lunes, 29 de abril de 2019

Condicional


"Si no hay verdad, no hay belleza."

Petra, inquietante película de Jaime Rosales.

viernes, 26 de abril de 2019

Gran ciclo dedicado a Gardel en la Lugones

A partir de este sábado 27 de abril, en la sala Leopoldo Lugones, se proyectarán seis películas protagonizadas por el cantante porteño, la mayoría de ellas rodadas en Estados Unidos. El ciclo “Gardel cada día canta mejor” incluye películas legendarias que se verán y escucharán -por primera vez en décadas- como fueron originalmente concebidas, gracias a un trabajo realizado por la Fundación Cinemateca Argentina, como parte de las celebraciones por el 70 aniversario de su creación.

Marcela Cassinelli, presidente de la Fundación, explica: “La tarea de restauración fue larga y compleja debido a la antigüedad y estado de los materiales, y para poder obtener la mejor calidad posible de imagen y sonido se debieron utilizar varias copias de un mismo film. Durante años, nuestra institución soñó con este proyecto; finalmente en 2016 comenzamos a trabajar en los laboratorios argentinos Cinecolor y Gotika.” 

Programación: 
Sábado 27 de abril
El día que me quieras, de John Reinhardt (EE.UU., 1935) 
A las 14, 16.30, 19 y 21.30 hs. 

Domingo 28 de abril
Cuesta abajo, de Louis Gasnier (EE.UU., 1934) 
A las 14, 16.30, 19 y 21.30 hs.

Lunes 29 de abril
El tango en Broadway, de Louis Gasnier (EE.UU., 1934) 
A las 14, 16.30, 19 y 21.30 hs

Martes 30  de abril
Así cantaba Carlos Gardel, de Eduardo Morera (Argentina, 1935) 
Tango Bar, de John Reinhardt (EE.UU., 1935) 
Duración total: 97’ 
A las 14, 16.30, 19 y 21:30 hs.

Miércoles 1º de mayo: No hay función 

Jueves 2 de mayo 
Melodía de arrabal, de Louis Gasnier (EE.UU., 1932) 
A las 14, 16.30 y 19 hs.

Las funciones se realizan en la sala Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530). La entrada tiene un valor de 60 pesos (30 pesos estudiantes y jubilados con acreditación). Para conocer el detalle de las películas programadas y los horarios, consultar el sitio web del Teatro.

lunes, 22 de abril de 2019

Curso: COMPRENDER EL CINE - Inicio: 8 de mayo


Comprender el cine, explorar el mundo
Una introducción al lenguaje cinematográfico

A cargo de Carolina Giudici*

Desde el 8 de mayo
Cinco encuentros, en el barrio de Almagro

Un curso intensivo pensado para entrenar al espectador en la apreciación, interpretación y disfrute del cine. Los contenidos buscan formar una mirada crítica a partir de un recorrido por la historia, los directores, los conceptos teóricos y las corrientes estéticas fundamentales del arte cinematográfico. 

 Algunos temas a desarrollar: 

- El nacimiento de un nuevo lenguaje. 
- La imagen cinematográfica y su relación con lo real. 
- La función creadora de la cámara: encuadre, composición, campo y fuera de campo, ángulos, movimientos, color, fotografía.
- La representación del espacio y el tiempo fílmicos. 
- El papel del sonido y la música en la configuración de la escena.
- Puesta en escena y escala de planos. Las posibilidades de la lectura simbólica.
- La construcción de sentido a través del montaje. Fragmentación y plano-secuencia. 
- Elementos de guión: tipos de conflicto, estructura, puntos de giro. 
- Relaciones entre el relato y la historia. La importancia del punto de vista narrativo. 
- ¿Cómo funcionan los géneros? ¿Qué implica jugar con sus códigos? 
- El rol del espectador: mecanismos de identificación e interpretación.
- Del cine clásico al cine moderno: los aportes de Hollywood, la escuela soviética, el neorrealismo italiano, la nouvelle vague francesa, el cine digital. La teoría del autor. 
 
Para realizar este curso no es necesario tener conocimientos previos sobre cine. En cada encuentro se proyectarán fragmentos de diversas películas para detenernos a analizar y discutir los conceptos que vamos a desarrollar. El objetivo es que el asistente aprenda a incorporarse herramientas teóricas para poder relacionarse de manera profunda con el hecho cinematográfico. Luego de cada clase se enviará un resumen de los temas centrales vistos en el día.

En el curso analizaremos fragmentos de: El nacimiento de una nación (Griffith), Drácula (Coppola), Citizen Kane (Welles), El acorazado Potemkin (Eisenstein), Persona (Bergman), Tres anuncios para un crimen (McDonaugh), Dogville (Von Trier), Rosetta (Dardenne), La pasión de Juana de Arco (Dreyer), Moonlight (Jenkins), Ladrones de bicicletas (De Sica), Hiroshima Mon Amour (Resnais), La mujer sin cabeza (Martel), Roma (Cuarón), Mientras estés conmigo (Robbins), El aura (Bielinsky), Historia de Tokyo (Ozu) y muchos más.


Inicio: Miércoles 8 de mayo (hasta el 5 de junio) - Cinco encuentros

Horario: 19:00 a 21:00

Lugar: Barrio de Almagro (sobre Av. Corrientes)
 

Las vacantes son limitadas y se reservan solo con inscripción previa.


Para inscribirse o consultar detalles llamar al teléfono 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto), o escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

viernes, 19 de abril de 2019

Curso: PEDRO ALMODÓVAR - Comienza el 27/04


Taller de análisis cinematográfico
PEDRO ALMODÓVAR, un cine libertario
Desde el sábado 27 de abril
Cuatro encuentros, en el barrio de Almagro

Dijo Pedro Almodóvar en 2011: “Me alegro de que mi cine haya cambiado. Reconozco que las historias que ahora cuento son más graves que las de hace 30 años. Es lo que me sale, pero hay cosas que no han cambiado, quiero ser entendido, que mis películas se entiendan, a pesar de sus complejidades, y quiero ser ante todo y sobre todo entretenido. Es cierto que además no hago ninguna concesión, que hago lo que quiero hacer y como quiero hacerlo. Y a veces eso es un reto para mí y para el espectador. Necesito un espectador vivo, despierto, sin prejuicios y dispuesto a sorprenderse con alegría ante los giros imprevistos.”

Almodóvar siempre logra ir poco más allá, pues es uno de los cineastas más libres del mundo y como tal ha sabido explorar cada paradoja, cada nudo, cada fibra de la condición humana sin perder jamás la hondura ni el sentido crítico. Mientras esperamos el estreno de su nueva película, "Dolor y gloria", los invito a transitar y discutir el genial universo del manchego en un curso que pondrá el foco en las cuatro películas detalladas en el programa, aunque también veremos fragmentos de otros films. El objetivo es no sólo profundizar en la obra de este autor sino ejercitar la aplicación de herramientas de análisis que apunten a enriquecer nuestro vínculo con el cine.

Algunos temas a desarrollar: Pedro descubre el cine en su pueblo - Los comienzos de su carrera en los años del “destape” - La configuración de un estilo - El lugar de la mujer en la nueva sociedad - La herencia de los cineastas "antifranquistas" y del cine de Hollywood - Neorrelismo y comedia negra en “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” - El corazón de la farsa - Arte pop, kitsch y estética camp - Publicidad y disparate - La madurez de los años '90 - La autoconciencia creadora en "La flor de mi secreto" - La relevancia de la música y el color en la puesta en escena - El melodrama: códigos iconográficos y narrativos - La ciudad y el pueblo en la geografía almodovariana - "Hable con ella" y una nueva complejidad narrativa: relatos en red y poética de las coincidencias - Intertextos y reflexividad: Almodóvar dialoga con la pintura, la literatura, la danza y la historia del cine – Protagonismo del cuerpo - Construcción y destrucción de estereotipos - Sexualidad y subjetividad - El último Almodóvar: entre la oscuridad y la resistencia - La madre que narra y revela - La importancia del punto de vista narrativo en el análisis fílmico - El vértigo de la ciencia, el mito y la cinefilia en "La piel que habito" - El pasado que retorna - Una lectura política.

Programa:
Clase 1: Introducción a la obra del director y análisis de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984)

Clase 2: Análisis de La flor de mi secreto (1995)


Clase 3: Análisis de Hable con ella (2002)


Clase 4: Análisis de La piel que habito (2011)
 

Inicio: Sábado 27 de abril (hasta el sábado 18 de mayo)

Horario: 16.30 a 18.45

Lugar: Barrio de Almagro (sobre Av. Corrientes)
 

Las vacantes son limitadas y se reservan solo con inscripción previa.

*Recomendamos asistir al curso con las películas vistas (consultar para conocer maneras de acceder a ellas). 

Para más detalles por favor llamar al teléfono 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto), o escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

jueves, 18 de abril de 2019

Sensación


"La vida humana es realmente tan frágil
y pisoteable como el rocío de la mañana."

Rashomon (1950), de Akira Kurosawa

miércoles, 17 de abril de 2019

El límite


"Después de todo, el hombre
no puede vivir sin comida."


Dodes'ka-den (1970), de Akira Kurosawa

martes, 16 de abril de 2019

El método Cassavetes


"Creo sobre todo en la espontaneidad. La planificación es totalmente destructiva, destroza el espíritu humano. Tampoco creo en la disciplina. No te deja atrapar el momento. Y si no te deja atraparlo, no hay magia en la vida. Sin magia, es mejor rendirse y admitir que en unos años vamos a morir."

John Cassavetes

Testimonio citado en el documental A Constant Forge, dirigido por Charles Kiselyak, dedicado a la figura y la obra del cineasta norteamericano. Puede verse completo en YouTube.

lunes, 15 de abril de 2019

21° BAFICI - Carmen y Lola / Vigilia en agosto


Carmen y Lola (España, 2018)
Dirección: Arantxa Echeverría 
Sección: Pasiones 
Vigilia en agosto (Argentina, 2019) 
Dirección: Luis María Mercado
Sección: Competencia Oficial Derechos Humanos

Con sus gestos expresionistas, con esa cadencia enérgica tan propia de su forma de hablar, gitanas y gitanos siempre parecen estar inyectándole melodrama a sus palabras y a sus cuerpos, como si en cada diálogo -incluso en el más inocuo- pusieran en juego toda su sangre. Escribo esto y sé que podría ser acusada de reduccionista debido a mi mirada de paya. Por suerte vi Carmen y Lola sin haber leído las polémicas que rodearon el lanzamiento de la película, que fue fervientemente rechazada por grupos de militantes feministas gitanas para quienes el guión reproduce estereotipos folklóricos, sexistas y racistas. No creo que la película merezca esos ataques tan fundamentalistas. 

El principal atractivo de Carmen y Lola nace de su vocación antropológica: las protagonistas son dos adolescentes que viven en la periferia de Madrid, y el film nos lleva a conocer de cerca la comunidad gitana a la que pertenecen. El ojo y el oído de la directora Arantxa Echeverría registran ese universo con curiosidad, absorbiendo su gracia y su musicalidad, sobre todo en la primera parte del relato, en donde vemos cómo los personajes trabajan en la feria de frutas y verduras, y cómo se preparan para el gran acontecimiento: “la pedida” de Carmen, una fiesta en la que una familia pide formalmente la mano de la hija de otra familia, sin que los novios se conozcan previamente. Un matrimonio arreglado. Pues sí: las familias gitanas tradicionales detentan un conservadurismo ancestral y son esencialmente machistas. Por su parte, Lola quiere huir del destino al que su género la condena: “Por ser mujer solo puedo tener hijos, tener marido, tener casa para fregar". Pero Lola no cede. Sobre la defensa y celebración de ese deseo se construye esta película.

Rosy Rodríguez y Zaira Romero, las chicas que encarnan respectivamente a Carmen y Lola, no tenían experiencia en la actuación, al igual que gran parte del elenco. Ellas le aportan mucha sensualidad y frescura a una película que elige principalmente la senda del realismo, aunque también se deja contagiar a conciencia por ciertas efervescencias kitsch que emanan de la historia (brillos en las ropas, joyas abundantes, siluetas de aves como metáfora de libertad). Podría cuestionarse que la estética por momentos se acerca demasiado al filo de lo publicitario, y que en su último tramo la narración pierde fuerza al no hallar una resolución convincente. Intuyo que la realizadora decide apostar por cierto sabor a cuento de hadas para que la sensación de vitalidad le gane en nuestro recuerdo a la desilusión claudicante.



En el film argentino Vigilia en agosto también hay una boda en curso. La historia transcurre en una pequeña ciudad de la provincia de Córdoba muy ligada a la producción agrícola. La joven Madga, que trabaja como docente y colabora con la iglesia local, va a casarse en pocos días con Marcelo, “El Gringo”, que es patrón de una fábrica de granos. En esa comunidad sumida en la lógica del patriarcado, las pulsiones fascistas, los chismes dañinos y las supersticiones, Magda empieza a percibir ciertas señales del entorno que le generan dudas y temores. Algo pasó con un operario en la fábrica, un accidente laboral que su futuro marido prefiere encubrir.

Todo el relato se circunscribe estrictamente al punto de vista de la protagonista (Rita Pauls, excelente), con un dispositivo narrativo que le permite al director Luis María Mercado potenciar el rol del sonido y explotar así la ambigüedad de diversas acciones que permanecen fuera del campo visual. Magda observa, escucha, espía. La violencia se disemina por vericuetos confusos. Transitando terrenos similares a los que propone Lucrecia Martel en La mujer sin cabeza, la joven de Vigilia en agosto no sabe cómo actuar frente a las verdades que descubre. Hasta que todo ese desasosiego hace síntoma en su cuerpo. “Ni empacho ni envidia. Vos estás ojeada hasta la coronilla”, dictamina una pariente, y le aconseja a Magda colocarse una cintita roja en el tobillo. La explicación esotérica esquiva el esfuerzo que implica asumir y analizar cuestiones más profundas (sociales, políticas, de género). Además no hay tiempo. Ya está todo listo para el casamiento.

Pero por allí circulan otros rastros rojos que parecen enlazarse subrepticiamente mientras el relato avanza: la lana roja de un saco que ocupa toda la pantalla, la sangre de una herida en la mano de Madga, el color de una larga máquina procesadora de granos, el cabello del Gringo. En la película late un terror reticente, escondido, ahogado. El realizador logra mostrar con mucha sutileza cómo funcionan los códigos de la dominación masculina, los abusos de poder y la red de complicidades en esa ciudad. Pero es una pena que la película no llegue a colmar las expectativas que las intrigas habían despertado, como si el relato se acobardara a la hora de enfrentar a fondo esa hendija por donde asoma lo siniestro. Tal como ocurre en Carmen y Lola, el drama de Vigilia en agosto termina algo desdibujado debido a un desenlace poco arriesgado. Así y todo, se trata de una ópera prima más que interesante de un director a seguir de cerca. 

sábado, 13 de abril de 2019

Ciclo en la sala Lugones: Grandes Clásicos del Cine Francés en fílmico

Este lunes 15 de abril, en la sala Lugones, comienza el ciclo Grandes Clásicos del Cine Francés en Fílmico, una estupenda oportunidad para ver películas emblemáticas proyectadas en 16mm o 35mm. Jean Renoir, Maurice Pialat, Marcel Carné, François Truffaut y Alain Resnais, entre otros, son los cineastas seleccionados para esta muestra en la que se exhibirán películas pertenecientes al valioso catálogo de la Embajada de Francia en Argentina.

Programa: 
Lunes 15
Sombras en el paraíso (Les enfants du paradis; Francia, 1945) 
Dirección: Marcel Carné 
A las 14 y 19 hs 

Martes 16
La gran ilusión (La grande illusion; Francia, 1937) 
Dirección: Jean Renoir 
A las 14, 16.30, 19 y 21.30 hs

Miércoles 17 
Los 400 golpes (Les quatre cents coups; Francia, 1959) 
Dirección: François Truffaut 
A las 14, 16.30, 19 y 21.30 hs

Jueves 18 y Viernes 19: No hay funciones

Sábado 20 y domingo 21 
Van Gogh (Francia; 1991) 
Dirección: Maurice Pialat 
A las 14, 17.30 y 21 hs

Lunes 22 
Pépé Le Moko (Francia, 1937) 
Dirección: Julien Duvivier 
A las 14, 16.30 y 19 hs Martes 23

Martes 23
Los visitantes de la noche (Les visiteurs du soir; Francia, 1942) 
Dirección: Marcel Carné 
A las 14, 18 y 21 hs

Miércoles 24 
Jules et Jim (Francia, 1962) 
Dirección: François Truffaut
A las 14, 16.30, 19 y 21.30 hs

Jueves 25 
Mélo (Francia; 1986) 
Dirección: Alain Resnais 
A las 14, 18 y 21 hs

Viernes 26 
El último subte (Le dernier métro; Francia; 1980) 
Dirección: François Truffaut 
A las 14, 18 y 21 hs 

Las funciones se realizan en la sala Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530). La entrada tiene un valor de 60 pesos (30 pesos estudiantes y jubilados con acreditación). Para conocer el detalle de las películas programadas y los horarios, consultar el sitio web del Teatro.

lunes, 8 de abril de 2019

21° BAFICI - Cartero


Cartero (Argentina, 2019) 
Dirección: Emiliano Serra 
Sección: Competencia Latinoamericana

Hernán Sosa rastrea su nombre en el tablero de fichas para marcar horario. Encuentra la cartulina, la imprime, la vuelve a colocar en el tablero, y allí se queda detenido durante unos segundos, absolutamente embelesado, como si estuviera observando la octava maravilla del mundo. Es su primer trabajo. Es lo que vino a buscar desde su pueblo a Buenos Aires: la oportunidad de trabajar y estudiar. Todo indica que finalmente, después de haberse entrenado como pasante, lo han incorporado a la plantilla de empleados del correo. Hernán está tan contento que casi parece bailar por la calle mientras desliza las cartas por debajo de las puertas. Pero alrededor muchas cosas están cambiando, y muchas de ellas ya no tienen retorno. De a poco advertimos que esta historia transcurre a fines de los ‘90, los años de las privatizaciones y la flexibilización laboral, la década en la que la expansión de Internet y otras nuevas tecnologías terminarían reconfigurando para siempre la forma en que nos comunicamos.
 
Hernán -al que Tomás Raimondi aporta un aire inocentón adorable- apenas se está iniciando en su vida independiente y ya se ve obligado a interpretar una catarata de signos cruzados y confusos. Pronto surgen las tensiones entre compañeros de trabajo, ya que muchos increpan abiertamente a Hernán postulando que él y los de su generación quieren arruinar a los veteranos. En verdad todos conocen las precarias condiciones que deben soportar los jóvenes ingresantes, que tienen contratos renovables cada tres meses y cobran “mitad en cheque y mitad en ticket-canasta”, pero la solidaridad no cunde. Al contrario, aumentan las dudas y las agresiones entre quienes deberían aliarse para defenderse contra el mismo enemigo. No recuerdo muchas otras películas argentinas recientes que describan con tanta agudeza ese desgarro insalvable que el neoliberalismo criminal produjo dentro la misma la clase trabajadora. Además estamos hablando del Correo Argentino, nada menos, con todo lo que eso representa en la trayectoria del actual presidente del país. Hay un humus oscuro debajo de los cimientos de este relato, una angustia rocosa que por momentos queda disimulada detrás de la subtrama romántica y los trazos de comedia.


Cartero es el primer largometraje de ficción de Emiliano Serra, que tiene una amplia experiencia como editor en el cine local. Uno de los placeres que ofrece el film consiste en imaginar posibles hermandades con otras películas emblemáticas estrenadas en aquellos años de consolidación del Nuevo Cine Argentino, sin que esta veta cinéfila nos distraiga del drama central, ni que estas asociaciones impliquen que el film de Serra pretenda alcanzar esas consagradas alturas. Más allá de las alusiones nostálgicas a Fellini y a Favio, allí está Jorge Sesán en el elenco de Cartero, que nos remite a Pizza, birra, faso y a la necesidad imperiosa de Caetano y Stagnaro de mostrar el desamparo de los jóvenes marginados en la ciudad de la furia; y también surge el recuerdo de “El Zapa” en El bonaerese, ya que Hernán sigue un periplo similar, apoyado en una estructura narrativa en la que Trapero supo lucirse: adentrarnos en las reglas de un oficio o institución a través de un personaje-guía que va descubriendo ese ámbito junto con el espectador. En términos de afinidad estilística, el guiño cinéfilo más claro en Cartero es ese negocio que se llama “9 reinas”, film del cual Serra parece heredar el pulso clásico y cierta destreza para capturar el perfume del paisaje porteño. Eso sí: Serra tiene veinte años de perspectiva para pensar e ilustrar aquella época, mientras que el maestro Bielinsky no sólo contó el cuento en ese mismo momento, sino que además se anticipó al estallido por venir.

No todo funciona con fluidez en el film, como la secuencia dedicada al reparto de telegramas de despido, que pierde efecto porque quizás se la preanuncia en exceso. Y es cierto que las escenas en las que el protagonista se obsesiona con un amor de la infancia pueden sentirse algo anodinas, más aún cuando todo en su entorno se vuelve cada día más denso. En la última parte del film hay un vaivén en su tono que nos descoloca un poco, hasta que llegamos al final. Ahí entendemos las intenciones del director y confirmamos que el retrato que hace Cartero del derrumbe social -y moral- es mucho más complejo de lo que podíamos sospechar.

Cartero volverá a proyectarse en el Bafici este martes 9 de abril a las 15.50, y el domingo 14 de abril a las 22, ambas funciones en el Multiplex Belgrano.

lunes, 1 de abril de 2019

La decisión, de Vahid Jalilvand


La autopista, el tránsito, la ansiedad. Correr siempre hacia algún lado, sin saber muy bien por qué. Con unos pocos breves planos, el director Vahid Jalilvand describe un estado del ser en el mundo urbano de hoy. Nunca conoceremos al conductor que dispara la cadena de acontecimientos desoladores que narra la película. Ese sujeto desaparece, disuelto entre todos los demás, escondido en esa masa difusa a la que llamamos “sociedad”. Otro hombre intenta esquivar a ese auto que viene muy acelerado, y con un volantazo golpea una moto en la que viaja una familia entera (papá, mamá, un bebé y un niño). Dentro de todo, parece, estamos ante un accidente con suerte. El único lastimado es el chico, con un raspón en el brazo y alguna molestia en la nuca. El hombre del auto, que resulta ser médico, se ofrece a llevarlos al hospital y a pagar el arreglo de la moto, pero le pide al padre de la familia que no llame a la policía. El padre tiene bronca pero acepta, y el asunto finalmente se cierra con la entrega de un dinero. Cualquier espectador puede intuir que en verdad nada quedará cerrado allí. La película recién comienza y sabemos perfectamente que ese cruce casual traerá serias consecuencias para ambas partes.

 
La estructura narrativa de La decisión (No date, no sign), con su confrontación de diversos puntos de vista en torno de un dilema moral, es un claro ejemplo de la tendencia estilística en el cine iraní marcada por el “efecto Farhadi”, sobre la cual escribí hace ya unos años al reseñar otras dos películas de matriz similar, Bright Day y Melbourne. Horacio Bernades, en Página/12, propone pensarlo como un género, el “melodrama de conciencia”, y postula a Asghar Farhadi como su fundador. Si uno juzga las bondades de esta línea estética a la luz de la reciente Todos lo saben, con Javier Bardem y Penélope Cruz, en la que Farhadi llega casi al borde de parodiarse a sí mismo, el fenómeno no resulta demasiado estimulante. Pero lo cierto es que La separación, y sobre todo las películas que la preceden en su filmografía (About Elly, Fireworks Wednesday), son realmente muy buenas. Distinto es el caso de las películas que intentan replicar el vigor de Farhadi sin poseer su talento.

 
No puedo afirmar que La decisión también aspire a montarse sobre la repercusión internacional de esta tendencia, pero inevitablemente todos estos antecedentes, para quienes ya los transitamos, influyen en la recepción. En este tipo de guiones, varias de las situaciones, revelaciones y ambigüedades se sienten como piezas demasiado colocadas para multiplicar las disyuntivas de los personajes, por un lado, y para subvertir minuto a minuto la lectura del espectador, por otro. Esto no significa que las acciones sean inverosímiles, ni que esta historia tristísima no pueda ocurrir tal cual en el mundo real, ni que debamos desconfiar de la honestidad del autor; sólo tengo la impresión de que ese esquema muy calculado de cartas reservadas (hechos o datos elididos) que el relato lanza cada tanto para hacer girar el tablero del sentido, podría seguir así hasta el infinito, y eso a la larga termina licuando la efectividad dramática. Por otra parte, si bien queda claro que la película pretende ser una denuncia social, deberíamos discutir hasta qué punto la trama no carga excesivamente todo el peso de la responsabilidad sobre los individuos y su libre albedrío, sin ahondar lo suficiente en las llagas del sistema económico y político en las cuales esos individuos están atrapados.

 
Dicho todo esto, creo que cuando Jalilvand se concentra en los silencios, los pequeños gestos y la latencia simbólica de ciertos encuadres, logra momentos de enorme expresividad. Por eso su película es superior a los otros “melodramas de conciencia” del cine iraní mencionados más arriba.

 
Ya desde el inicio ingresamos en un paisaje áspero, tenso, con imágenes acotadas a una gama de tonos oscuros, marrones, grises, lívidos. Kaveh es médico forense. Moosa es obrero y apenas puede mantener a su familia. Dos clases sociales. Dos hombres distintos, o quizás no tanto. Ambos son seres humanos, ambos tienen miedos, aunque sean miedos de diferente tipo. La cuestión es que los dos se sienten culpables. ¿Pero cómo explicar el accionar del médico hacia el final? ¿Qué clase de culpa es la que quiere expiar? “En la realidad -escribe César Aira- nunca se sabe lo que está pensando el otro, y por qué hace lo que hace”. Allí es donde interviene la ficción, que nos hace creer que sí podemos conocer al otro, entrar en su subjetividad, para entenderlo, para entendernos mejor entre todos. Pero se trata sólo de una aproximación. La realidad es compleja, fragmentaria, inasible. Y brutal. Películas como La decisión (o las de Farhadi) parecerían apoyarse en el carácter elíptico de la narración para recordarnos que en verdad no podemos abarcarlo todo. Que debemos conformarnos con pedacitos apenas. Y esto el realizador lo sugiere impecablemente en esa escena en la que Kaveh sale de su auto para retener a la esposa de Moosa y hablar con ella. La cámara no lo sigue. Y con la cámara nos quedamos adentro del auto, lejos de la acción y de las palabras, como testigos impotentes. Demasiado acostumbrados a estudiarlo como una “figura enunciativa”, a veces olvidamos que detrás del narrador también hay una mirada humana (y por lo tanto, limitada).


No hay una sola decisión sino muchas a lo largo de la trama, y otras también importantes que los protagonistas tomaron antes de que el relato comenzara. ¿En qué medida todas esas decisiones son realmente producto de la razón? ¿Con cuánta fuerza opera en estos hombres -o en cualquiera de nosotros- la pulsión del instinto, la desesperación o la vergüenza? ¿Quién se atreve a hacer un juicio de valor sin prestar atención al contexto existencial en el que se cultivan las conductas? A veces se trata, simplemente, de detenerse a observar en qué condiciones vive una persona. Cuáles son sus perspectivas. Como ese plano largo en donde constatamos la precariedad de la casa de Moosa al ver esa pared de ladrillos torcidos y desparejos, unidos por un cemento tímido que se derrama como si quisiera llorar. O la escena en la que el mismo personaje grita de dolor en ese baldío irrespirable que se extiende hasta el horizonte, un foso en descomposición que no se acaba nunca, como el infierno... o como su alma.