miércoles, 31 de octubre de 2007

Cuando ella saltó, de Sabrina Farji

Como ocurre con tantos otros títulos del llamado “nuevo cine argentino”, esta película hace foco en jóvenes porteños que sueñan, sufren y deambulan erráticos por un mundo que les resulta hostil. La realizadora es Sabrina Farji, quien hace dos años estrenó el film experimental Cielo azul, cielo negro, co-dirigido con Paula de Luque.

El protagonista de la fábula es Ramiro (Iván de Pineda). Ya desde la primera escena su voz encara la presentación de la historia y los personajes. El joven asiste a continuos castings porque quiere ser conductor de un ciclo televisivo estilo MTV, dato que advierte que toda la película estará gobernada por el espíritu del video-clip. Esto es: arbitrariedades, reiteraciones y fragmentación narrativa. Así se inicia Cuando ella saltó, con música pop, un montaje veloz y algunos simpáticos juegos visuales, intentando mostrarse como un relato lozano y posmoderno.

La película se plantea en tono de comedia, aunque el disparador es un hecho trágico. Sucede que una tarde Ramiro se cruza con una bella joven (Andrea Galante, la misma de Chiche Bombón), quien sin mayores preámbulos decide saltar de la terraza del edificio en donde vive él, no sin antes dejar hechizado al muchacho con su mirada misteriosa. Testigo del suicidio, Ramiro retiene la agenda y la cartera de la chica, y con ellas se dispone a averiguar quién era. La sorpresa llega cuando un día encuentra a una joven muy parecida a la fallecida, tan parecida que podría ser la misma. Resulta ser su hermana gemela. Las derivaciones de la trama ya pueden adivinarse.


Son varios los problemas que presenta la película, empezando por las pobres actuaciones de Galante y De Pineda, tan hermosos ellos como faltos de carisma. En la historia hay jóvenes desorientados que buscan un rumbo en la vida; hay personajes seudopintorescos que entran y salen sin pedir permiso; hay diálogos saturados de lugares comunes; y hay, principalmente, mucha vacuidad. Combinando ingredientes de la farsa, el romance adolescente y el mensaje new age, Sabrina Farji dibuja un tosco collage de formas inconexas, recubierto por un cariz de un cierto tono autoparódico que por momentos parece deliberado y por momentos no. Es decir: no se sabe si la directora está celebrando concientemente la superficialidad de su obra con el fin de forjar un halo de frescura, o si la impronta ridícula del film es solo la inesperada consecuencia de una sumatoria de errores de producción. Sea cual fuera la razón, Cuando ella saltó es una película inofensiva que se olvida muy rápidamente.

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