sábado, 20 de junio de 2015

Finitud


De repente la costumbre de vivir
nos resultó dolorosa.
Con el vértigo en las venas intuimos
el absurdo de nuestra finitud
y de la mecánica
(dormir, comer, trabajar
dormir, comer, trabajar,
morir cada día).
Comprendimos
que jugar a ignorar el tiempo
apenas logra silenciar un rato
los labios de la herida abierta

que supone seguir vivos.

Carmen Beltrán


En la imagen: Climates (Iklimler), film dirigido por Nuri Bilge Ceylan