sábado, 8 de agosto de 2015

La paradoja de crecer frente a la cámara


Por Jean-Pierre Léaud*

"Soy diferente en la vida y en el cine. Cuando ruedo estoy ahí: tengo mi música, tengo mi texto. Y está la cámara. Entonces sólo existe un momento: aquel en el que me inscribo con mi cuerpo en la interpretación para crear el personaje. En la vida no haga nada de eso: no creo ningún personaje en mi día a día. Llevo mi traje, mi corbata, pero no pasa nada. La vida sólo existe cuando ruedo. Esa es la paradoja."


"Si no hay cámara, pierdo mis referencias. Mi verdadero, mi único compañero de reparto es la cámara. Ella es el gran Otro, como diría Lacan. He hecho teatro, pero allí no hay cámara. Cuando en una representación sólo había ocho personas en la sala, todo el mundo estaba decepcionado, pero a mí me encantaba. Me daba la sensación de estar rodeado de un pequeño equipo de cine."

*Fragmentos de una entrevista publicada en el libro SOFILM, el cine francés hablado, editado por el BAFICI 2015.

En las imágenes: Les 400 coups, de François Truffaut, y I hired a contract killer, de Aki Kaurismäki.

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