"Una vez amé a un hombre que era muy parecido al desierto, y antes de eso amé el desierto. No era por cosas concretas, sino por el espacio entre ellas, por esa abundancia de ausencia”.
Rebecca Solnit("Dos puntas de flecha")
"Una vez amé a un hombre que era muy parecido al desierto, y antes de eso amé el desierto. No era por cosas concretas, sino por el espacio entre ellas, por esa abundancia de ausencia”.
Rebecca Solnit"En el imaginario, el valor de recorrer el mundo luchando con la palabra y las acciones sigue siendo cosa de intelectuales de sexo masculino. Por una serie de reflejo condicionado de la cultura, a las mujeres se les sigue asignando el balcón desde el que contemplan la vida que pasa para después contarla con palabras indefectiblemente trémulas".
Elena FerranteCÉLINE SCIAMMA: Retrato de una mujer en llamas / Petite maman
KELLY REICHARDT: First cow
NATALIA GARAYALDE: Esquirlas
ANA KATZ
En una entrevista publicada en el diario Página/12
“¿El telón que sube y que baja? Sí, creo que es bastante cierto, que las luces se encienden y luego se apagan. Pero mientras sucede la obra no tenemos otra alternativa que concentrarnos en sus hechos, en otras palabras, en los hechos y situaciones que vive la gente. Hablo en un sentido político. Tenemos responsabilidades políticas con nuestros semejantes, al igual que responsabilidades morales, que los gobiernos, muchos gobiernos, hacen a un lado”.
Fragmento de una entrevista disponible en este sitio.
Las imágenes pertenecen a la película El viajante (2016), dirigida por Asghar Farhadi.
*Fragmento compartido por el autor en su Facebook.
La experiencia parece no alcanzar para despertar la conciencia. Y la conciencia en soledad suele marearse al atravesar la experiencia. A su vez, ambas por separado alcanzan cumbres, pero es inevitable que al chocarse con el viento de las alturas sientan una pesada ausencia. Hay personas que son oprimidas, maltratadas, humilladas, y no lo viven con pena, o al menos no dejan que esa pena sea percibida por el resto. En la descompaginación de la experiencia con la conciencia acomodamos el sentido del mundo. A la experiencia de ser oprimido, más que negarla, le ponemos otro nombre. A la opresión algunas personas prefieren llamarla 'Cultura del trabajo', o 'El que quiere, puede', y nuestras experiencias se reflejan con discursos ajenos.
*Fragmento de su libro El fetichismo de la marginalidad (Ed. Sudestada)
En la imagen: Lluvia de jaulas
Por Alfred Hitchcock*