martes, 5 de marzo de 2013

Estilo y pulsión


Por León Siminiani*

Yo siempre fui muy de esquemas, estructuralista. Sospecho que ahora me toca desaprender...

En realidad es algo que vengo intuyendo hace tiempo por mucho que durante años mirase para otro lado. Por ejemplo, a mí siempre me fascinaron Cassavetes y el primer Rossellini. Ese era el cine que más admiraba, el que quería hacer: directo, poroso, pegado a la realidad, sin apenas retórica... pero el que me salía estaba en las antípodas: distante, elaborado y muy mental. 

Con gran rebeldía interna, que aún hoy de vez en cuando colea, fui aceptando que uno no elige las películas, sino que más bien las películas lo eligen a uno: uno no hace el cine que quiere sino el que puede. Esto no lo digo resignado, como una rendición; más bien como un descubrimiento, una asunción: descubrir y asumir lo que podríamos llamar "pulsión fílmica propia", algo que, como el carácter, está más allá del deseo y la elección, más allá de estilos o modas. 

* Fragmento del artículo "¿Hacia una poética de la contradicción?", publicado en el libro Territorios y fronteras: experiencias documentales contemporáneas (AA.VV. Editorial Universidad del País Vasco, Bilbao, 2011).

Al joven cineasta León Siminiani lo descubrimos en el último Festival de Cine de Mar del Plata, donde presentó su primer largometraje, Mapa, bello film que recomiendo rastrear.