martes, 18 de febrero de 2014

Cosas que no existen


Por Manuel Antín*

- Usted siempre se refiere al alma cuando habla de aquello que es esencial a una buena película e incluso ha dicho que dejó de filmar cuando se sintió “desalmado”.

- Yo menciono mucho el alma porque me he peleado mucho por el alma en los sesenta. Yo estoy más de acuerdo con el otro cine, el que cuenta el alma y no el que cuenta el cuerpo. Porque el que cuenta el alma es un cine inmortal. ¿Qué sería de estas películas realistas si la realidad cambiara? Yo creo que el cine no puede ser un instrumento para cambiar la realidad. El cine no debe ser realista sino concentrarse en el estudio del alma. Porque, además, la realidad no cambia porque uno quiera.

Al cine se lo ha usado a favor de muchas ideologías pero la verdad es que el mundo está cada vez peor. Hay un texto de Proust, que para mí es como la Biblia y que resume mi modo de entender el arte: “La fotografía adquiere la dignidad que le falta cuando revela cosas que no existen.” Es una forma ejemplar de definir a los grandes artistas. A mí me parece que hay que mostrar esas cosas que la fotografía no revela. Las cosas más valiosas que se pueden contar, que se puede filmar, no tienen que ver con la realidad sino con abstracciones.

*Fragmento de una entrevista publicada en el libro Generaciones 60/90 (Malba Ediciones, 2003).

En la imagen: La cifra impar, de Manuel Antín.

2 comentarios:

Eleonora Eberle dijo...

Hola Caro!
Te cuento que el año pasado trabajé según tu recomendación "Cartas de mamá" y "La cifra impar" con alumnos de 16 años que pudieron apreciar la estética de Antín, la fidelidad a eso inefable que es el espíritu de este cuento fantástico.
Muy apropiada la ilustración de esa hermosa cita con el fotograma de esta extraordinaria película.
¡Este año la vuelvo a dar!
Besos.

Caro dijo...

Lili,
Es muy alentador saber que una escuela secundaria argentina hoy se trabajan películas complejas como lo es la de Antín.
Un beso.