martes, 16 de febrero de 2016

Taxi, un encuentro, de Gabriela David


Mientras el humo de su cigarrillo coloniza la imagen, el muchacho cuenta. Alguien a quien no vemos parece estar interrogándolo, y él responde como hábil narrador, sin mezquinar detalles ni esquivar cambios de tono. Del costumbrismo de arrabal a la melancolía after hours, pero con una suavidad difícil de hallar en el cine argentino.

Esteban (a quien llaman “el Gato”) dice ser ladrón de autos, con preferencia por los taxis, porque -según explica- antes de llevar el taxi al desarmadero, podía manejarlo por unas horas como si fuera su chofer y así hacerse unos mangos. Al menos ésta era su rutina hasta la noche del giro. Por sobre todo, lo que yo quería era hablar. Qué sé yo… de cualquier cosa. Intercambiar opiniones”, aclara el Gato, mientras el relato muestra que sus pasajeros no estaban igual de interesados en la charla. Porque cuando tomamos un taxi de noche, más aún después de un largo día de trabajo, lo único que queremos es llegar. No importa que nos sintamos más solos que el taxista: queremos llegar, poner la tele y no pensar más. (Filosofía al paso: es en ese preciso trayecto en taxi en donde nos preguntamos, más que nunca, por qué tenemos esta vida y no otra. El cuerpo sigue en el auto pero la cabeza ya no está. Espacio propicio para dejar cosas olvidadas y luego aducir que no las podemos encontrar).

En la película se la ve linda a Buenos Aires, pero con una belleza tan desierta y vaporosa que intoxica, y entonces uno se quiere escapar, aunque tan sólo sea a través de ese afiche publicitario que nos vende otros cielos. Una chica se sube al taxi sin saber a dónde ir. Luego de muchas vueltas, aparecerán las luces de la autopista, algo así como una frontera, un “de ahora en más”. La clave geográfica será una ventana, abierta de par en par hacia esos puentes que no estaban tan lejos como creíamos. Quizás alguna vez por fin entendamos que son los desconocidos de siempre, aquellos "Justos" de Borges, quienes en verdad nos están salvando.



Taxi, un encuentro (Argentina, 2001)
Dirección y guión: Gabriela David.
Intérpretes: Diego Peretti, Josefina Vitón, Miguel Guerberoff. 

Esta película se encuentra disponible en "Odeón", plataforma argentina de contenidos audiovisuales online, de acceso gratuito.