lunes, 23 de mayo de 2016

Proyección a futuro


Por László Nemes*

El digital no es cine. Lo comprobarás dentro de veinte años cuando no puedas abrir el archivo de una película realizada en el año 2000. El cine requiere del soporte físico y de la magia lumínica de la proyección. La imagen digital es demasiado clara, te da la impresión de estar ahí, pero la proyección cinematográfica requiere de la proyección emocional. Y esa implicación emocional es esencial. Creo que todo el asunto digital es una estafa en la que el espectador acaba obteniendo menos. Es la primera vez en la historia del cine en la que el progreso técnico representa de hecho una regresión.

*Fragmento de una entrevista publicada en la web del diario El Mundo de España (enero de 2016). Ir al texto completo.

En la imagen: El hijo de Saul (Saul fia), de László Nemes