viernes, 4 de octubre de 2013

A propósito de la voz en off...


...en "Historias Extraordinarias".

Por Mariano Llinás*

La suposición era que la voz en off iba a permitir un trabajo de la ficción donde la ficción estaba puesta en duda. Iba a poder aplicar ciertos procedimientos que la literatura trabaja con muchísima facilidad. La literatura le había ganado en formas de debilitar la ficción al cine. Vos empezás a leer “El tema del traidor y el héroe” y dice “se me ha ocurrido un argumento y me faltan todavía todas las precisiones”. Está hablando de algo que nunca pudo hacer. Fantástico, está trabajando la ficción como algo hipotético en la década del '40. Nunca el cine pudo acercarse a ese nivel de hipótesis. David Lynch, que es lo más parecido a cierto juego mágico con la ficción, fracasa, se vuelve solemne, se vuelve intrincado, se vuelve pesadillesco. Entonces la voz en off era como una especie de herramienta para generar rápidamente ese juego donde la libertad sobre lo narrable es infinita, donde vos podés adelantarte, ir para atrás. La película es un trabajo sobre la forma, sobre las imágenes. Cada vez me siento más cerca de la producción de imágenes que de la producción de relatos. Para mí la ficción y el relato son un vehículo para poder generar imágenes conmovedoras.

*Fragmento de una entrevista publicada en la web de la revista Crisis. Ir al texto completo.

2 comentarios:

Eleonora Eberle dijo...

¡Qué experiencia épica fue ver Historias Extraordinarias en el Malba! Ahora que habla del pretexto de "Tema del traidor y del héroe",más amo esta película.
Y, sí, totalmente, la voz del narrador en off es fundamental para poder jugar con la idea de una narración infinita.

Caro dijo...

Sí, fue una gran experiencia vivir esta película en el Malba. Admito que aún tengo la deuda de volver a sentarme, tranquila, a desmenuzar las cuatro horas de estas Historias.
Un abrazo.