jueves, 30 de diciembre de 2021

Tres mujeres


En el balance de las películas estrenadas este año extraño, en la cima están estas tres realizadoras.

CÉLINE SCIAMMA: Retrato de una mujer en llamas / Petite maman

KELLY REICHARDT: First cow 

NATALIA GARAYALDE: Esquirlas



Un gran abrazo para todos, y ojalá tengamos un 2022 con salud y nuevos entusiasmos.

Comparto estas palabras de José Pablo Feinmann:“Siempre nos quedará ese lugar donde fuimos intensamente felices, donde conocimos la plenitud, donde reímos, donde lloramos, donde sentimos la caricia de lo absoluto, donde nos creímos eternos y lo fuimos, porque ahí- en ese exacto y único lugar que jamás perderemos, que siempre será nuestro- nos enamoramos con un amor tan extremo, tan loco, que sólo podía durar para siempre, ni un día menos que la eternidad. Ese lugar es el cine. Porque es así, así de simple, así de complejo: pase lo que pase, y aun si lo que pasa es peor, siempre nos quedará el cine”.



viernes, 17 de diciembre de 2021

José Pablo Feinmann (1943-2021)


"Crecer es -entre otras cosas- el trabajoso arte del desengaño. Pero seguir vivos es no olvidar ni renegar de nuestros asombros tempranos."

José Pablo Feinmann 
(en su libro "La filosofía y el barro de la historia")


Las imágenes pertenecen a Mossafer (The Traveler), maravillosa película de Abbas Kiarostami.

martes, 14 de diciembre de 2021

Inadaptación constante

 
Por Sara Ahmed*

“No es casual que la conciencia revolucionaria implique sentirse fuera del mundo, o sentir que el mundo se convierte en un lugar incómodo. Nos sentimos extrañados del mundo tal como este se da: el mundo de los buenos hábitos y los buenos modales, que nos promete comodidad a cambio de obediencia y buena voluntad. En cuanto estructura de sentimiento, la alienación es una presencia intensa y ardiente: es un sentimiento que se interpone entre nosotros y los demás, aquellos de quienes estamos alienados, y puede llegar a sentirse como un peso que nos frena y nos mantiene segregados. Nos movemos de un lado a otro, agachamos la cabeza, sudamos, sentimos nervios e incertidumbre. Todo nos resulta opresivo, como si estuviéramos contra el mundo y el mundo se hubiera puesto en nuestra contra. Ya no estamos bien adaptados, no nos podemos adaptar al mundo”.

*Fragmento de su excelente libro “La promesa de la felicidad. Una crítica cultural al imperativo de la alegría” (editorial Caja Negra). Lectura recomendadísima. 

En la imagen: La meglio gioventú, de Marco Tulio Giordana

martes, 7 de diciembre de 2021

Saltos de magia

 
“Adoro las elipsis en la literatura, son como saltos de magia. La sensación es la misma que la del conejo que sale de la galera, y creo que hay varias herramientas con las que jugamos. En algún punto la película es un intento de desandar convenciones, de ir en un sentido distinto a como suele ocurrir la lectura de lo audiovisual”.

ANA KATZ

En una entrevista publicada en el diario Página/12


En la imagen: El perro que no calla, curiosa y muy disfrutable película de Katz recientemente estrenada (puede verse en el cine Gaumont)

lunes, 6 de diciembre de 2021

Mientras transcurre la obra...

 
En una entrevista publicada en 1994, Silvia Lemus le preguntó a Harold Pinter: “¿Cree que es cierto el cliché de que la vida es como el teatro?”. Y el escritor respondió: 

“¿El telón que sube y que baja? Sí, creo que es bastante cierto, que las luces se encienden y luego se apagan. Pero mientras sucede la obra no tenemos otra alternativa que concentrarnos en sus hechos, en otras palabras, en los hechos y situaciones que vive la gente. Hablo en un sentido político. Tenemos responsabilidades políticas con nuestros semejantes, al igual que responsabilidades morales, que los gobiernos, muchos gobiernos, hacen a un lado”.

Fragmento de una entrevista disponible en este sitio.

Las imágenes pertenecen a la película El viajante (2016), dirigida por Asghar Farhadi.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Retrospectiva de Helke Misselwitz en la Lugones

 
Uno de los hallazgos de la edición del Festival de Mar del Plata que acaba de terminar fue la retrospectiva dedicada a la cineasta alemana Helke Misselwitz. Ahora esas películas podrán verse en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín. El breve ciclo comienza mañana y está integrado por tres largometrajes, cinco cortos y un mediometraje, en su mayoría inéditos en Argentina. Recomiendo especialmente el extraordinario documental "Adiós invierno".

Programación:

Martes 30 de noviembre
A las 15 y 21 horas (Duración total: 123’).
35 fotos (1984-85)
Adiós invierno (1988): Poco antes de la caída de la República Democrática Alemana, Misselwitz recorrió el país en tren entrevistando a mujeres de diferentes edades y entornos. En esta obra maestra del documental, las mujeres revelan sus frustraciones personales y profesionales, sus deseos y aspiraciones, su relación con el trabajo y la maternidad. Esas voces pintan el retrato de una sociedad cambiante, con el paisaje y la arquitectura de Alemania del Este de fondo.

A las 18 horas (Duración total: 84’).
La familia Marx (1983-88)
+ Sperrmüll (1990): Filmado en Berlín Este a comienzos del verano de 1989, este documental es el retrato de un grupo punk formado por cuatro músicos que se hacen llamar Sperrmüll (“Desechos abultados”) porque su manera de producir música consiste en hacer percusión sobre elementos descartados por otros.

Miércoles 1° de diciembre
A las 15 y 21 horas (Duración total: 99’)
Fotografía de desnudos, p.ej. Gundula Schulze (1983)
Herzsprung (1992): Film de ficción ambientado en el pueblito de Herzsprung, Alemania del Este, en medio de la nada y poco después de la unificación alemana en 1990. Johanna, una joven madre que enviuda y pierde su trabajo, se convierte en víctima de una debacle económica general.

A las 18 horas (Duración total: 76’).
Tango ( 1985)
Un sueño de tango (1985)
Negro como el carbón (1989): Un acercamiento a las personas que gestionan y trabajan en una pequeña compañía privada que distribuye carbón para hogares en el distrito de Prenzlauer Berg, en Berlín Este. 

Jueves 2
A las 15 horas (Duración total: 84).
La familia Marx (1983-88)
Sperrmüll (1990)

A las 18 horas (Duración total: 76’).
Tango ( 1985)
Un sueño de tango (1985).
Negro como el carbón (1989)

La entrada general a la Sala Leopoldo Lugones cuesta 200 pesos.
Para más información, consultar el sitio del Teatro San Martín

sábado, 20 de noviembre de 2021

Festival de Mar del Plata 2021 - Algunas recomendaciones


Entre ayer y hoy vi tres hermosos documentales que pueden verse online de forma gratuita y siguen disponibles hasta este lunes 22 (sí, hay que tener paciencia hasta que le encontramos la mano al uso de la plataforma).

TRES EN LA DERIVA DEL ACTO CREATIVO 
Dirección: Pino Solanas

Tres amigos de la vida, marcados por el compromiso político de la misma generación, se reúnen para charlar sobre el proceso de creación: el cineasta Pino Solanas, el artista plástico Luis Felipe Noé y el dramaturgo Eduardo Pavlovsky. Con la cariñosa voz de Pino como guía, recorremos la obra de cada uno de ellos y los escuchamos reflexionar sobre sus estilos, la inspiración, los años del exilio, y también nos acercamos a sus hijos, que han seguido el camino del cine. Pino terminó esta película poco antes de morir.

CHANGO. La luz descubre 
Dirección: Paola Rizzi y Alejandra Martín

El inmenso Félix Monti ha colaborado con Solanas, Bemberg, Martel, Campanella, Puenzo y muchos otros realizadores, en algunas de las películas más importantes del cine argentino. En este humilde documental, el “Chango” habla de su carrera como director de fotografía y comparte sus ideas sobre la luz, el color, la composición visual, los artistas que lo inspiraron, su afecto especial por "Sur" y por "Yo, la peor de todas". Lo vemos trabajar en el rodaje de una comedia de Ariel Winograd y a la vez en la puesta de luces de una obra teatral a cargo de Pompeyo Audivert. Monti hoy tiene 83 años pero, como él afirma, no puede pasar demasiado tiempo lejos de una cámara o un reflector.


MARÍA LUISA BEMBERG. El eco de mi voz
Dirección: Alejandro Maci

“Toda acción es riesgo. Y yo sentí que estaba preparada para esa tarea difícil el día que me sentí lo bastante fuerte para, eventualmente, fracasar”, confesó alguna vez María Luisa Bemberg. Qué clara la tenía. Y cuántas ganas de crear. Debutó como directora cuando tenía 59 años, e hizo seis películas en doce años. Además, fue fundadora de la Unión Feminista Argentina a principios de los 70.

El material de archivo es muy bueno. Bellas fotos de la realizadora en su juventud y registros del backstage de rodajes que son inéditos o muy poco difundidos. Y también la tenemos a María Luisa, por supuesto, con su lúcida voz en entrevistas televisivas pero también en grabaciones de audio conservadas por Alejandro Maci, quien fuera su asistente y quien terminó rodando el guión de “El impostor” cuando ella falleció. Me sorprendió ver fragmentos de las películas en impecable calidad de imagen y sonido. Hoy las copias que circulan de “De eso no se habla” o de "Crónica de una señora" (escrita por Bemberg con dirección de Raúl de la Torre), por ejemplo, son muy pobres. Espero que este documental sea una puerta para recuperar esta obra fundamental en la calidad que merece.



https://www.mardelplatafilmfest.com

lunes, 25 de octubre de 2021

Medios para un fin


Por Orson Welles* 

"No me paseo por ahí como un coleccionista eligiendo bellas imágenes y pegándolas unas junto a otras. Si el montaje es tan fundamental para mí, es porque creo en él como un medio poético. No me considero como un competidor de los pintores o del ballet. La parte visual de las películas es una llave que da entrada a su poesía. No se justifica en sí misma, por muy sorprendente, extraordinaria o lírica que sea... Todo eso no significa nada a menos que haga posible la poesía. La poesía debe poner los pelos de punta, ha de sugerirnos cosas más tarde, debe hacernos evocar más que lo que vemos. Y el peligro del cine es que, al utilizar una cámara, se vea todo. Lo que hay que hacer es conseguir evocar, encantar, plantear las cosas que realmente no están allí...” 

*Citado por Santos Zunzunegui en su libro Orson Welles (Ed. Cátedra, Madrid, 2005).

viernes, 22 de octubre de 2021

Leer y resistir

 
Por Amador Fernández Savater*

"La lectura me parece, cada vez más, una práctica poderosa de resistencia en el mundo actual. Un ejercicio espiritual –accesible a ateos y laicos– en el sentido de que su práctica repetida nos vuelve inmunes a la captura mental por la economía de la atención. Sí, hoy nuestra atención es el bien que se disputan las empresas punteras del capitalismo digital: nuestra mirada, nuestro deseo, nuestro tiempo. Al capturarlo, lo vuelven escaso. El lector, en tanto que inventa un espacio propio de tiempo y atención, es hoy un guerrillero, un emboscado, un clandestino".

*Fragmento compartido por el autor en su Facebook.


miércoles, 6 de octubre de 2021

Nombrar la opresión


Por César González
*

La experiencia parece no alcanzar para despertar la conciencia. Y la conciencia en soledad suele marearse al atravesar la experiencia. A su vez, ambas por separado alcanzan cumbres, pero es inevitable que al chocarse con el viento de las alturas sientan una pesada ausencia. Hay personas que son oprimidas, maltratadas, humilladas, y no lo viven con pena, o al menos no dejan que esa pena sea percibida por el resto. En la descompaginación de la experiencia con la conciencia acomodamos el sentido del mundo. A la experiencia de ser oprimido, más que negarla, le ponemos otro nombre. A la opresión algunas personas prefieren llamarla 'Cultura del trabajo', o 'El que quiere, puede', y nuestras experiencias se reflejan con discursos ajenos.

*Fragmento de su libro El fetichismo de la marginalidad (Ed. Sudestada)

En la imagen: Lluvia de jaulas

martes, 5 de octubre de 2021

El extraño

Por Alfred Hitchcock*

"Si la vida me hubiera dado la oportunidad de elegir, habría sido como Cary Grant, alguien a quien todo sentaba bien, y me habría permitido algunas fantasías en el vestir, un impermeable a lo 39 escalones cubriéndome la espalda, un cárdigan de cachemir beige echado despreocupadamente sobre los hombros o, mejor aún, anudado alrededor de la cintura, si la tuviese.

Algunos escritores afirman que Cary Grant es mi alter ego en la fantasía. Tonterías. Cuando me miro al espejo, no veo a Cary Grant. Me miro al espejo lo mínimo indispensable, porque la persona que me devuelve la mirada siempre me ha parecido un extraño cuya apariencia no se ajusta en absoluto a mi forma de sentir. Un completo extraño, pero que, de uno u otro modo, insiste en presentarse ante mí cuando me coloco frente al espejo."

*Citado por Charlotte Chandler en "Sólo es una película. Alfred Hitchcock, una biografía personal". (Ed. Ma Non Troppo).

jueves, 30 de septiembre de 2021

Condicional


"Si no hay verdad, no hay belleza."

Petra, inquietante película de Jaime Rosales.


El español Jaime Rosales es uno de los directores más infravalorados del cine actual. Les recomiendo Petra, que puede verse online en este sitio (bajen hasta la opción 4).

miércoles, 29 de septiembre de 2021

El sujeto de la historia


"Si uno filma a alguien al lado del árbol, pasa algo.
Si filma sólo el árbol, no pasa".

El director de cine en La Flor (Tercera Parte)

El enigma


"Siempre hay algo que falta, que se niega,
que permanece esquivo...".

El director de cine en La Flor (Tercera Parte)

Directriz


"¡En línea recta hacia la depresión!"

El director de cine en La Flor (Tercera Parte)

Códigos


"Ésas eran las reglas. 
De día, romance. De noche, nada".

La narradora en La Flor (Segunda Parte)

Epifanía


"Este cielo es nuevo -pensó.
A este cielo nunca lo había visto".

Dreyfuss,
según palabras del narrador en La Flor (Segunda Parte)

El duelo


"Si nos van a matar, tampoco es cuestión 
de estar escapando. Esperémoslas".

La Agente 50 (Elisa Carricajo), 
según palabras del narrador en La Flor (Segunda Parte)

Punto de giro


"Cuando ves llorar a tus padres... ya está.
Ya no hay más padres".

Victoria Aragón (Pilar Gamboa),
en La Flor (Primera Parte)

Destino


"Sé cómo sobrevivir. Aprendí a sobrevivir.
Mi destino es sobrevivir. En eso sí soy buena".

Andrea Nigro (Valeria Correa),
en La Flor (Primera Parte)

lunes, 27 de septiembre de 2021

Tierra


- Usted es un soñador incurable, Peter.

- Tal vez. Será porque me acostumbré a mirar las estrellas para no ver las raíces que me atan a la tierra.

El negro que tenía el alma blanca, de Hugo del Carril

Esta notable película puede verse en YouTube.


viernes, 3 de septiembre de 2021

Ciclo online en homenaje a Luis García Berlanga

 
Hoy comienza el ciclo Berlanga cumple cien años, en donde podrán verse online cuatro films del genial realizador español. A través de la plataforma Vimeo, el público podrá acceder de forma gratuita los viernes de septiembre, a partir del horario de las 15 y durante 48 horas. La actividad está organizada por el Instituto Cervantes de España, y en su sitio van a encontrar la información para acceder a las películas. Les recomiendo especialmente la emblemática Plácido y también Esa pareja feliz, que Berlanga escribió junto al cineasta Juan Antonio Bardem.

Programación:
Viernes 3/9: Esa pareja feliz (1951)
Viernes 10/9: Calabuch (1956)
Viernes 17/9: Plácido (1961)
Viernes 24/9: Patrimonio Nacional (1981)


Para más detalles: https://ccpe.org.ar/

martes, 31 de agosto de 2021

Vacío


"Cuando una está sola, todos los hoteles 
son demasiado grandes".

Nora (Delia Garcés), en la versión de Casa de Muñecas
que dirigió Ernesto Arancibia en 1943.


Este película está disponible en una óptima copia en YouTube.

lunes, 30 de agosto de 2021

La reina del miedo, de Valeria Bertuccelli y Fabiana Tiscornia


“No sé si se fue o si me dejó”, dice en un momento Robertina (Bertuccelli) en referencia a su marido. Esas palabras se cuelan en su verborragia nerviosa y pasan casi inadvertidas, casi divertidas, aunque en ellas se esconda un verdadero huracán existencial. Me importa poco el diagnóstico clínico del personaje o que sus miedos se deban a traumas no resueltos que arrastra desde siempre: ser abandonado sin aviso (sin la dignidad de una despedida, al menos) debería alterar la psiquis de cualquier persona con un mínimo grado de sensibilidad. Todo en nuestro entorno queda borroneado, agrisado, corrido de eje, al borde del colapso, aunque la rutina siga y debamos atender con solvencia todos los compromisos previamente pactados (para eso elegimos ser profesionales independientes, ¿no?). Y encima ese amigo del alma a quien quisiéramos abrazar hoy está muy lejos… muy pronto ya no estará más. Los temas esenciales en esta historia son la soledad y la muerte, justamente esos frentes que nadie puede dominar. Sin embargo, según muchas de las reseñas publicadas sobre La reina del miedo, parece que resulta muy fácil distanciarse de la protagonista, catalogarla como un caso excéntrico y reducir sus conflictos al cuento de una mujer fóbica/insegura/histérica, con un plus de estrés por el inminente estreno de una obra de teatro. Desconfío de toda persona que se jacte de controlar con éxito su inestabilidad emocional. Esa persona miente, o no está realmente viva.

Un grácil pero persistente temblor atraviesa todo el relato. Bertuccelli sabe perfectamente cómo matizar la congoja con humor y simpatía, pero aun así en cada escena la incertidumbre termina ganándole a cualquier otra sensación. La aparición de Lisandro (Diego Velázquez) resulta clave, ya que él trae la ternura que Robertina necesitaba. Pero también trae el abismo, involuntariamente. La mejor escena del film -por su precisión y su calado- transcurre durante una noche en el departamento de Lisandro, en Copenhague. El viento golpea las ventanas y Robertina no consigue dormir. De repente percibe una sombra detrás suyo. De repente aterrizamos en una película de terror. Ahí está su amigo devenido fantasma, sentado en la escalera, encorvado, abstraído. Lo que leemos en el rostro de Lisandro no es miedo: es pavor. Un pavor inconmensurable. En ese instante ella parece intuir una profundidad desconocida. Tal vez sea una intuición-bisagra.


En la ficción, Bertuccelli debe montar el unipersonal “El tiempo es oro”, título que confirma la vocación existencialista que impulsa la película. En varias escenas el reloj se hace sentir en su urgencia opresiva y uno teme que Robertina no logre llegar nunca, ni a los ensayos, ni al aeropuerto, ni a la noche del gran debut, ni a ningún puerto sereno. Y además a cierta edad -y esto es un hecho, aunque la ciencia y el discurso de autoayuda pretendan negarlo- también comienzan a acortarse los tiempos para alcanzar esas otras cosas, esas metas que supuestamente son las que le imprimen un sentido a nuestro tránsito por la Tierra: tener un hijo, escribir un libro, plantar un árbol. 

Robertina vuelve de Europa y descubre, para su sorpresa, que le han plantado decenas de ficus en el parque de su casa, cuando su prioridad era quitar de allí un cerezo seco para trasladarlo al escenario de su obra. La trama vinculada al teatro, más allá del bucle autorreferencial, funciona principalmente como dispositivo abierto a la circulación de símbolos y preguntas. ¿Por qué llevar al teatro ese árbol incómodo de ramas peladas y tristes? ¿Por qué la insistencia en arrancarlo de raíz? ¿No es mejor plantar un árbol joven, para cuidarlo y verlo crecer? ¿Por qué colocarlo justo allí, en su espacio de creación? ¿Para salvarlo del tornado que aún no terminó de devastar su hogar? ¿Aspira a resucitarlo, quizás? Ya no tenemos 20 años. No podemos plantar un tallo y sentarnos a esperar. Por eso me gusta la idea del crítico Shikhar Verma, quien postuló que esta película, en el fondo, se trata del miedo a empezar de nuevo. Ni siquiera es una cuestión de coraje. Hay que asumirlo nomás. Lo único que realmente importa es aprender a decidir, minuto a minuto, qué hacer con el tiempo que nos queda.

miércoles, 25 de agosto de 2021

Para pensar la memoria (y el presente)


“¿Por qué no hay política en las películas caseras? En nuestra época también podemos diferenciar entre las imágenes robadas en la calle y las que sólo buscan reproducir la intimidad. Como si la política sólo ingresara en las imágenes por descuido o por asalto, cuando tiembla el cómodo rol de espectadores.

Para Umberto Eco, la memoria colectiva resiste, y cuando olvida es porque es bloqueada y no logra encarnar en las nuevas generaciones. Ésa es la función de los medios: relegar la memoria histórica. Contribuir a la desaparición de su sentido a través del exceso de información. Sostener un flujo continuo de imágenes prefabricadas para quebrar toda resistencia. Sólo rompiendo ese eterno presente podemos conectar con la fuerza utópica enterrada en el pasado”.

 
Nicolás Prividera en su excelente película Adiós a la memoria. 

Este film integra la programación de la Octava Semana del Cine Documental Argentino, que se desarrollará hasta el martes 31 de agosto. Las películas pueden verse online de forma gratuita en la plataforma Vivamos Cultura. (Puede ocurrir a veces que las salas virtuales tengan el cupo completo de visualizaciones. En ese caso pueden probar ingresar en otro momento). 

lunes, 23 de agosto de 2021

Soledad


La soledad; hay que ser muy fuertes
para amar la soledad; hay que tener buenas piernas
y una resistencia fuera de lo normal: no hay que exponerse
a resfriados, gripe o dolor de garganta: no hay que temer
a atracadores ni a asesinos; si es preciso caminar
toda la tarde o, tal vez, toda la noche
es preciso saberlo hacer sin darse cuenta; no hay donde sentarse;
especialmente en invierno, 
con el viento que sopla sobre la hierba mojada,
y con las rocas entre la basura, húmedas y fangosas;
no hay ningún consuelo, de eso no hay duda,
además del de tener por delante todo un día y una noche
sin deberes ni límites de ningún tipo.

Pier Paolo Pasolini

Las imágenes pertenecen a Gente en Buenos Aires, hermosa película dirigida por Eva Landeck que puede verse en YouTube

miércoles, 18 de agosto de 2021

Adiós a las armas (sobre un plano de "Manchester junto al mar")

Manchester by the Sea (Kenneth Lonergan, 2016)

Este plano es extraordinario. En primer lugar, porque con estas armas iluminadas (¿veneradas?) se introduce la cultura de la violencia norteamericana en la película. El drama de los Chandler es tan desolador y a la vez universal que uno siente que estamos ante vidas suspendidas en el tiempo, como si habitaran una realidad paralela, fuera de la Historia. Pero no. Aquí el relato los coloca en un contexto muy preciso (y con el reinado de Trump, el dato cobra más fuerza aún). El humor negro de Patrick enseguida distiende todo atisbo de tensión: “¿A quién piensas disparar? ¿A ti o a mi?” Pero el tío Lee no tarda en proponerle vender las armas para comprar un nuevo motor para el barco. Un instrumento construido para matar será canjeado por el artefacto necesario para conservar el barco. Es decir, la vida. Al lado del aparador con las armas tenemos una fotografía de un grupo de pescadores (¿está Joe allí? ¿O quizás sean otros parientes?). Todo indica que Patrick desea prolongar ese legado familiar. Y al otro lado tenemos dos fotos de Patrick como jugador de hockey. No sólo nos señala otro camino posible para el joven (ser deportista) sino que también nos conecta por metonimia con la escuela, con la educación formal. ¿Patrick seguirá estudiando cuando termine el secundario? Al final de la película él dice que no, pero no podemos saberlo a ciencia cierta. Es un interrogante que se abre, aunque tengo la intuición de que el tío lo va a convencer.

miércoles, 11 de agosto de 2021

Tournée, de Mathieu Amalric


Toda película tiene una secuencia especial a partir de la cual tejemos la trascendencia de lo que estamos viendo. No me refiero a los puntos de giro ni a las epifanías, ni tampoco a ese diálogo que claramente está puesto ahí como clave de lectura (“El truco está en el tiempo”, decía Darín en El aura, por citar un ejemplo). Hablo de la secuencia que más adoramos, la que más recordamos, la que durante la proyección nos elevó a otro grado de fusión con el relato, secuencia que puede no ser la misma para cada espectador, pero que marca el momento en que nos enganchamos definitivamente con esa “conversación” que el film propone. Porque eso es lo buscan los verdaderos autores: conversar. Bajar un poco la música ambiente para poder hablar, como reclama continuamente el aturdido Joachim (Mathieu Amalric) en Tournée, una película libertaria e imprevisible, desvergonzada y melancólica como una charla empachada de alcohol al final de la noche, cuando ya se fueron todos de la fiesta y nos quedamos solos, y no nos queda otra cosa que la sinceridad.

Antes de ir a la secuencia en cuestión, digamos de qué va este film dirigido, escrito y protagonizado por Amalric (ese tipo bajito pero súper comprador que se devora cada película en la que asoma, y que se llevó el premio a la Mejor Dirección en la edición 2010 de Cannes por este trabajo). Tournée se centra en una gira que un grupo de actrices norteamericanas realiza por Francia, acompañadas por un manager francés en bancarrota, que no logra conseguir un teatro en París para montar el gran show que les había prometido a las chicas. Ellas son bailarinas reales. Es decir, en la “vida real” son nombres reconocidos en Estados Unidos dentro del género llamado “New Burlesque”, en donde combinan el striptease con baile, canto, comicidad y algo de magia, pasando sin aviso de la chabacanería a la sofisticación. El relato muestra fragmentos de este espectáculo junto con los entretelones de la gira, la convivencia entre las actrices y la rara relación que tienen con el representante, quien en su desesperación no deja de cometer torpezas.

El momento privilegiado, la bisagra personal, dura apenas unos segundos, cuando la bailarina Mimi le Meaux (Miranda Colclasure) llega a su habitación en el hotel, luego de un show. Aparece sentada al borde de la bañera, con su cuerpo desnudo generoso en curvas y tatuajes, aunque nosotros sólo vemos su espalda, todo un acto de pudor para un film que venía desvistiendo anatomías. Pero en la escena del baño la cámara respeta la intimidad de la mujer, observándola mientras ella moja sus piernas y se hace masajes en los pies. Porque los tacos duelen, incluso a quienes hacen malabares sobre ellos. Y el ojo de la cámara es el de alguien que comprende ese dolor, alguien que siente admiración y cariño, que permanece ahí como si estuviera aguardando el instante indicado para abrigar a su personaje con una bata. Esa es la forma en que se revela un director de cine.

Hay un cierto compás cassavetiano en la mirada de Amalric, con esa cámara que se enrosca en los cuerpos como una serpiente, que flamea como boa de plumas, siempre curiosa y carnal, pero sin la necesidad de hurgar en la decadencia característica del creador de Faces. Por el contrario, Tournée se acerca más al vitalismo todo terreno que transmite el cine de Arnaud Desplechin (quien trabajó con Amalric en varias ocasiones). Y a pesar de su evidente estructura de ficción, y como señaló en una reseña el crítico Jonathan Romney, el film también recuerda por momentos el registro de Frederick Wiseman y su avidez antropológica a la hora de retratar un microcosmos con sus dinámicas y códigos intransferibles. De allí que el relato siga espiando a Mimi le Meaux una vez que terminó su baño. Ella parece estar esperando algo. Mira su celular y suspira. Se quita las gigantescas pestañas postizas, se pone una remera y baja al bar del hotel a ver si logra sentirse un poco menos sola. Porque de eso también se trata.

Pero ojo que no estamos ante a una película para llorar. Aunque intuimos que estas mujeres han llorado mucho, y que siguen disfrazando muchas angustias, a ellas no les interesa la puesta en escena del lamento, porque ya están en otro lugar. Fueron y vinieron demasiadas veces. Eligieron, por sobre todas las cosas, la voluptuosidad del humor, enseñando que nada nos hace más libres que el hecho de querer el propio cuerpo.