sábado, 17 de octubre de 2015

Nunca sabemos lo que está pensando el otro. Pero la ficción juega a que sí.


“El indirecto libre, que es la perspectiva de la conciencia del personaje tratado en tercera persona, crea una impresión de naturalidad, como para olvidarse de que uno está leyendo una ficción, y que en la realidad nunca se sabe lo que está pensando otro, y por qué hace lo que hace. Pero la naturalidad, en general, es la confusión entre la primera y la tercera persona. De modo que el indirecto libre, lejos de ser un recurso literario entre otros, es el dispositivo vital de la transubjetividad, sin el cual no se entendería nada de lo que pasa en la vida social.” 

César Aira 
(Fragmento de su novela “Varamo”) 

En la imagen: La mujer de los perros, hipnótica película dirigida por Laura Citarella y Verónica Llinás.

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