentra su mismo misterio en unas profundidades estéticas semejantes. No tengamos ninguna falsa modestia con respecto al cine: un Dreyer se puede comparar con los grandes pintores del Renacimiento italiano o de la escuela flamenca”.

Programación: 

Jueves 1° de agosto 
Honrarás a tu esposo (Dinamarca, 1925) 
Esta adaptación de la obra teatral de Svend Rindom se centrar en la tormentosa relación que un marido mantiene con su familia. Dreyer retrata a una ama de casa que, con la ayuda de una niñera, logra dar vuelta el tablero de juego de su tiránico marido. Una comedia de venganza adelantada a su tiempo. 
A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Viernes 2 de agosto 
Los desheredados (Alemania, 1922)
El cuarto largometraje de Dreyer está basado en la novela “Amaos los unos a los otros”, de la escritora danesa Aage Madelung. La historia está ubicada en 1905, antes y durante la revolución que sacudió las tierras rusas durante todo ese año.
A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Sábado 3 y domingo 4 de agosto 
La pasión de Juana de Arco (Francia, 1928) 
Único film en su carrera producido enteramente en Francia, esta película ofrece la notable participación de Maria Falconetti en el rol central (considerada como una de las grandes actuaciones de la historia del cine) y un retrato realista y al mismo tiempo lírico de los últimos días de la heroína y mártir francesa. Una de las películas indispensables de finales del período mudo.
A las 14, 16.30 y 21.30 hs 

Lunes 5 de agosto 
Michael (Alemania, 1924) 
Notable kammerspiel sobre un artista ya anciano, llevado a la desesperación por su relación con su ex modelo y ahora joven protegido, Michael, que no tardará en traicionarlo. 
 A las 14, 16.30 y 21.30 hs 

Martes 6 de agosto
La novia de Glomdal (Noruega/Suecia, 1926) 
Filmada durante el verano no- ruego, La novia de Glomdal es la película que por su sensualidad, su textura y su espontaneidad, más se acerca al estilo del sueco Mauritz Stiller, a quien Dreyer admiraba. 
A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Miércoles 7 de agosto 
Vampyr (Alemania/Francia, 1932)
Un joven viajero se aloja en un extraño castillo, cuya atmósfera densa y enrarecida se vuelve alucinatoria. El joven tiene visiones, y así descubre a una mujer inconsciente que ha sido atacada por un vampiro. 
A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Jueves 8 de agosto 
Dieas Irae (Dinamarca, 1943)
Dinamarca, siglo XVII, durante la era de la caza de brujas. Anna, la segunda esposa de un viejo y respetado pastor, se enamora de su hijastro cuando éste regresa al pequeño poblado. Cruzar las fronteras del estricto código moral del pueblo tendrá resultados desastrosos. 
A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Viernes 9 de agosto 
Ordet (Dinamarca, 1955) 
En un pueblo rural de Dinamarca, hacia los años 30, uno de los hijos del patriarca Morten Borgen cree que es Jesús y el segundo se declara agnóstico, mientras que el tercero se enamora de la hija de un creyente fundamentalista. Obra maestra absoluta, con uno de los finales más conmovedores en la historia del cine. 
A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Sábado 10 de agosto 
Gertrud (Dinamarca, 1964)
Basada en la pieza homónima de Hjalmar Söderberg, Gertrud es una reflexión sobre la tragedia, el deseo individual y el rechazo a las componendas personales. Una mujer abandona un matrimonio frustrante para embarcarse en la búsqueda del amor ideal. 
 A las 14, 16.30 y 21.30 hs

Las funciones se realizan en la sala Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530). La entrada tiene un valor de 60 pesos (30 pesos estudiantes y jubilados con acreditación). Para más información, consultar el sitio web del Teatro.

miércoles, 31 de julio de 2019

Frente a una hoja en blanco


En una entrevista publicada hoy en Página/12, Silvina Friera le pregunta a Paul Auster, en referencia a una inquietud del escritor que circula en su libro Diario de invierno

¿Por qué se ha pasado toda su vida de adulto "vertiendo palabras como sangre en una hoja de papel"? ¿Ha encontrado una respuesta a este misterio?

Y Auster responde: "Todo artista, ya sea que se dedique a las artes visuales o a la escritura, es gente lastimada, dañada, herida. La compulsión de hacer este trabajo viene de ese dolor que uno ha experimentado. A lo mejor sucedió cuando era tan joven que ni siquiera se puede acordar cuando fue que comenzó todo. Por supuesto que esto se opone a la aproximación psicoanalítica que trata de de entender literalmente todo lo que ha pasado. A menudo pienso que la escritura es una enfermedad, pero que uno lo tiene que hacer porque el mundo no es suficiente. Yo estoy tan impresionado con la gente que le encanta vivir en el presente y está conforme con el mundo, con la idea de ir a trabajar, tener amigos, tener familia, disfrutar los días lo mejor que puede sin estar encerrada en una habitación todo un día enfrente de una página. Entonces no puedo explicar lo que es."

*El artículo fue publicado hoy en el diario Página/12 (Ir texto completo)

En la imagen: la maravillosa Cigarros (Smoke), dirigida por Wayne Wang, con guión de Paul Auster.

viernes, 19 de julio de 2019

Padre e hijo


En la película lo llaman “el velo negro” (el término en inglés, “blackout”, es un poco menos poético). Lo recuerdan, claro: es el clímax de Apollo 13, esos minutos de suspenso exquisito durante los cuales los astronautas pierden todo contacto con Houston durante su reingreso en la Tierra, y a nosotros se nos corta la respiración esperando saber qué pasó. Y no importa si conocemos la historia real o si hemos visto veinte veces la película: uno igualmente espera. Como si fuera la primera vez, la única. Aunque varios diálogos se ocupen de dar la explicación técnica de lo que ocurre durante el velo, tengo la impresión de que no podemos o no queremos comprenderlo del todo. Alcanza con saber que hay fuego, mucho, y que ese calor impide la comunicación entre la cápsula espacial y el mundo. Todo depende entonces de ese fuera de campo visual y sonoro. Menos los astronautas, todos los demás personajes se convierten en espectadores durante esos tres minutos eternos. Todos, a la espera. Cine purísimo, emoción a la enésima potencia. Ellos y nosotros mirando las mismas pantallas, deseando ver la misma imagen, la única. Que esta vez no es la del superhombre conquistando la Luna. Esta vez el hombre vuelve a casa, resignado, aceptando que es simplemente eso: un hombre.


Pero hay algo más en esta película. Apenas un instante, un enclave extraordinario, una fracción de segundo que hace la diferencia. Desde la primera vez que vi Apollo 13 hasta hoy me pasa lo mismo con esta escena: quisiera traducirla, descifrar esa imagen del tiempo, aunque sé que no puedo ni debo. Porque ahí, justo ahí, es cuando habla el silencio del cine. O la fe, que es casi lo mismo. Pero algo nos dice esa mirada sobre el vínculo entre padre e hijo. No me refiero a un núcleo espiritual o místico. Pienso más bien en una transmisión y un aprendizaje. Esperar. El hijo adolescente de Jim Lovell está en el colegio mientras la televisión sigue en directo la misión de regreso a la Tierra. El montaje paralelo va mostrando cómo viven el acontecimiento los familiares, los periodistas, el personal de la NASA en Houston, y también el muchacho en la escuela. Pasaron los tres minutos del velo ya. Todos los rostros se transforman. Los expertos intentan contener su desesperación. Cuando todo parece perdido, el chico alza su vista y mira el reloj. Un instante. Un segundo más. Y entonces sí, se abre el paracaídas y vuelve la comunicación. 


Ahora sí. A celebrar. Dos últimas fotos para el cuadrito: mientras todos aplauden y se abrazan, Gene Kranz (Ed Harris), el jefe de la misión, cae vencido de cansancio y alivio en su silla. Por su parte, Ken Mattingly (Gary Sinise, transpiradísimo) tiene ganas de llorar pero antes debe cumplir con el reglamento y decirle a Lovell "Welcome back". Y en medio de la felicidad uno siente que a veces no hay nada más lindo que el protocolo. Después de tanta angustia, es hermoso que las palabras por venir sean exactamente aquellas que uno espera escuchar. 

jueves, 18 de julio de 2019

Imperdible estreno: Las facultades, de Eloísa Solaas


Vayan a ver Las facultades, excelente documental de Eloísa Solaas, ganador de la Competencia Argentina en el último BAFICI. Es una de las grandes películas de este año.

Esta semana la película se proyecta en el cine del MALBA los domingos de julio a las 18:00.

martes, 9 de julio de 2019

Por una patria más justa


LA TRAVESÍA

A pesar de este frío antiguo,
de los crueles vigías y sus leyes,
a pesar de este miedo que atenaza,
muchos volverán esta noche
a recorrer los campos con antorchas.
Indóciles, errantes, ateridos,
labrarán resplandores en lo oscuro,
fulgores que debieran persistir.
Saben qué les aguarda, saben
que al fuego que sostienen y comparten
lo envolverá la oscuridad, la húmeda sombra,
pero ellos –qué encendida travesía,
qué alta siembra de pasos decisivos–
proseguirán su paciente tarea,
su pródigo tránsito, su derrota:
hacer que una luz nueva alumbre el mundo,
prender el tiempo, fundar claridades.

José María Gómez Valero

La fotografía pertenece a Jorge Rodríguez.

domingo, 7 de julio de 2019

Contra el arte consumible


"Dicen que el sistema se lo come todo, que lo asimila todo. No es cierto, hay cosas que el sistema no puede asimilar, no puede digerir. Una de ellas, por ejemplo, es precisamente la poesía: en mi opinión, es inconsumible. Uno puede leer miles de veces un libro de poemas y no consumirlo. La consumición la sufre el libro, pero no la poesía. 

Por tanto, para concluir, sé perfectamente que la poesía es inconsumible en lo más profundo, pero yo quiero que sea lo menos consumible posible también exteriormente. Lo mismo vale para el cine: haré cine cada vez más difícil, más árido, más complicado, y quizá incluso más provocador, para que sea lo menos consumible posible, exactamente igual que con el teatro, que no puede convertirse en un medio de masas, por lo que el texto permanece sin consumir."

Pier Paolo Pasolini 
En una entrevista con Giuseppe Cardillo, reproducida aquí.

miércoles, 3 de julio de 2019

Preguntas precisas


En el mundo del cine,  ¿la ilusión y el engaño son hermanos gemelos o sólo están fuertemente relacionados?
¿Son mentira las respuestas?
¿Las respuestas son más preguntas?
¿Es el fragmento una respuesta estética a la naturaleza incompleta de nuestra percepción?
¿Es el montaje la simulación del todo?
¿Es la precisión una categoría estética o una categoría moral?
¿Puede la alusión sustituir a la descripción?
¿Es más preciso lo que está fuera de cámara que lo que está dentro?
Michael Haneke
Algunas notas elegidas dentro de las incluidas en el dossier de prensa de la película Código desconocido. (Publicadas en el libro Michael Haneke’s cinema. The ethic of the image, de Catherine Wheatley).

lunes, 1 de julio de 2019

En otro tren


"¿Estoy en el lugar equivocado o en la vida equivocada? ¿No reconocí, en una estación que pasó volando y en la que el tren no paró, que estoy sentado en el tren equivocado?"

Werner Herzog
(en su libro Conquista de lo inútil)

En la imagen: Stroszeck, de Herzog.

jueves, 27 de junio de 2019

Favio, Bresson y los tiempos...


Pregunta: Vos mencionabas antes Un condenado a muerte se escapa, que es una de tus influencias que más se comentan.

Leonardo Favio: Es que, ¿quién no vio a Bresson? Era el cine que se veía. Bresson, Antonioni... Esa película me conmovió, me gustó mucho. Me enamoré de sus tiempos, que eran los míos, el tiempo de Luján de Cuyo, de Mendoza. Eran los tiempos nuestros. Porque transcurrían de otra manera: no era el vértigo de Buenos Aires, no era el que tenemos ahora a través de la televisión. Cuando yo vine de mi provincia todo era más lento. Uno se quedaba al lado del río, andaba en sulki... Una alta velocidad eran 80 kilómetros. Eso vi en Bresson. Y después, cuando vi El carterista (Pickpocket, 1959), vi el lumpenaje que yo conocía desde mi niñez. Y además hay un profundo amor en sus películas, que es lo que yo más rescato de él: la ternura con la que traza sus cosas. No la comprensión, sino el entender que uno puede ser el otro, que es meramente una circunstancia que uno no sea el otro, tanto el que hizo daño como el que hizo el bien. De ahí que mis personajes nunca tengan la cara correspondiente: yo no filmo al malo con cara de malo, al bueno con cara de bueno...

Fragmento de una entrevista publicada en el libro 60/90 Generaciones. Cine argentino independiente (editado por Fernando Martín Peña y publicado por el museo Malba).

miércoles, 26 de junio de 2019

Un terreno común


"Es necesario que exista un terreno común al artista y al profano, un punto de encuentro donde el artista no aparezca ya, fatalmente, como un caso marginal, sino como tu semejante, lanzado, sin haber sido consultado, a un mundo multiforme y como tú obligado a salir adelante bien o mal". 

Paul Klee
Citado por Régis Debray en su libro Vida y muerte de la imagen.

En la imagen: Copie conforme, film dirigido por Abbas Kiarostami.

sábado, 8 de junio de 2019

Filmar Nueva York


Por Martin Scorsese*

Si uno hace una película en Nueva York, obtiene de esta ciudad más de lo que pide. Esto lo aprendí cuando rodé Taxi Driver. Un verano increíblemente caluroso (la temperatura sobrepasaba los 35 grados) y húmedo se abatía sobre la ciudad: ¡extraña atmósfera para rodar una película! Además había una huelga de basureros. ¡Lo más divertido es que durante el rodaje de Mean Streets, en Los Ángeles, tuvimos que arrojar basura por las calleas para que pareciera Nueva York! Allí, por el contrario, tuvimos que retirar basura.

Pero más allá de los problemas, del ruido y de las condiciones de trabajo imposibles, en Nueva York hay algo, una sensación que impregna el tema que tratas (sea el que fuere) y que acaba afectando al comportamiento de tus personajes. Esta sensación -una especie de murmullo- es indefinible, aunque todos los que viven en esta ciudad saben de qué estoy hablando. Acaba por contaminar incluso las películas sobre Nueva York que se ruedan en estudio. Nueva York puede ser calificada con tantos adjetivos -grosera, mágica, espantosa, dinamizadora, agotadora, prosaica-, que cada vez que alguien ha de evocarla en una película, aunque sea accidentalmente, la ciudad acaba de imponerse.

*Fragmento de un texto publicado en el libro Mis placeres de cinéfilo. Textos, entrevistas, filmografía. (Editorial Paidós, Barcelona, 2000)

martes, 4 de junio de 2019

Signos


Por Michelangelo Antonioni*

“Creo que se ha producido una gran transformación antropológica que acabará por cambiar nuestra naturaleza. Ya se aprecian los signos, algunos banales, otros inquietantes, angustiosos. No reaccionamos como reaccionábamos antaño ni al sonido de una campana, ni a un disparo, ni a un homicidio, por poner algunos ejemplos. Incluso algunos ambientes que, tiempo ha, podrían parecer distendidos, convenciones, lugares comunes de un determinado tipo de relación con la realidad, ahora podemos mirarlos de forma trágica. El sol, por ejemplo. Lo miramos de forma distinta que en el pasado. Sabemos demasiado sobre él. Sabemos qué es el sol, qué ocurre en el sol, las ideas científicas que tenemos han terminado por modificar nuestra relación con él. Yo, por ejemplo, a veces tengo la sensación de que el sol nos odia, y el hecho de atribuir un sentimiento a una cosa que es siempre igual a sí misma significa que ya no es posible un determinado tipo de relación tradicional, que para mí ya no es posible. Y digo el sol como podría decir la luna o las estrellas, o el universo entero.”

* Fragmento de una entrevista realizada por Alberto Ongaro publicada en la revista L’Europeo en 1975. Ir al texto completo.

La imagen pertenece al film El eclipse (L'eclisse).

sábado, 1 de junio de 2019

Las cosas que nos elevan


Por John Cassavetes *

Me rebela que la gente me diga: “Usted hace films intelectuales”. No soy un intelectual, mi film preferido es Ángeles con caras sucias. Recuerdo haberlo visto cuando era chico: he llorado. Era un gran film, muy enigmático. Cagney era condenado a la silla eléctrica y no se sabía si era un cobarde o un héroe. Tener una filosofía es saber amar, saber qué hacer con ese amor, y conocer la importancia de las amistades y de la permanencia. Todos los films que nosotros hemos hecho han sido, en cierta medida, la búsqueda de una especie de filosofía al uso de los personajes del film. Es por eso que tengo verdadera necesidad de que los personajes analicen al amor, lo discutan, lo asesinen, lo destruyan, se hagan daño, lleven una guerra a fondo, en esta polémica de palabras y esta polémica de films que es la vida. Del resto, me importa un bledo. ¡Todo lo que me interesa es el amor! La falta de amor. El fin del amor. Y el dolor que causa la pérdida de las cosas que nos elevan y de las que tenemos realmente necesidad.

* En el artículo John Cassavetes por él mismo, que recopila fragmentos traducidos por Eduardo Baird tomados del libro John Cassavetes (Ediciones L’Etoile, Paris, 1992).