lunes, 25 de marzo de 2019

Curso: PEDRO ALMODÓVAR - Comienza el 27/04


Taller de análisis cinematográfico
PEDRO ALMODÓVAR, un cine libertario
Desde el sábado 27 de abril
Cuatro encuentros, en el barrio de Almagro

Dijo Pedro Almodóvar en 2011: “Me alegro de que mi cine haya cambiado. Reconozco que las historias que ahora cuento son más graves que las de hace 30 años. Es lo que me sale, pero hay cosas que no han cambiado, quiero ser entendido, que mis películas se entiendan, a pesar de sus complejidades, y quiero ser ante todo y sobre todo entretenido. Es cierto que además no hago ninguna concesión, que hago lo que quiero hacer y como quiero hacerlo. Y a veces eso es un reto para mí y para el espectador. Necesito un espectador vivo, despierto, sin prejuicios y dispuesto a sorprenderse con alegría ante los giros imprevistos.”

Almodóvar siempre logra ir poco más allá, pues es uno de los cineastas más libres del mundo y como tal ha sabido explorar cada paradoja, cada nudo, cada fibra de la condición humana sin perder jamás la hondura ni el sentido crítico. Mientras esperamos el estreno de su nueva película, "Dolor y gloria", los invito a transitar y discutir el genial universo del manchego en un curso que pondrá el foco en las cuatro películas detalladas en el programa, aunque también veremos fragmentos de otros films. El objetivo es no sólo profundizar en la obra de este autor sino ejercitar la aplicación de herramientas de análisis que apunten a enriquecer nuestro vínculo con el cine.

Algunos temas a desarrollar: Pedro descubre el cine en su pueblo - Los comienzos de su carrera en los años del “destape” - La configuración de un estilo - El lugar de la mujer en la nueva sociedad - La herencia de los cineastas "antifranquistas" y del cine de Hollywood - Neorrelismo y comedia negra en “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” - El corazón de la farsa - Arte pop, kitsch y estética camp - Publicidad y disparate - La madurez de los años '90 - La autoconciencia creadora en "La flor de mi secreto" - La relevancia de la música y el color en la puesta en escena - El melodrama: códigos iconográficos y narrativos - La ciudad y el pueblo en la geografía almodovariana - "Hable con ella" y una nueva complejidad narrativa: relatos en red y poética de las coincidencias - Intertextos y reflexividad: Almodóvar dialoga con la pintura, la literatura, la danza y la historia del cine – Protagonismo del cuerpo - Construcción y destrucción de estereotipos - Sexualidad y subjetividad - El último Almodóvar: entre la oscuridad y la resistencia - La madre que narra y revela - La importancia del punto de vista narrativo en el análisis fílmico - El vértigo de la ciencia, el mito y la cinefilia en "La piel que habito" - El pasado que retorna - Una lectura política.

Programa:
Clase 1: Introducción a la obra del director y análisis de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984)

Clase 2: Análisis de La flor de mi secreto (1995)


Clase 3: Análisis de Hable con ella (2002)


Clase 4: Análisis de La piel que habito (2011)
 

Inicio: Sábado 27 de abril (hasta el sábado 18 de mayo)

Horario: 16.30 a 18.45

Lugar: Barrio de Almagro (sobre Av. Corrientes)
 

Las vacantes son limitadas y se reservan solo con inscripción previa.

*Recomendamos asistir al curso con las películas vistas (consultar para conocer maneras de acceder a ellas). 

Para más detalles por favor llamar al teléfono 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto), o escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

sábado, 23 de marzo de 2019

8° Edición del Festival Latino Árabe

Este lunes 25 de marzo arranca una nueva edición del Festival Internacional de Cine Latino Árabe más conocido como “LatinArab”, un encuentro que desde hace siete ediciones reúne a las cinematografías e industrias latinoamericanas y árabes en un escenario único. 

Organizado por la Asociación Civil Cine Fértil, el evento apunta al desarrollo de programas entre redes culturales, y la coproducción cinematográfica a través del diálogo intercultural entre ambas regiones. Entre el 25 y el domingo 31 se exhibirán unos 25 títulos provenientes de 15 países diferentes, dentro de una programación que incluye secciones competitivas y no competitivas, cine infantil, proyecciones especiales y varias actividades paralelas. 

Las sedes son: 
 - Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551) – Entrada general: 70 pesos 
 - Alianza Francesa (Avenida Córdoba 946) – Entrada gratuita 
 - Biblioteca del Congreso de la Nación (Alsina 1835) - Entrada gratuita

Para conocer todos los detalles sobre las películas programadas y actividades, consultar el sitio web del LatinArab y la programación en el CC San Martín.

viernes, 22 de marzo de 2019

Cansancio del corazón


"El corazón pataleó dentro de su pecho con la primera embestida de cafeína, pero no le importó. Qué lindo morir así, de pronto, sin planearlo, de una forma tan sencilla."

Mariana Enriquez
Fragmento del cuento "El mirador", que integra el libro Los peligros de fumar en la cama. (Ed. Anagrama).

En la imagen: Hannah, película dirigida por Andrea Pallaoro.

jueves, 21 de marzo de 2019

Llega una nueva edición de Les Avant-Premières

El próximo jueves 28 de marzo, en Cinemark Palermo, comenzará la 11° edición de Les Avant-Premières, el ciclo que año a año entrega una selección de las mejores películas producidas en Francia en los últimos dos años. La edición 2019 contará con la presencia especial del realizador Stéphane Brizé, autor de Madmoiselle Chambon y El precio de un hombre, en el marco del estreno de su nuevo film, La guerra silenciosa (En guerre), protagonizado por Vincent Lindon. También podrán verse las películas más recientes de destacados cineastas como Agnès Jaoui, Olivier Assayas, Christophe Honoré y Catherine Corsini, entre otros.

Películas programadas: 
La guerra silenciosa, de Stéphane Brizé 
Mi mascota es un león, de Gilles de Maistre 
La última locura de Claire Darling, de Julie Bertuccelli 
Nadando por un sueño, de Gilles Lellouche 
Un amor imposible, de Catherine Corsini 
Dobles vidas, de Olivier Assayas 
El emperador de Paris, de Jean-François Richet 
Les estivants, de Valeria Bruni-Tedeschi 
En liberté!, de Pierre Salvadori 
Vivir deprisa, amar despacio, de Christophe Honoré 
La bruma, de Daniel Roby 
Nos batailles, de Guillaume Senez
Le vent tourne, de Bettina Oberli 
Llenos de vida, de Agnès Jaoui 
La belle et la belle, de Sophie Fillières

La entrada general cuesta 170 pesos. Las funciones se realizan en las salas 7 y 9 del complejo Cinemark Palermo (Beruti 3399). Para consultar la grilla de horarios y más detalles sobre las películas, pueden visitar la página oficial de Les Avant-Premières: www.cine-frances.com

martes, 19 de marzo de 2019

Hablar sin revelar


¿Por qué es que hablamos y hablamos  
  -o al menos yo ciertamente lo hago-  
  sin de alguna manera transmitir 
lo que realmente somos?

El narrador en Stories We Tell 
  estupendo film-ensayo dirigido por Sarah Polley.

lunes, 18 de marzo de 2019

El premio, de Paula Markovitch


"¿Qué quiere decir “pesimista”?", le pregunta Cecilia a su mamá. La niña intuye el significado, puede inferirlo a través de su propio viaje, pero verbalizar la pregunta implica también un desafío, una forma de protesta. Poner en palabras. De eso se trata el concurso literario que un joven sargento anuncia en el colegio: será premiado aquel alumno que redacte el mejor texto en honor a la bandera. Y entonces Cecilia aprenderá que, para sobrevivir, a veces las palabras verdaderas deben someterse a las que nos son impuestas.

El citado concurso escolar y sus consecuencias se desarrollan en la segunda mitad de la película, que busca combinar la alegoría con la lección de vida (coyuntural) para delatar la siniestra hipocresía imperante en los años de la dictadura. Las acciones de Cecilia generan una situación de suspenso genuino que incluso suma matices al personaje de la maestra, rol que al principio parecía sólo tangencial. Sin embargo, en su último tramo el relato pierde cierta fuerza porque se hace notar la pauta del guión, la insistencia en el sentido del mensaje, con un subrayado en los diálogos que luce innecesario para un film que hasta entonces había respirado con notable espontaneidad. De hecho, en su primera parte El premio es una película casi perfecta.
Estamos en algún rincón de la costa bonaerense. Una playa en invierno. Un sol perezoso y un viento tenaz. Cecilia trata de deslizar sus patines de rueditas sobre la arena húmeda, y no puede y se queja y dice que quiere irse, pero a la vez descubre que en esa playa puede escaparse, jugar, tener intimidad, soñar, lanzarse a rodar por los médanos con la más pura felicidad. Y ahí nomás, pegadito a la euforia, también está el mar, que aquí no es precisamente sinónimo de lo sublime infinito. Al mar se lo mira de soslayo. Es el límite, el monstruo que no siente culpa a la hora de devorar las pocas cosas que las protagonistas atesoraban. Y lo sabemos: el mar también es cementerio. En esa escena frente al mar la realizadora Paula Markovitch exhibe una finísima concepción simbólica del encuadre, virtud responsable de algunos de los momentos más bellos del film.

Otra escena estupenda es aquella en la que una tormenta en plena noche comienza a inundar la cabaña que habitan Cecilia y su mamá. Subió la marea y resulta imposible detener el agua que se filtra por debajo de la puerta. La madre lo intenta, aunque sea una batalla perdida. En el mismo plano vemos a la mujer moverse con bronca mientras a su lado la pequeña no deja de saltar y chillar frente a la ventana, como si estuviera celebrando el acontecimiento, alienada en su propio mundo. Pero Cecilia es demasiado inteligente como para no ser consciente de lo que ocurre. Su papá ya no está y su mamá se ahoga en el pánico. Hay que usar un nombre falso y escribir con eufemismos. Los mejores amigos también pueden traicionar. En medio de la tempestad, la alegría inoportuna de Cecilia es sólo un gesto de rebeldía, una manera de proteger el pedacito de infancia que aún merece, los últimos restos de libertad real. Es su forma de decir que ella no tiene miedo, o que al menos tiene derecho a no sentirlo todavía, porque antes debería respetarse su derecho a ser niña. Debería.     

 
El Premio 
(México/Francia/Polonia/Alemania, 2011)
Dirección: Paula Markovitch

Esta película participó en la edición 2011 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Nunca se estrenó en salas. Hoy puede verse en YouTube.

sábado, 16 de marzo de 2019

El estilo es un medio para insistir sobre algo...


Por María Gainza*

Dicen que hay que pararse frente a una tela de Rothko como frente a un amanecer. Son cuadros bellísimos, pero la belleza puede ser sublime o puede ser decorativa, y en los livings neoyorquinos del Upper East Side sus cuadros combinaban deliciosamente bien con los sofás de cuero y las alfombras de angora. Las críticas le cayeron a baldazos. Rothko las sufría mientras su cuenta bancaria se abultaba. Algunos lo acusaban de ser un efectista que hacía del rigor del expresionismo abstracto un buen negocio. El pintor empezó a defenderse con frases del tipo "la experiencia trágica es para mía la única fuente del arte". Fue como cavarse su propia fosa: durante años esa grandilocuencia ahogaría sus obras, las convertiría en opacos menhires.

El asunto es que la ansiedad lo hacía hablar de más. Olvidaba que los elementos más poderosos de una obra con frecuencia son sus silencios, y que, como dicen por ahí, el estilo es un medio para insistir sobre algo. Puede que mirar un Rothko tenga algo de experiencia espiritual, pero de una clase que no admite palabras. Es como visitar los glaciares o atravesar el desierto. Pocas veces lo inadecuado del lenguaje se vuelve tan patente.

*Fragmento del libro El nervio óptico (Ed. Anagrama)


Imágenes: Una réplica de un Rothko en la segunda temporada de la serie Mad Men / "Black in deep red", pintura de 1957

lunes, 11 de marzo de 2019

"El Ente", original ciclo en la sala Lugones sobre el cine prohibido por la dictadura

En enero de 1969, durante el gobierno de Juan Carlos Onganía, se creó el Ente de Calificación Cinematográfica, destinado al monitoreo y eventual censura de las películas que se estrenaban en las pantallas del país. Desde su instauración y hasta fines de 1983, el organismo prohibió y/o mutiló más de 700 largometrajes y promovió la autocensura tanto en realizadores argentinos como en distribuidores locales de películas extranjeras. 

A cincuenta años de su creación, la sala Leopoldo Lugones anuncia la muestra "El Ente: Sexo Prohibido", que reúne una interesantísima selección de títulos censurados en esos años, especialmente por su contenido sexual. La programación incluye películas que fueron prohibidas en su totalidad, así como las versiones completas de obras que, en su momento, se exhibieron con cortes. 


En el ciclo, que comienza este jueves 14 de marzo y se extenderá hasta el lunes 1° de abril, podrán verse películas emblemáticas de Marco Ferreri, Federico Fellini, Bernardo Bertolucci, Ingmar Bergman, Pier Paolo Pasolini, Armando Bo, entre otros, y también  films inéditos hasta ahora en Argentina de Russ Meyer, Nicolas Roeg,  Sjöman y Dusan Makavejev.
 
Las funciones se realizan en la sala Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530). La entrada tiene un valor de 60 pesos (30 pesos estudiantes y jubilados con acreditación). Para conocer el detalle de las películas programados y los horarios, consultar el sitio web del Teatro.

viernes, 8 de marzo de 2019

La mujer, el trabajo y el cuerpo


Por Remedios Zafra*

Una trabajadora siempre tiene cuerpo. Su cuerpo le precede y me pregunto qué pasaría si al contratar a un hombre se le advirtiera de este asunto y sus consecuencias. "Oiga, usted tiene cuerpo", "Cuidado, usted puede ser padre". ¿Qué pasaría si serlo se utilizara como razón camuflada de excusas para no renovar un contrato o cargar de sospechas una trayectoria profesional, pendiente de un hilo por si el hombre contratado y con cuerpo decidiera "ser padre"? ¿Pensarán tal vez que siempre habrá otro entusiasta dispuesto a ocupar su puesto? ¿O quizá que el padre podría encadenar trabajos temporales y a media jornada hasta cuidar de los hijos fuera mejor opción que contratar a alguien para cuidarlos por el mismo pequeño sueldo que él gana? Porque ¿eso es lo que se espera de un padre?

Nadie interroga a un hombre sobre su deseo de ser padre. 

*Fragmento del excelente libro El entusiasmo, precariedad y trabajo creativo en la era digital (Ed. Anagrama, Barcelona, 2017)

La imagen pertenece a Mi piace lavorare - Mobbing (2003), dirigida por Francesca Comencini, una muy buena película italiana que está disponible en YouTube (los subtítulos en español son precarios, pero se puede ver, y el film vale la pena). 

jueves, 7 de marzo de 2019

Por un cine musical


"Una película se parece -o debería parecerse- más a la música que a la literatura novelesca. Debería ser una progresión de estados de ánimo y sentimientos. El tema, lo que está detrás de las emociones, el significado, todo eso viene después. Una vez que el espectador sale del cine, quizás al día siguiente o una semana más tarde, tal vez sin darse cuenta realmente, empieza a comprender de alguna manera lo que el realizador cinematográfico había tratado de decirle."

Stanley Kubrick
En el libro El cine de Stanley Kubrick, de Norman Kagan (Ed. Marymar)

Hoy se cumplen 20 años de la muerte de Kubrick. En la imagen, Barry Lyndon, una de las más grandes películas de la historia del cine.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Juventud


"Por favor, no te enojes cuando digo que 
buscas resoluciones y explicaciones porque eres joven. 
Pero lo entenderás algún día..."

Carol (Cate Blanchett), 
en la sublime Carol, película dirigida por Todd Haynes.

martes, 5 de marzo de 2019

Recuerdos de un barrio soñado (adiós a Luke Perry)


Dedicado a mis hermanas: Florencia, Evange y Viki.


Murió Luke Perry. Así, de golpe, a los 52 años. Muy joven. Para quienes fuimos adolescentes en los '90, este nombre tiene un único significado: Dylan, el novio de Brenda, el morocho de Beverly Hills 90210 con un aura a lo James Dean. Pasaron casi 30 años. Muchas cosas -quizás demasiadas- cambiaron en estos 30 años, sobre todo en lo que respecta a nuestro vínculo con la ficción televisiva.

Canal 13 empezó a emitir Beverly Hills en 1992, los viernes a la noche. En aquel entonces la serie no estaba disponible a nuestro antojo, como ocurre hoy con Netflix. Había que esperar cada capítulo. Y cuando el capítulo terminaba, había que esperar hasta la siguiente semana para ver el próximo. Sabíamos lo que era experimentar ese anhelo. Los viernes eran distintos, ya desde que arrancaba el día. Las horas en la escuela se soportaban con otro ánimo, porque más tarde teníamos Beverly. Llegaban las nueve de la noche, nos sentábamos ansiosas con mis hermanas frente al televisor, y en general papá y mamá también se enganchaban.

¡Qué cochazos que tienen estos pibes!”, decía mi papá, y creo que él hoy sigue recordando qué modelo de auto usaba cada personaje. Yo jamás logré distinguir un Porsche de un Corvette, pero bueno... no es lo mío. Sí era consciente de que los protagonistas de la serie tenían muchísimo dinero, y el solo hecho de que esas chicas y chicos fueran al colegio secundario manejando sus propios autos ya era algo bastante delirante para nosotras. Era otra planeta. 

Y a la vez no lo era. Era pensar el amor, el sexo, la soledad, la responsabilidad, la desilusión.

Brandon y Brenda Walsh eran los mellizos protagonistas de la serie, que venían desde la fría Minnesota a instalarse en un barrio californiano carísimo. El sueño del ascenso social en su máxima expresión (aunque hoy ni recuerdo cuál era la profesión del padre de la familia, ni por qué ellos habían dado ese salto económico). Los Walsh eran humildes en comparación con un entorno poblado de descapotables de lujo, veleros y casas increíbles. Beverly Hills 90210 era una fantasía que nunca pretendió ocultar esa condición, una telenovela para adolescentes creada por los mismos productores de Dinastía. Pero el evidente artificio no nos impedía conectar con los conflictos de los personajes. El grupo de amigos de la “Prepa Beverly” era absolutamente querible. Crecimos con ellos, al menos durante las primeras cuatro o cinco temporadas de la serie (la televisión de aire dejó de emitirla, y como ocurre con muchas series, los años fueron distorsionando su espíritu original). 

¿Modelos a seguir? ¿Niños ricos con tristeza? ¿Un mensaje banal sobre los vicios y bondades del capitalismo? Para nada. Lo que perdura son emociones tan poderosas como universales: el amor no correspondido de Andrea por Brandon, la incómoda traición de Kelly, la decepcionante confirmación de que no existen parejas perfectas, aunque Dylan y Brenda casi casi lo lograban. O la desaparición prematura de Scott, un personaje secundario que moría cuando se le disparaba un arma con la que estaba jugando, un shock doloroso que nos dejó desconcertadas (¿fue un accidente? ¿O Scott se quería morir?).

La verdadera “era dorada” de las series televisivas llegaría varios años después, con obras notables como Los Soprano o Six Feet Under. Beverly Hills 90210 fue apenas un producto bien hecho muy exitoso a nivel internacional, aunque no necesariamente relevante desde lo creativo. En lo personal, fue tan importante como la tira local Clave de Sol. Curiosamente, la trama de Clave de Sol también se iniciaba con una mudanza, con la familia de Diego (Leonardo Sbaraglia) instalándose en el barrio de La Lucila, en Vicente López. 

Era otra época. Otras rutinas y otros tiempos. Otras formas de conectar con quien está a nuestro lado. No había celulares ni Internet. Para ver Beverly Hills, mis hermanas y yo teníamos que estar juntas alrededor de la tele, expectantes, para compartir lo que nos pasaba, con ganas de ficción, con la necesidad de la sorpresa, quizás con el deseo callado de poder experimentar el enamoramiento por nosotras mismas. No frente a la pantalla sino en la vida. Algún día.

lunes, 4 de marzo de 2019

Una esperancita desquiciada


Tengo un acompañante que esquiva
los quejidos que lo clavan al suelo:
prefiere invocar vértigos mirando las nubes.
Trepa la noche, silba
subido a los árboles.

Cuando llueve a rabiar señala la pared
que escapa a la humedad.
Cuando se avecina una tormenta en los labios
fabrica una balsa para internarse por sus canales
y forja escaleras para encender luces
a su tristeza.

Mi acompañante tiene ojos nuevos cuando su pena
trastabilla: ríe en la lluvia que oculta el cielo.
Colgado a una esperancita desquiciada
despereza sus desánimos,
rebusca la magia
que ni la tormenta en su boca apaga.


Arturo Borra


La imagen pertenece a la película brasileña Arábia, dirigida por Affonso Uchoa y João Dumans. Es excelente, y está actualmente en cartelera.

domingo, 3 de marzo de 2019

Semana de las Directoras Argentinas en el cine Gaumont

El jueves 7 de marzo comenzará la segunda edición del ciclo “Semana de las Directoras Argentinas”, que se realizará en la sala Gaumont (Av. Rivadavia 1635) y en los Espacios INCAA de todo el país, en donde podrá verse una selección de películas de jóvenes cineastas junto a una retrospectiva dedicada a grandes actrices del cine clásico nacional. Esta programación especial se extenderá hasta las pantallas de Cine.ar y Cine.ar Play. 

La programación de la “Semana” en el Gaumont fue supervisada por la directora del Festival Internacional de Mar del Plata, Cecilia Barrionuevo, con la colaboración de diversas asociaciones de mujeres de la industria. Las funciones se realizarán del jueves 7 al miércoles 13 de marzo a las 20 hs. Cada película estará acompañada de un cortometraje ganador del Festival La Mujer y el Cine. También durante marzo, todos los sábados y domingos al mediodía, se ofrecerá un foco sobre las actrices argentinas Libertad Lamarque y Tita Merello. 

DIRECTORAS ARGENTINAS
Todas las funciones son a las 20, en la Sala 3

Jueves 07/03: Apertura. Las hijas del fuego, de Albertina Carri.

Viernes 08/03: Sangre blanca, de Bárbara Sarasola Day

Sábado 09/03: Familia sumergida, de María Alché

Domingo 10/03: El silencio es un cuerpo que cae, de Agustina Comedi

Lunes 11/03: Yo niña, de Natural Arpajou

Martes 12/03: La cama, de Mónica Lairana

Miércoles 13/03: Julia y el zorro, de Inés María Barrionuevo

GAUMONT CLÁSICOS - Libertad Lamarque y Tita Merello
Todas las funciones son a las 12, en la Sala 1

Sábado 02/03 y domingo 03/03: Los isleros, de Lucas Demare

Sábado 09/03 y domingo 10/03: Eclipse de sol, de Luis Saslavsky

Sábado 16/03 y domingo 17/03: La madre María, de Lucas Demare

Sábado 23/03 y domingo 24/03: Besos brujos, de José Agustín Ferreyra

Sábado 30/03 y domingo 31/03: Los isleros, de Lucas Demare

Para mayor información, consultar el sitio www.incaa.gob.ar

viernes, 1 de marzo de 2019

Lonely people


"El mundo está lleno de gente solitaria 
temerosa de dar el primer paso."

Lo dice Tony Lip (Viggo Mortensen) en Green Book, una buena película que muchos colocaron apresuradamente en el cómodo cajón de la "corrección política". La película de Peter Farrelly es más sutil y honesta de lo que muchos quieren creer.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Consistencia


“La justicia, por su parte, no consiste en abrir unas prisiones para cerrar otras. Consiste, en primer lugar, en no llamar “mínimo vital” a lo que apenas si basta para hacer que viva una familia de perros, ni emancipación del proletariado a la supresión radical de todas las ventajas conquistadas por la clase obrera desde hace cien años. La libertad no consiste en decir cualquier cosa y en multiplicar los periódicos escandalosos, ni en instaurar la dictadura en nombre de una libertad futura. La libertad consiste, en primer lugar, en no mentir. Allí donde prolifere la mentira, la tiranía se anuncia o se perpetúa”.

Albert Camus 
En una entrevista publicada en Le Progrès de Lyon en 1951. (Ir al texto completo.)

La imagen pertenece al film Il Caimano, dirigido por Nanni Moretti.

lunes, 25 de febrero de 2019

Dejo caer la arena


Conté con los dedos de mi mano
las veces que tuve, no las que amé.  
Las yemas de los dedos  
se quedaron mirándome, las líneas  
de la mano rieron (¿amé  
lo que tuve? ¿Quise decir  
quiero un poco de esto o de aquello, 
gané, perdí semejante generosidad?).
Ahora que me aferro  
a lo que tengo -como a un poco  
de nada-, 
veo líneas que una burla desecha,  
y lenta, tiernamente abro  
el puño, dejo caer  
la arena, vuelvo a tomarla.

Irene Gruss

En la imagen: la extraordinaria Melissa McCarthy en Can you ever forgive me?, film de Marielle Heller.

domingo, 24 de febrero de 2019

Los premios del cine

"Inconscientemente yo decidí que lo que veía en el cine era la realidad, que el mundo era así, porque yo lo comprendía y me sentía cómodo. En esa atmósfera había justicia. Las mujeres eran sometidas también, pero al final les llevaban a la tumba un ramo de flores grandes; alguien premiaba tanta paciencia y tanta tontería..."

Manuel Puig


La imagen pertenece a Lo que el cielo nos da (All that heaven allows), obra maestra de Douglas Sirk.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Nueva edición de ESPANORAMAS, con todo lo nuevo del cine español

Este jueves 21 de febrero arranca una nueva edición de "Espanoramas", la muestra que cada verano le permite al público porteño conocer las más recientes producciones del cine hecho en España, ciclo organizado por el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA) y la Embajada de España en Argentina, con apoyo del INCAA. Las funciones se realizarán desde el jueves 22 al miércoles 27 de febrero en el Cine Gaumont. 

Según explica el programador Fran Gayo en la presentación de la muestra, “la de 2019 no es una edición cualquiera de Espanoramas, no es un año más (nunca lo es, en realidad), es ésta una edición que responde a un momento convulso y complejo en la realidad internacional, un momento particular que también ha tenido su eco en la realidad española de los últimos 12 meses. Y esto necesariamente marca el perfil de nuestra selección de films, de una muestra en la que, de entrada, resulta crucial el peso del cine dirigido por mujeres”. 

Para poder apreciar esta tendencia, entonces, conviene prestar atención a estos nombres en el programa de Espanoramas: Diana Toucedo, Alba Sotorra, Mabel Lozano, Meritxel Colell y Maider Oleaga. La realizadora Meritxel Collet acompañará la función de su película Con el viento (apertura de la muestra), junto con la actriz Mónica García. Lo mismo hará Maider Oleaga, directora del documental Paso al límite (Muga deitzen da pausoa). 

Otras películas que parecen muy interesantes -y han recibido buenas críticas- son Mudar la piel, de Ana Schulz y Cristóbal Fernández; y Trote, de Xacio Baño. También se exhibirá El desentierro, de Nacho Ruipérez, thriller protagonizado por Leonardo Sbaraglia y Michel Noher. 

La entrada tiene un valor de 30 pesos. Las funciones se realizan en la sala Gaumont (Av. Rivadavia 1635). Para mayor información sobre las películas programadas, sugiero consultar el sitio oficial del CCEBA. Allí encontrarán la grilla de programación.

martes, 19 de febrero de 2019

Nunca sabemos lo que está pensando el otro. Pero la ficción juega a que sí.


“El indirecto libre, que es la perspectiva de la conciencia del personaje tratado en tercera persona, crea una impresión de naturalidad, como para olvidarse de que uno está leyendo una ficción, y que en la realidad nunca se sabe lo que está pensando otro, y por qué hace lo que hace. Pero la naturalidad, en general, es la confusión entre la primera y la tercera persona. De modo que el indirecto libre, lejos de ser un recurso literario entre otros, es el dispositivo vital de la transubjetividad, sin el cual no se entendería nada de lo que pasa en la vida social.” 

César Aira 
(Fragmento de su novela “Varamo”) 

En la imagen: La mujer de los perros, hipnótica película dirigida por Laura Citarella y Verónica Llinás.

lunes, 18 de febrero de 2019

El campo, de Hernán Belón


Texto publicado en 2011
“¡Fuera, chancho, fuera!”, grita el hombre frente al cerdo y frente a su esposa, asustada como siempre. El chancho está pisoteando una pequeña huerta que luce abandonada. El hombre intenta ahuyentar al animal pero enseguida comprueba lo vano del esfuerzo. “Ya está, es así. Es el campo”, dice Santiago (Leonardo Sbaraglia) para tranquilizar a Eli (Dolores Fonzi). En esa escena nos reímos un poco porque sabemos que el personaje se refiere al campo desde el prejuicio, desde la mentalidad del sujeto de ciudad. Sin embargo, Santiago no exhibe la arrogancia del hombre civilizado que viene a lidiar con “la barbarie”. Al contrario, a él se lo ve disfrutar de esta nueva lógica a descubrir. El conflicto lo padece su mujer, que no puede evitar escuchar ecos ominosos en todo lo que la rodea. Recordarle a Eli que “el campo es así” implica pedirle, de alguna manera, que deje de sobreinterpretarlo todo y acepte las cosas como son. Simplemente así, distintas. Pero ella ya tiene una idea armada sobre ese espacio-otro y hace de esa idea su bastión, protegida por una cultura y una clase que le impide medir hasta qué punto su mirada es víctima de su inconsciente.
Santiago y Eli vienen de Buenos Aires y se instalan en una casona aislada en algún lugar no especificado. Tienen una hija, Matilde, que aún no cumplió dos años pero ya entró en esa etapa de imperiosa curiosidad que exige la constante vigilancia del adulto. De a poco se advierte la crisis que el matrimonio arrastra desde hace un tiempo, y cada acercamiento se vive como un tenso examen para la reconstrucción de la pareja. Él es entusiasta y se dedica a refaccionar la desvencijada casa. Ella está sumida en una continua inquietud y no entiende qué están haciendo ahí. El campo es el relato de esa adaptación, un proceso complejo que Hernán Belón explora con sorprendente solidez narrativa. La película parte de una premisa seductora (el género) para llevarnos por senderos inesperados: amanece entre los muros del suspenso y se desliza delicadamente hacia una suerte de drama de iniciación en la madurez, en el que la protagonista deberá asumir sus temores más íntimos para empezar a leer los signos del entorno desde otra perspectiva, y hacerse cargo de las decisiones tomadas. El director aprovecha el prejuicio generalizado comentado en el párrafo anterior para sembrar peligro por todos lados y luego descolocarnos al transformar cada amenaza en un sutil extrañamiento, manipulando las inevitables prevenciones del propio espectador en torno de la inseguridad, la periferia, “los otros” (fue imposible olvidar el inicio de El tiempo del lobo, de Michael Haneke, pero el de Belón es otro planeta). Todos miramos desde algún centro, aunque ese centro sea tan solo una precaria convención. El campo invita a ensayar aquello que alguna vez sugirió Federico Fellini: abrirnos a las cosas, quitarnos del medio, dejar de empapar todo con nuestra persona. Y recordar que todo es efímero.

sábado, 16 de febrero de 2019

Bruno Ganz (1941-2019)


Bruno Ganz en la hermosa película
En la ciudad blanca (Dans la ville blanche), 
dirigida por Alain Tanner.

viernes, 8 de febrero de 2019

Más allá de la vida, de Clint Eastwood


 Texto publicado en 2011

Más allá de la vida (Hereafter) es un blanco fácil para las lecturas arrojadas desde la soberbia y la precipitación. Mary Ann-Johansson, por ejemplo, dice en su reseña que lo único que explica la existencia de esta película es que Clint Eastwood se está volviendo senil. Muchos críticos se confiesan asombrados frente al nivel de “ridiculez” de Hereafter, pero en vez de detenerse a desmenuzar los matices, se quedan en el rechazo irónico, ese acto reflejo tan cómodo y tan extendido en este oficio. Algún mandato periodístico internalizado -aunque no demasiado discutido- nos apura a establecer juicios conclusivos que demuestren la “seguridad” del ojo entrenado, y en este automatismo mucha veces se eluden los grises, esas zonas que quizás contengan lo más complejo de la obra, la puerta que invita a transitar las formas. Y eso es justamente lo que intento hacer en este espacio: interrogar al cine. Hurgar en las dudas antes de alojarme en los diagnósticos cerrados.

En Hereafter Matt Damon es un médium que se comunica con personas recientemente fallecidas. Tiene ese don desde su adolescencia, cuando una enfermedad lo dejó al borde de la muerte. Le alcanza con tomar un instante las manos de un allegado al muerto para conectarse con la voz que le habla desde el otro lado. También puede ver el rostro del muerto en una especie de flash fugaz y muy artificial (y sí, el cine depende de la figuración). La comunicación dura un par de minutos, pero aporta suficiente información como para que el familiar en pena se quede conforme.

Nada de esto es demasiado nuevo para el cine. Es más, resulta llamativamente elemental la manera en que Eastwood expone estas “intervenciones paranormales”, con una discreción que nos deja un poco helados, quizás porque al tópico lo tenemos muy asociado a otros géneros y otros contextos. Y aquí reside el desafío del film, porque justamente la primera barrera a romper es nuestro escepticismo, la jactancia de creer sólo en aquello que puede probarse. Hereafter demuestra un enorme respeto por lo que no conocemos. Es una película sobre la fe, un intento por recuperar el espacio de lo metafísico en la vida cotidiana. Este anhelo debe ser lo que a muchos críticos les resultó absurdo. Otra vez, lo que más cuesta es vencer el prejuicio.

Al final, no te explican bien qué pasa después de la muerte”, dijo una señora ansiosa cuando terminó la proyección. Y el punto es que la película no tiene como objetivo hacer una gran revelación al respecto. Nadie sabe qué pasa después, salvo a través de los numerosos “testigos” que confirman el cliché: quien se acerca a la muerte ve una luz y se siente invadido por la paz. Luz brillante, siluetas espigadas, imágenes repetidas que se han convertido en lugar común, el único lugar que tenemos. Por eso el relato insiste con esos túneles blancos. Lo demás es silencio. No pretendamos inventar el reverso. Aceptemos que la razón no puede penetrar lo más esencial. Asumamos los límites, partamos de lo que conocemos -la tierra firme del clasicismo- a ver si al menos algunas emociones genuinas logran compensar el vacío radical. Estas son las motivaciones de Eastwood en Hereafter, un film fallido pero más inquieto y complejo que otros tropiezos recientes del director, como Changeling o Invictus.

Aunque es clara la atmósfera de solemnidad que baña la película, por momentos parece no tomarse demasiado en serio a sí misma, como en la secuencia de la feria del libro, en donde se evidencia cómo la producción editorial lucra con las experiencias en catástrofes, ya sea con un ensayo espiritual como el que publica el personaje de Cécile de France, o con un relato de supervivencia en apariencia morboso como el que presenta el autor que la sucede en el mismo stand. Existe toda una industria cultural dispuesta a explotar el temor a la muerte, y Hereafter no esconde que es parte del juego.

Lo decepcionante es que el film queda varado en el romanticismo de la redención individual. De acuerdo, no tiene sentido pedirle a Eastwood una mirada más amplia sobre el mundo si no le interesa ofrecerla, pero entonces uno se pregunta si el contexto del drama realmente importa o es sólo una excusa para el impacto. Me refiero al tsunami, las explosiones en el subte y los despidos en la empresa donde trabaja el personaje de Damon, hechos que pasan pero no pesan, que quedan suspendidos en la trama como notas inconclusas. Finalmente, el psíquico deprimido decide poner buena voluntad para empezar a ver la vida en colores en lugar de atarse a la muerte, y así el relato cierra con la ética de un manual de autoayuda, seudo-género que minutos antes el film amagaba con cuestionar.

Lo más intenso es la historia de los hermanos gemelos ambientada en un barrio humilde de Londres. La escena que reúne a uno de ellos y a Damon en el hotel probablemente sea la más significativa de la película. Porque allí se impone una diferencia: el mensaje que llega desde el más allá no resulta suficiente. Es el ser viviente, y no el fantasma, el único capaz de encontrar las palabras justas para el consuelo.

viernes, 1 de febrero de 2019

El Cine Club Núcleo comienza su temporada 2019

El próximo lunes 4 de febrero arranca una nueva temporada del Cine Club Núcleo en el sala Gaumont (Av. Rivadavia 1635) y la película elegida para abrir el ciclo 2019 es La Favorita (The Favourite), de Yorgos Lanthimos, con Olivia Colman, Emma Stone, Rachel Weisz (todas ellas nominadas al Oscar). Habrá dos funciones: a las 18.15 y 20.45.

Fundado por Salvador Sammaritano en 1952, Núcleo ha realizado más de 8400 funciones a lo largo de su historia. Actualmente ofrece diversas actividades. Los lunes en el Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635), a las 18.15 y 20.30, estarán destinados a las funciones de pre-estrenos (es decir, películas de relevancia que luego se verán en la cartelera comercial). El segundo y cuarto domingo de cada mes, en el horario de las 10 (aproximadamente) en el Gaumont, también se exhiben pre-estrenos o películas de estreno reciente -y quizás no muy difundidas- que vale la pena rescatar. Por otro lado, a partir de marzo, los jueves a las 19 funcionará el tradicional “Ciclo de Revisión” en la sala del Malba (Figueroa Alcorta 3415), una sección dedicada a joyas del cine de todos los tiempos.


Otras películas programadas para las próximas semanas son Green Book, de Peter Farrelly, protagonizada por Viggo Mortensen y Mahershala Ali (que tiene 5 nominaciones al premio Oscar); y también Un ladrón con estilo (The old man and the gun), de David Lowery, con Robert Redford en el rol principal, por el cual fue nominado al Globo de Oro, acompañado aquí por Sissy Spacek y Casey Affleck.
 
Para informes, inscripciones de nuevos socios (cupos limitados) y renovaciones anticipadas, se estará atendiendo los días viernes 1° de febrero y el sábado 2 de febrero de 18 a 20.00 en el Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635 – Congreso).

Se podrá consultar la programación del Cine Club Núcleo las 24 hs del día al teléfono: 4825-4102 o visitar la página http://www.cineclubnucleo.com.ar/

jueves, 31 de enero de 2019

El martes, después de Navidad, de Radu Muntean


Texto publicado en 2010

Un hombre y una mujer conversan y se hacen mimos en la cama. La cámara los toma en un largo plano fijo, animado únicamente por el entusiasmo que irradian sus cuerpos desnudos. Si el mundo se detuviera en ese momento y los dejara así, despojados de todo, ellos jurarían que podrían ser felices aunque no les quedara otra cosa que sus propias presencias. Especulamos, claro, porque en lo real el mundo no se detiene, mucho menos el capitalismo, y las apuestas románticas duran lo que un suspiro. De esta intimista secuencia inicial pasamos a la insipidez de un shopping, en donde vemos al mismo hombre acompañando con desgano a su esposa, encargada de comprar los regalos para Navidad. La otra mujer, la de la cama, es su joven amante.

Tuesday, after Christmas (El martes, después de Navidad), quinto film de Radu Muntean, narra una historia ambientada en la Rumania más europea y liberal posible, con profesionales sin mayores apremios económicos y rutinas que se sobrellevan con automatismo. Hasta que un día ocurre algo distinto. Mientras tanto, los vínculos se sostienen gracias al consumo y los rituales que imponen las fechas festivas. Es estupenda la manera en que el guión diagrama diversas escenas en función de los regalos que los personajes deben intercambiar, incluyendo el simulacro de Papá Noel y todas las sutiles complicidades implicadas en ese engaño. Alguien por ahí dice que quiere regalarle un telescopio a su pareja. Es más fácil descubrir galaxias lejanas que sentarse a observar en serio lo que se cuece en el propio hogar.

Paul (Mimi Branescu) no ha decidido aún blanquear su relación con Raluca (Maria Popistasu), pero resulta que la muchacha es la dentista de la hija que él tiene con su mujer Adriana (la extraordinaria Mirela Oprisor), lo que genera una situación de incomodidad que no podrá soportarse mucho tiempo más. En una secuencia magistral, a los cuatro personajes principales les toca interactuar acorralados en el consultorio odontológico, espacio aséptico que se va colmando de flechas invisibles cargadas de vergüenza, culpas y reproches que deben tragarse como sucia saliva. Durante todo el relato el realizador apelará a esta estética de la contigüidad, con una finísima concepción escénica tensada sobre los cuerpos y sus vibraciones, confirmando que para narrar ciertas historias no existe mejor principio que aquel “montaje prohibido” que promulgara André Bazin. Y a pesar de que el cine ya haya transitado muchas veces el tema de la infidelidad, hay algo hipnótico en el realismo intransigente de Muntean que parecería abrir nuevos poros desde donde transpirar el drama. Su marca es una mano firme que nos mantiene ahí, alertas y preocupados al borde del cuadrilátero, con ganas de entrar a mediar para que los personajes no salgan tan lastimados. Aunque en el fondo sabemos que en estos terrenos es imposible hallar respuestas que consuelen a todos.

miércoles, 30 de enero de 2019

Tabula rasa

“En mi nueva vida -porque llevo una nueva vida- me interesan mucho los seres que logran mantener o recuperar la despejada mirada hermosamente infantil sobre las cosas, del mismo modo que me interesan los escritores de estilo o pretensiones vanguardistas que tratan de hacer tabla rasa de la gran rigidez de la tradición acumulada e ir en busca de percepciones nuevas, del gesto casi infantil que devuelva al arte la facilidad de realización que tuvo en sus orígenes."
 
Enrique Vila-Matas

(Fragmento de su ensayo Y Pasavento ya no estaba, publicado como anticipo en un artículo de la revista ADN Cultura / Marzo de 2008).