domingo, 10 de abril de 2011

Bafici 2011 - Parte 2


Un mundo misterioso (Argentina, 2010)
Dirección: Rodrigo Moreno
Sección: Competencia oficial argentina

Cuando ya ha transcurrido más de media hora de relato, cuando empieza a exasperar el irrelevante limbo en el que se hunde Boris (el protagonista, interpretado por Esteban Bigliardi), cuando confirmamos que el título Un mundo misterioso le queda demasiado grande a esta película, el guión introduce el guiño para los avezados, lanzado contra ese espectador común e impaciente que no entiende nada sobre los tiempos en el cine. El diálogo cómplice se escucha en una escena que transcurre en una biblioteca, en donde un personaje le recomienda una novela al protagonista, pero le advierte que en la historia no ocurren demasiadas cosas: “Pero está bueno que no pase nada. ¿Por qué siempre tiene que pasar algo?”. Traducción: la película está hablando de sí misma. No esperen acción porque este es el cine del paréntesis, del Tiempo Estancado, de la nube metafísica/somnolienta de un Hombre en Crisis (o sea: joven al que no se lo ve necesitado de trabajar, porque le alcanza con deambular).

Otro quiebre se produce en la escena de los libros, cuando irrumpe un amigo de Boris que descoloca por su hieratismo, buscando el resorte absurdo. Recién en ese momento comprendemos que deberíamos haber leído toda la película desde el prisma de la comicidad amarga, porque evidentemente ésta debió ser la intención de aquella primera conversación en la cama, escrita e interpretada para provocar algo cercano al humor. Pero en la sala nadie se rio, ni en el inicio del film ni en muchas situaciones que reclamaban la risa, no sólo porque el juego dramático carece de toda frescura, sino también porque el personaje central es tan desangelado que cuesta mucho sentir algún tipo de cariño por él. El registro actoral nos lleva entonces por el camino de Sábado de Juan Villegas, hasta que aparece Rosario Bléfari (actriz de Silvia Prieto, de Martín Rejtman) para que la película pueda certificar definitivamente sus filiaciones, si bien nunca queda claro cuál es el diálogo estético que Moreno pretende establecer con los colegas de su generación. Porque algo parece querer decir con todas estas referencias mencionadas, pero el problema es que el foco no se abre mucho más allá del ombligo. Un mundo misterioso es finalmente un film rezagado, de factura prolija y reflexiones que se van poniendo viejas.

6 comentarios:

Andrés dijo...

Coincido absolutamente. Si se hubiera estrenado hace diez o doce años esta película habría pasado en el pelotón del Nuevo Cine Argentino. Pero hoy, como bien decís, aparece rezagada. Sólo rescato un momento, sobre el final, en el que el protagonista va a buscar el auto al mecánico (larga secuencia que incluye una gran actuación del actor que interpreta al mecánico).

Aprovecho para recomendar un par de películas: Finisterrae, de Sergio Caballero, que fue una grata sorpresa; y Road to Nowhere, del gran Monte Hellman.

Un abrazo

Caro dijo...

Andrés,

Esa secuencia que mencionás me pareció muy lograda, quizás lo mejor del film, porque se genera un clima menos impostado que en todo el relato previo. La soledad callada del mecánico ostenta una pintura fina que todos los demás personajes secundarios no tienen, sin dudas porque apuntaban a un cierto absurdo que, como señalé en el post, resulta fallido.

También recomiendo "Finisterrae", un film muy desconcertante al que hay que animarse sin prejuicios. Y ya que estamos sumo otras: "The ballad of Genesis and Lady Jaye", "Katka" y "El casamiento".

So many films, so little time!!

Un abrazo.

mge dijo...

Vengo a decir que esta no la vi pero que la quiero ver, aunque los comentarios no son del todo buenos, y que el sábado le hincaré el diente a Finisterrae.

Pero sobretodo quería compartir esto con uds.: http://www.filmin.es/blog/el-apocalipsis-de-las-salas-de-cine

Lo triste y lo bello.

Caro dijo...

Martín,

Olvidé agradecerte este link a las fotos. Sí, demasiado triste. Tanto que mientras recorría las imágenes me negaba a creer en esa crueldad, y preferí que estaban retocadas digitalmente.

Pero el cine muta. A veces, para bien: ver la genial película de Herzog fue una ceremonia muy emotiva. Pero al mismo tiempo, durante el Bafici tuve que soportar muchos más pochoclos, nachos y luces de celulares de lo admitido por mi paciencia. No era tan común ver a la gente comiendo en este festival, pero el consumo efectivamente es un virus imparable.

Un abrazo.

Martha dijo...

nO VI LA PELÍCULA Y LAMENTO QUE bIGLIARDI ESTÉ DESPERDICIADO PORQUE ES UN GRANDE(2Algo de ruido hace" DE rOMINA pAULA)Y ALA DE CRIADOS DE KARTUN.dE LA MISMA GENERACIÓN TEATRAL Y MUY AMIGO DE lAMOTHE, EL QUE AHORA FILMO "ESTUDIANTE", TAMBIEN EXHIBIDA EN EL BAFICI.Me da pena.Martha Silva

Caro dijo...

Hola, Martha,

El problema no es el actor, claramente, sino el tono tan indefinido de la película toda. Se intenta hacer un humor "deadpan", es decir, ese tipo de humor inexpresivo para el cual se necesita una mano muy precisa. Acá no funciona.

Un abrazo.