domingo, 17 de octubre de 2010

Un grito para un pueblo que aún no existe

Por Gilles Deleuze *

¿Qué es tener una buena idea en cine? O, ¿qué es tener una idea cinematográfica? Resistencia. Acto de resistencia. Desde Moisés, hasta el último Kafka, hasta Bach. Recuerden que la música de Bach, es su acto de resistencia. ¿Contra qué? No es el acto de resistencia abstracto, es acto de resistencia y de lucha activa contra la repartición de lo sagrado y lo profano. Y este acto de resistencia en la música culmina con un grito. Como también hay un grito en Woyzeck, hay un grito en Bach: "Afuera, afuera, no quiero verlos". Eso es el acto de resistencia. A partir de esto me parece que el acto de resistencia tiene dos caras: es humano y es también acto de arte.

Solo el acto de resistencia resiste a la muerte, sea bajo la forma de obra de arte, sea bajo la forma de una lucha de los hombres.

Y... ¿qué relación hay entre la lucha de los hombres y la obra de arte?

La relación más estrecha y para mí la más misteriosa.

Exactamente eso que quería decir Paul Klee cuando decía: "ustedes saben, falta el pueblo". El pueblo falta y al mismo tiempo no falta. El pueblo falta, esto quiere decir que (no es claro y no lo será nunca) esta afinidad fundamental entre la obra de arte y un pueblo que todavía no existe, no es ni será clara jamás. No hay obra de arte que no haga un llamado a un pueblo que no existe todavía.


* Fragmento de la conferencia titulada "¿Qué es el acto de creación?" (Cátedra de la fundación FEMIS / 1987)

En la imagen: Vincere, de Marco Bellocchio, uno de los mejores estrenos del año.

3 comentarios:

Jose dijo...

Excelente combinación del fragmento de Deleuze con "Vincere". Que maravilla de película no?
Muy buen blog también, me pasaré por aquí más seguido!

Caro dijo...

Gracias, José.

Me gusta mucho esa idea de que el arte es un llamado a un pueblo que aún no está listo, pero que merece ser sacudido. Pienso en esa mirada de Ida Dalser que nos interpela sobre el final de "Vincere": esos ojos nos juzgan como pueblo.

Fernanda dijo...

buenisimo!