lunes, 28 de diciembre de 2015

Hace 120 años...


...los hermanos Lumière proyectaron por primera vez ante el público de París las primeras películas que habían registrado con un nuevo aparato: el cinematógrafo. El siguiente texto, fragmento de una crónica publicada en el diario "Poste" el 30 de diciembre de 1985, describe con notable precisión las impresiones provocadas por aquellas inaugurales -y revolucionarias- imágenes en movimiento  (*): 

“Los señores Lumière -padre e hijos- de Lyon ayer por la noche habían invitado a la prensa a la inauguración de un espectáculo verdaderamente extraño y nuevo, cuya primera exhibición había sido reservada al público parisiense. Imagínese una pantalla ubicada en una sala por cierto no demasiado grande. Esta pantalla es visible para el público. Sobre la misma aparece una proyección fotográfica. Hasta aquí, nada nuevo. Pero, de repente, la imagen de tamaño natural, o reducida, según las dimensiones de la escena, se anima y se hace viviente. Hay una puerta de obreros, algunos en bicicleta, con perros que corren, y coches; todo se anima e inquieta. Esto representa la vida misma, el movimiento tomado en vivo. Aparece después una escena íntima. Una familia reunida alrededor de la mesa. El niñito deja escapar de los labios el biberón que el padre le ofrece, mientras la madre sonríe. Al fondo, los árboles se agitan. Se ve cómo un golpe de viento levanta el babero del pequeño. Y finalmente, ¡el vasto Mediterráneo!

“El mar está primeramente inmóvil. Un joven de pie sobre un muelle se apronta a lanzarse sobre las olas. Todos admiran este gracioso paisaje. En un momento dado las olas avanzan espumantes y el bañista se surmerge, seguido por otros nadadores. El agua burbujea después de la zambullida para romperse sobre sus cabezas. En cierto momento son arrastrados y se deslizan sobre las rocas. La fotografía, entonces, ha cesado de fijar la inmovilidad. Perpetúa, ahora, la imagen del movimiento. Cuando estos aparatos sean de público dominio, cuando todos puedan fotografiar a los seres queridos no ya en forma inmóvil, sino en el movimiento de la acción, en sus gestos familiares y con las palabras a flor de la labios, la muerte cesará de ser absoluta.” 

*Citado en el libro Historia del Cine Mudo, de Roberto Paolella. Editorial Universidad de Buenos Aires (1967)

domingo, 27 de diciembre de 2015

Umbral


Un abandono en suspenso.
Nadie es visible sobre la tierra.
Sólo la música de la sangre
asegura residencia
en un lugar tan abierto.

Alejandra Pizarnik

En la imagen: Cake, film dirigido por Daniel Barnz.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Top 15 - Estrenos 2015


PODIO:

 1 - Mia madre,
de Nanni Moretti 

 2 - Ave Fénix (Phoenix),
de Christian Petzold


 3 - Truman,
de Cesc Gay 


Las películas que siguen no tienen necesariamente orden de preferencia:

 4 - El acto en cuestión,
de Alejandro Agresti

 5 - Se levanta el viento (Kaze tachinu),
de Hayao Miyazaki


 6 - Puente de espías (Bridge of spies),
de Steven Spielberg


 7 - Taxi,
de Jafar Panahi


 8 - 3 corazones (3 coeurs),
de Benoît Jacquot


 9 - Siempre Alice (Still Alice),
de Richard Glatzer y Wash Westmoreland


10 - Dos días, una noche (Deux jours, une nuit),
de Jean-Pierre y Luc Dardenne


11 - Te sigue (It follows), de David Robert Mitchell

12 - La sombra, de Javier Olivera

13 - La maestra del jardín (Haganenet), de Navad Lapid

14 - Whiplash, de Damien Chazelle

15 - Misión rescate (The Martian), de Ridley Scott


Y sí, otra vez, la lista de fin de año, una selección mucho más azarosa de lo que me gustaría, ya que muchas veces uno no llega a ver todo lo que desea (este año me resultó particularmente difícil seguir el ritmo de los estrenos). Y además sé que es una lista quizás injusta. Porque ahora me pregunto, por ejemplo, por qué no incluí La patota, de Santiago Mitre: es fallida, pero creo que es la película que más discutí y que más me gustó pensar durante este año. En fin... digamos que varios títulos de la lista podrían cambiarse por otros en futuras consideraciones. Salvo el podio: mi corazón está ahí.

martes, 22 de diciembre de 2015

(Des)Esperar


"Waiting is part of being in love" 

Norma Miller (Barbara Stanwyck),
en el film There's always tomorrow
dirigido por Douglas Sirk.

domingo, 20 de diciembre de 2015

El mal y lo visual


"El mal, mucho más que el bien, está basado en lo visual. Cuando uno trata de describir la bondad es difícil crear buenas imágenes. Lo que es visiblemente bueno se vuelve fácilmente banal. Dejas que un rayo de sol incida sobre una persona o situación y lo único que consigues es una imagen trivial y patética." 

Lars von Trier
(Citado por Jack Stevenson en su libro Lars von Trier - Ed. Paidós).

En la imagen: la flamante versión del Macbeth de Shakespeare dirigida por Justin Kurzel, película irregular aunque con los suficientes atractivos como para ofrecer una buena experiencia (si tienen la posibilidad de verla en sala, háganlo).

sábado, 19 de diciembre de 2015

If I ever...

 

...lose my faith in you, 
there'd be nothing left for me to do.

Sting

lunes, 14 de diciembre de 2015

The Gift, de Joel Edgerton


The Gift es una película de suspenso, inquietante y entretenida como ésas que solíamos alquilar en VHS en los '90, quizás parecida a muchas pero igualmente efectiva y disfrutable. Ya casi no se hacen películas así. Film preciso, compacto, con actores convencidos del cuento que están contando, con un guión que sólo impone los pliegues mínimos exigidos por el género, sin mayores pretensiones. El australiano Joel Edgerton, además de ser uno de los protagonistas, debuta aquí como realizador y nos permite recuperar esa encantadora fruición primigenia que tan bien definió alguna vez el crítico Eduardo Russo: “el espectador de género, de algún modo, es aquel que antes de ver un film sabe buena parte de lo que puede pasar en la pantalla, y que acepta el desafío de sorprenderse con el resto”. Pero ninguna película se sostiene sin ideas. Ideas sobre el mundo y sobre el lenguaje del cine. Joel Edgerton las tiene y sabe comunicarlas con solvencia y discreción. (Consejo: vean la película sin averiguar ni leer nada más a partir de acá).

La imagen que acompaña este post es una prueba de todo lo que puede sugerirse a través de unos pocos elementos significativos combinados en el encuadre. La escena pertenece a los primeros segundos del film, una breve introducción en la cual vemos a Rebecca Hall y Jason Bateman (matrimonio en la ficción) recorrer una casa vacía que están a punto de comprar. Ambos se muestran entusiasmados con este cómodo chalet de amplios ventanales. Él empaña un vidrio con su aliento para dibujar un corazón. Ella sonríe. Sólo los separa el cristal. La transparencia. La ilusoria transparencia. Porque la mujer, en su tenue reflejo sobre la ventana, aparece superpuesta a él, encerrada en él. Incompleta y partida. Ella está adentro, él está afuera. Pronto descubriremos que ese corazón vaporoso no es más que una advertencia, una mancha irónica que delata toda esa opacidad que ella evitaba ver... hasta ahora.

domingo, 6 de diciembre de 2015

"Como si acabara de aprender a sonreír..."


- ¿Cómo es que vives sola? -le preguntó la mujer, y antes de darse cuenta Therese ya le había contado su vida.

Pero sin caer en aburridos detalles. En seis frases, como si le importase tan poco como una historia que hubiera leído en alguna parte. ¿Y qué importaban los hechos despues de todo? ¿Qué importaba si su madre era francesa, inglesa o húngara, o si su padre había sido un pintor irlandés o un abogado checo, si había tenido éxito o no, o si su madre la había presentado al colegio de la Orden de Santa Margarita como una criatura difícil y llorona, o como una niña de ocho años igualmente difícil y melancólica? ¿Qué importaba si había sido feliz allí? Porque en ese momento era feliz, su vida empezaba aquel día. No necesitaba padres ni pasado.

- ¿Hay algo más aburrido que la historia del pasado? -dijo Therese sonriendo.

- Quizá un futuro sin historia.

Therese no se paró a pensarlo. Era verdad. Todavía sonreía, como si acabara de aprender a sonreír y no supiera cómo parar.



Patricia Highsmith
(Fragmento de su novela “Carol”)