jueves, 17 de mayo de 2012

Hay que verla


“El cine provoca y convoca. Incluso cuando una película, en apariencia, carece de un pensamiento político, es una expresión de una mirada política del mundo. Cuando una película está exacerbando o buscando un mensaje político evidente, también. Los extremos y todo lo que hay en el medio ponen al cine dentro de la vida social de todos nosotros, y por lo tanto se convierte en hecho político.”
Pablo Trapero
(En una entrevista publicada hoy en el diario Página/12)

Hay que ver Elefante Blanco. En el cine.

5 comentarios:

Susana Summa dijo...

Desde el inicio quedé atrapada en la narración, cuanto disfrute de gran cine!!! No se la pierdan!

Blanca Santome dijo...

La vi el dia del estreno y debo decir que me parecio excelente.
Trapero expone innumerables cuestiones y dilemas sobre las cuales todavia hoy sigo reflexionando.
Directores como este hace que se siga revindicando a nivel popular el cine argentino.

Caro dijo...

Blanca,

Más allá de la buena convocatoria de público, no sabría decir si a Trapero se lo puedo considerar un director popular. Quiero decir: según veo en los comments de algunos sitios la película recibió muchos cuestionamientos que al mens vale tener en cuenta. Es una forma de palpar qué se le exige hoy al llamado -con demasiada facilidad- "cine de denuncia".

Yo creo que Elefante es una película mucho menos redonda que Carancho. La vi solo una vez pero hay varias cosas que quisiera repensar en un segundo encuentro, como el final o el tema de cura Mugica. Así y todo, creo que es una película poderosa. No hay muchos que hoy se animen a meterse a fondo con el tema de la marginalidad. En ese sentido sentí que la preocupación de Trapero es auténtica y que esto se respira en la puesta en escena (en Carancho sentí lo mismo, no tanto en Leonera, aunque ésta es una obra que quisiera volver a ver pronto). Se le reclaman a la películas cosas que a la larga son contradictoria; se cuestiona el didactismo de ciertos diálogos y a la vez se lo critica porque solo muestra a la víctimas y no a las reales victimarios del sistema (¿pero hace falta mostrarlos para que uno intuya cómo funciona la máquina? ¿Acaso pedirle la explicación de TODO no es pedirle más didactismo?). No creo que el fin de Elefante sea denunciar sino sólo narrar: meternos en el terreno y ver si, al menos por dos horas, podemos cierta dimensión de la tragedia. Obviamente, todo esto requiere una segunda visión de la peli y más tiempo para discutir.

Saludos.

Blanca Santome dijo...

Es verdad que quizas no se lo pueda llamar popular a Trapero, pero esa es la sensacion que me genera el hecho de ver que gente de mi generacion, a la que siento muy separada del cine argentino, pague una entrada para ver una pelicula como esta y que despues se genere una gran difusion de boca en boca.
Tu comentario sobre Elefante me ayuda mucho a la hora de reflexionar y solo puedo decir que me urge una segunda vuelta con este largometraje.

Caro dijo...

Es muy bueno lo que contás, Blanca, sobre la llegada que tiene Trapero a los jóvenes.
Trapero y muchos otros autores argentinos se merecen un taller, ¿no? Te anticipo que es uno de mis próximos proyectos.
¡Saludos!