martes, 17 de diciembre de 2013

Dilema


“La cuestión era esta: ¿qué valía más? ¿Rendirme a la tentación, escuchar la voz de las pasiones, dejarme caer en una trampa de seda, dormirme sobre las flores que la cubrían, despertarme en un clima meridional, en una villa lujosa, vivir en Francia como amante de Rochester, delirar de amor -porque él me amaba, sí, como nadie más volvería a amarme, ya que el homenaje amoroso se rinde sólo a la belleza y la gracia, y ningún otro hombre que él podría sentirse orgulloso de mí, que carecía de tales encantos- o...? Pero, ¿qué decía? ¿Podía comparar la ignominia de ser esclava en un loco paraíso, en el Sur, y gozar una hora de fiebre amorosa para despertar a la realidad anegada en lágrimas de remordimiento, con ser maestra de aldea, honrada y libre, en un rincón de las montañas de Inglaterra?” 

Charlotte Brontë (“Jane Eyre”) 

En la imagen: la versión de Jane Eyre dirigida por Robert Stevenson (1943). Quien interpreta a Jane es Joan Fontaine, actriz fallecida el último domingo. Una película hermosa para una historia exquisita.