miércoles, 15 de mayo de 2013

Mejor no correr el riesgo


Terapia

Una vez fui al psiquiatra. Estaba haciendo una cosa que se había convertido en un patrón que repetía en la vida y pensé: Bueno, debería hablar con un psiquiatra. Cuando entré en la consulta le pregunté: "¿Cree que este proceso podría afectar de algún modo a mi creatividad?" Y el psiquiatra me contestó: "Bueno, David, debo serte sincero: podría ser". Le di la mano y me marché.

David Lynch
(En su libro Atrapa al pez dorado. Ed. Mondadori)

En la imagen: Twin Peaks

2 comentarios:

Eleonora Eberle dijo...

La mayoría de los grandes artistas trabajan con sus obsesiones, o no?
Menos mal para nosotros, que el analista fue sincero y David salió corriendo!

Caro dijo...

Sí, es una posibilidad, pero sospecho que de todas formas una terapia no podría haber mermado en absoluto la imaginación lyncheana. Digo... el psiquiatra le dice "podría ser". Otro caso curioso es David Cronenberg, quien no sólo demuestra ser un erudito en psicología sino que además le dedicó al tema una película... y sin embargo él dice que jamás probó la experiencia de la terapia.

Fellini, por su parte, alguna vez contó que descubrir a Jung directamente la abrió los sentidos... en fin. Lo de Lynch puede ser sólo una provocación. Su anécdota me recordó una escena de la primera temporada de "In therapy", cuando un personaje asegura que el inconsciente existe justamente para protegernos de nosotros mismos: ahondar en él no tiene por qué ser obligatorio.

¡Saludos!