domingo, 24 de julio de 2011

Volver al VHS

Desde el último viernes, cuando leí la estupenda nota de Andrés en su blog Cinematófilos (previamente publicada en Clarín), me hallo sumida en la nostalgia cinéfila y no dejo de pensar en todos los grandes momentos vividos junto a la videocasetera, yendo del videoclub a casa y viceversa. Como todo afecto pasado que queda en el corazón muy asociado a una época, el VHS no sólo marcó mi relación con el cine durante mi infancia y mi adolescencia, sino que además hoy sigue siendo para mí un instrumento de trabajo que me niego a abandonar. Necesitaba rendirle a este formato un pequeño homenaje y pensé en muchas películas que quería recordar. Hasta que me decidí por las tres que siguen, muy especiales para mí:

Novia se alquila (EE.UU., 1987)
Título original: Can’t buy me love
Dirección: Steve Rash
Con Patrick Dempsey, Amanda Peterson, Seth Green, Courtney Gains.

Aunque tiene todos los condimentos de las comedias juveniles en la línea de John Hughes, Novia se alquila parte de una premisa que no por realista deja de infundir tristeza: para sentirse querido y ganar popularidad en el colegio, el protagonista tiene que comprar -literalmente- a la chica deseada por todos. Ronald (un jovencísimo Patrick Dempsey) integra la tribu de los nerds pero sueña con ser parte de los populares. De origen humilde, el joven trabaja como jardinero en la casa de Cindy (Amanda Peterson, una belleza que pronto dejaría la actuación), la chica más linda y chic de la “preparatoria”.

Un día Cindy se pone un vestido carísimo de su mamá y por accidente lo estropea, hecho que es salvado por una propuesta de Ronnie: él le presta a Cindy el dinero para que compre un nuevo vestido, y a cambio ella tiene que simular ser su novia por un tiempo. A pesar del snobismo de ella y de las torpezas de él, de los opuestos surgirá una amistad interesante que terminará con final feliz. Antes de llegar ahí, sin embargo, las peripecias del protagonista deparan momentos de amargura y patetismo, sobre todo cuando Ronnie llega al extremo de burlarse de quienes fueron sus amigos de toda la vida simplemente porque ahora se cree parte del otro bando. Un gran (auto)engaño del que los personajes deberán aprender para crecer. Las distancias de clase tienen repercusiones profundas y en la escuela se hacen sentir con particular dolor. Novia se alquila es una película sobre las diferencias y sobre la ridícula empresa de pretender ser lo que no somos.


IT (EE. UU., 1990)
Dirección: Tommy Lee Wallace
Con Annette O’Toole, Harry Anderson, John Ritter, Richard Thomas

Todavía recuerdo el preciso instante en que, en medio de una charla sobre cine de terror, mi primo Hernán nos dijo: “Tienen que ver IT”. Con mis hermanas corrimos al videoclub y así descubrí una de las películas más aterradoras de mi historia cinéfila. Hoy es una obra de culto, pero en aquel entonces estas películas editadas directo a video no llegaban con la garantía de una campaña publicitaria, y uno reparaba en ellas gracias al boca en boca o a la sugerencia atinada del videoclubista. Basada en una novela de Stephen King, la versión cinematográfica de IT fue producida para la televisión como miniserie de dos capítulos de dos horas cada uno. Si bien el DVD de IT que hoy circula incluye la versión completa, la película en VHS de los ’90 sólo duraba tres horas.

En la ficción los personajes denominan “It” a un monstruo que cobra diversas formas, aunque principalmente se encarna en el payaso Pennywise (Tim Curry, inigualable). Los protagonistas son un grupo de amigos que se reúnen luego de 30 años para volver a enfrentar a este monstruo que los acosó cuando ellos eran chicos y vivían en el pueblo de Derry, en el estado de Maine (escenario habitual en las historias de King). Los segmentos que narran la infancia de los protagonistas son los más sólidos, ya que allí el payaso muta y viste diferentes trajes en función de los miedos más íntimos de cada personaje. Con una impronta que remite a los climas de Cuenta conmigo, en este primer tramo se construye la amistad que llevará a los siete héroes a cumplir -o no- su promesa de reencuentro en caso de una resurrección del horror. La resolución del film está muy lejos de las expectativas, como suele ocurrir en las ficciones de King, pero esto no empaña la categoría de clásico absoluto del VHS que IT se ha ganado con los años.


El Cuentacuentos (Reino Unido, 1988)
Título original: The Storyteller (Primera temporada/ 9 episodios).
Producción: Jim Henson
Dirección: Jim Henson, Steve Barron.
Con John Hurt, Michael Gambon, Brian Henson, Alistair Fullarton, David Greenaway, Miranda Richardson, Jonathan Pryce.

Luego de veinte años sin regresar a estas hipnóticas imágenes, acabo de reencontrarme con El Cuentacuentos en YouTube para confirmar que el hechizo permanece intacto, y en esto tiene mucho que ver el relato oral. John Hurt interpreta a un anciano con orejas de duende que narra cada fábula al lado de una chimenea mientras dialoga con su perro parlanchín (y ahora, mirando los gestos de Hurt, uno no puede evitar la comparación con las narraciones televisivas de Alberto Laiseca).

Editada en VHS en tres volúmenes, esta serie británica se compone de nueve episodios y no hay que confundirla con otra más prolífica llamada Cuentos asombrosos (Amazing Stories), producida en Estados Unidos por Steven Spielberg. En The Storyteller todos los relatos tienen ambientación medieval y están inspirados principalmente en cuentos populares alemanes y rusos. El creador de la serie no es otro que Jim Henson, el director de Laberinto, un verdadero mago a la hora de diseñar mundos fantásticos tan fascinantes como peligrosos. Hay muchos príncipes y princesas, ambiciones, brujas, conjuros, luchas, condenas, metamorfosis y, sobre todo, lecciones de vida, como sucede en la tradición de los cuentos de hadas, aunque con una aproximación más matizada, más adulta. Ignoro el impacto que estas producciones podrían tener hoy, en la era post Harry Potter, pero lo cierto es mis hermanas y yo adorábamos cada episodio de esta serie y los mirábamos una y otra vez. Por suerte El Cuentacuentos se consigue en Internet, y en YouTube están colgados todos los capítulos, incluyendo la versión doblada al español (la que yo conocí). Si tienen ganas de asomarse, les recomiendo empezar por uno de mis episodios preferidos: Los tres cuervos, protagonizado por Miranda Richardson y Jonathan Pryce.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente este blog, carolina. saludos,

pablo

RaroVHS (Cristian S.) dijo...

Muy buena nota nostálgica! Esa es la magia del Video Home System! =)

Caro dijo...

¡Hola, Cristian!

Gracias por pasar, y muchas felicitaciones por tu colección y tu blog.

Les cuento a todos que Cristian es el protagonista de la nota publicada en Clarín que motivó este post. Hagan click en su firma ("RaroVHS") y podrán ir a su blog.

Andrés dijo...

Hola, Caro.

Muchas gracias por el link.

El VHS fue el formato que en gran medida democratizó el cine (como dice la gente de Generación VHS), y para los que tenemos treinta y pico también fue el que nos formó como cinéfilos. No empezamos viendo a Orson Welles o a Bergman, sino películas imperfectas, en general directo a video, que de a poco nos fueron ayudando a entender el cine y el mundo.

Celebro este post de tu blog. Y es probable que te afane la idea para el mío.

¡Un abrazo!