sábado, 31 de diciembre de 2011

Ningún fin del mundo...


..al contrario, 2012 está llegando con muchas cosas para hacer, así que supongo que no me daré cuenta si la tierra se parte al medio y me traga cuando voy por la mitad de la película. ¿Tiempo para el blog? Lo veo difícil, pero habrá que encontrarlo. En bote, en balsa o con salvavidas, Venecia seguirá a flote. Quiero agradecer a todos los que siempre están ahí: familia, amigos, colegas, lectores, alumnos y entusiastas del cine. Y sobre todo a vos, por enseñarme que existen un montón de técnicas diversas para el remo cotidiano.

Los dejo con el deseo del gran Juarroz, que es también el mío. Aunque a decir verdad, más que un vago deseo es una propuesta de trabajo con un programa bien preciso. Por eso me gusta tanto. ¡Abrazos! 

Hay que inventar respiraciones nuevas.
Respiraciones que no sólo consuman el aire,
sino que además lo enriquezcan
y hasta lo liberen
de ciertas combinaciones taciturnas.

Respiraciones que inhalen además
las ondas y los ritmos,
la fragancia secreta del tiempo
y su disolución entre la bruma.

Respiraciones que acompañen
a aquel que las respire.

Respiraciones hacia adentro del sueño,
del amor y la muerte.

Y para eso hay que inventar un nuevo aire,
unos pulmones más fervientes
y un pensamiento que pueda respirarse.

Y si aún faltara algo,
habría que inventar también
otra forma más concreta del hombre.


Roberto Juarroz 

viernes, 30 de diciembre de 2011

Ante el tiempo


"Ante una imagen, tenemos humildemente que reconocer lo siguiente: que probablemente ella nos sobrevivirá, que ante ella somos el elemento frágil, el elemento de paso, y que ante nosotros ella es el elemento de futuro, el elemento de la duración. La imagen a menudo tiene más de memoria y más de porvenir que el ser que la mira."

Georges Didi-Huberman (en su libro Ante el tiempo)

La imagen está en la cueva de Lascaux, protagonista de La cueva de los sueños olvidados, de Werner Herzog. Un estreno maravilloso para cerrar el año.

martes, 27 de diciembre de 2011

Vueltas


"Soy quien fui cuando encontré lo que no sería."

Vicente Núñez
("Sofisma")

En la imagen: Drive, de Nicolas Winding Refn

Tanteo


"Es muy aconsejable
dar a las conclusiones tratamiento de hipótesis."

Vicente Núñez
("Sofisma")

En la imagen: Film Socialisme, de Jean-Luc Godard

Uno con uno


"¿Quién me garantiza que el estar conmigo no es
la mera consecuencia de una huida?"

Vicente Núñez
("Sofisma")

En la imagen: Once upon a time in Anatolia, de Nuri Bilge Ceylan

Exceso


"El amor es un exceso de carencia."

Vicente Núñez
("Sofisma")

En la imagen: Himizu, de Sion Sono

lunes, 26 de diciembre de 2011

Demasiados extras


Por David Lynch *

No grabo comentarios del director para las ediciones en DVD de mis películas. Sé que la gente disfruta con los extras, pero ahora, con tantos complementos, parece como si la película perdiera. Tenemos que preservar la película. Debería destacar por sí sola. Trabajas tanto por conseguir que quede de un modo concreto que no debería toquetearse más. Los comentarios del director son una invitación a cambiar la manera en que la gente capta lo más importante: la película. Me parece bien contar anécdotas de un film, pero contarlo mientras pasa es un sacrilegio.

* En su libro Atrapa el pez dorado. Meditación, conciencia y creatividad. (E. Mondadori)

jueves, 22 de diciembre de 2011

Mar del Plata 2011 - Parte 7


Girimunho (Brasil, 2011)
Dirección: Clarissa Campolina y Helvécio Marins Jr.
Sección: Competencia latinoamericana



Quedan pocas imágenes”, dice Werner Herzog en esa perfecta escena de Tokio-Ga en la que él y Wim Wenders se encuentran en el mirador de la Torre de Tokio. “Observando el panorama desde aquí, sólo se ven los edificios. Las imágenes ya no son posibles. Tendría que ser arqueólogo y excavar con una pala para lograr encontrar algo en este paisaje agredido”. El enojo de Herzog crece mientras la ciudad desde lo alto parece un tetris de cemento que se resuelve en piloto automático, sin vértigo. “Necesitamos imágenes que estén en armonía con nuestra civilización y nuestra intimidad más profunda”, reclama el director de Fitzcarraldo, y así comienza a embalarse y asegura que para hallar esas imágenes se iría a filmar a Marte o a Saturno si una nave espacial lo llevara. En ese instante Tokio deja de importarnos porque es el mismo Herzog, su megalomanía, lo que llama la atención de Wenders. ¿Pero qué busca su paisano? ¿Acaso el Japón moderno no es un claro producto de “nuestra civilización”?  Herzog sigue en la suya: “Se debe ascender una montaña de 8.000 metros para encontrar imágenes limpias, claras y transparentes. Aquí no hay más nada.” Lejos de subir, Wenders decide dejar a su amigo y bajar de la torre. Aún hay mucho por descubrir en el llano.
Por suerte Herzog se dedicó a explorar cumbres, hielos, cuevas y océanos y nunca dejó de regalarnos esas imágenes que él anhelaba. Existen. Están ahí. Y es evidente, por otro lado, que en su diagnóstico agorero el director se refería específicamente a los daños que el capitalismo le provoca al paisaje. Si bien al escucharlo sabemos que el planeta no puede reducirse a ese pedacito de Tokio, resulta inevitable sintonizar con su nostalgia por todo eso que hoy ya no podemos ver. Son demasiadas las imágenes que resignamos por ser bichos urbanos. Aquí es donde un film como Girimunho se convierte en un preciado tesoro, como también lo son Alamar, La Tigra-Chaco, Le quattro volte y Border (la del búfalo en Armenia), por nombrar solo algunas obras vistas en los últimos dos años. Ante estas películas uno cree palpar esa "pureza" que tanto obsesiona al realizador de Aguirre. El problema es que la pureza prácticamente no se puede explicar. Como la magia.

La sabia afabilidad de Girimunho me llevó a Ozu y de allí a Wenders. Sepan disculpar esta larga digresión que sólo intenta intuir cuáles podrían ser hoy nuestras imágenes necesarias. O prioritarias. O esenciales. Girimunho es a la vez documento y fantasía. Un Brasil de una paz desconocida, un paraíso de música y sol en donde un hombre puede volver de la muerte hecho fantasma porque adora trabajar en su taller y no quiere abandonarlo. “Sólo una vez lloré, hace mucho tiempo”, dice Bastu, la abuela protagonista de film, y le creemos. Y justo cuando la ficción está a punto de transformarse en un sueño hermoso pero imposible, Bastu saca un arma de un cajón y confiesa su pasado de pistolera, y entonces la historia aterriza en lo real, por esa manía instintiva que nos hace asociar lo real únicamente con la violencia. Más tarde un nieto de Bastu llevará el arma a la ciudad para venderla como si fuera una reliquia, un objeto curioso que ya no cumple función alguna en este mundo. Entonces dan ganas de pensar que Girimunho es una película futurista, y recién ahí nos cae la ficha que Herzog nos pedía: la única imagen verdaderamente universal e imprescindible es la de la utopía.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Top 15 - Cine extranjero 2011

Esta lista no tiene necesariamente un orden jerárquico, aunque sé que Poetry ya es una de mis películas más amadas de todos los tiempos. Y la maravillosa cueva de Herzog aún no se estrenó, pero todo indica que llegará horas antes del año nuevo.

Estos son, en mi opinión, los mejores estrenos de 2011.

Top 15

1 - Poetry, de Lee Chang-dong

2 - La cueva de los sueños olvidados, de Werner Herzog

3 - La piel que habito, de Pedro Almodóvar

4 - Morir como un hombre, de João Pedro Rodrigues

5 - Aquel martes después de Navidad, de Radu Muntean

6 - Habemus Papa, de Nanni Moretti

7 - Copia certificada, de Abbas Kiarostami

8 - La vida útil, de Federico Veiroj

9 - 127 horas, de Danny Boyle

10 - Blue Valentine, de Derek Cianfrance


12 - De dioses y hombres , de Xavier Beauvois

13 - Medianoche en París, de Woody Allen

14 - Alamar, de Pedro Fernández-Rubio

15 - Súper 8, de J.J. Abrams

martes, 13 de diciembre de 2011

Top Ten 2011 - Cine argentino


Termina el año y empezamos a hacer listas, sabiendo que son relativas porque no hemos podido ver todo. Se trata, simplemente, de una selección provisoria. O, como señaló alguna vez una lectora, quizás funcione como una guía de películas para ver en vacaciones. En este post vamos con las locales. Pronto haremos lo propio con los estrenos extranjeros.


Ton Ten del año - Cine argentino

1 - Los labios, de Santiago Loza e Iván Fund

2 - Las acacias, de Pablo Giorgelli

3 - Los Marziano, de Ana Katz

4 - Hachazos, de Andrés Di Tella 

5 - El estudiante, de Santiago Mitre 

6 - Un amor, de Paula Hernández 

7 - La vida nueva, de Santiago Palavecino

8 - Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo, de Mariano Cohn y Gastón Duprat

9 - Cerro Bayo, de Victoria Galiardi 

10 - Mi primera boda, de Ariel Winograd

lunes, 12 de diciembre de 2011

viernes, 9 de diciembre de 2011

Profecía de una memoria por alcanzar


Por John Berger *

"Las fotografías  son reliquias del pasado, huellas de lo que ha sucedido. Si los vivos asumieran el pasado, si éste se convirtiera en una parte integrante del proceso mediante el cual las personas van creando su propia historia, todas las fotografías volverían a adquirir entonces un contexto vivo, continuarían existiendo en el tiempo, en lugar de ser momentos separados. Es posible que la fotografía sea la profecía de una memoria social y política todavía por alcanzar. Una memoria así acogería cualquier imagen del pasado, por trágica, por culpable que fuera, en el seno de propia continuidad. Se trascendería la distinción entre los usos privado y público de la fotografía. Y existiría la familia humana."

* Fragmento de su artículo “Usos de la fotografía”, publicado en el libro Mirar.

La imagen pertenece a Robert Capa.  

jueves, 8 de diciembre de 2011

Taller: El cine y el mundo contemporáneo

El cine y el mundo contemporáneo
Taller de análisis cinematográfico

A cargo de Carolina Giudici

Lunes de 19:00 a 21:00 / Comienza el 9 de enero de 2012/ 4 encuentros / En el barrio de Almagro.

A lo largo de 2012 nos proponemos hacer un recorrido por el cine contemporáneo y sus principales representantes. Empezamos en enero con este taller dedicado a cuatro realizadores de estilos y orígenes diversos que abordan algunas de las problemáticas más complejas del mundo actual. Como hacemos siempre en nuestros talleres, no sólo discutimos las películas en grupo sino que además sumamos nuevos conceptos teóricos para ampliar la mirada crítica. *

1- Gus Van Sant: el palpitar adolescente. Análisis de Elephant y Paranoid Park.

2- Christian Petzold: el amor en la “modernidad líquida”. Análisis de Yella y Jerichow.

3- Bong Joon-ho: violencia y extrañamiento. Análisis de Memories of murder y Mother.

4- Nobuhiro Suwa: crisis en la familia. Análisis de M/Other y Yuki&Nina.


Inicio del taller: Lunes 9 de enero (hasta el 30 de enero) en el horario de 19:00 a 21:00

Lugar: Barrio de Almagro. (Hay aire acondicionado).

*Es importante asistir a los encuentros con las películas vistas, por eso como parte del taller también ofrezco copias de las películas (que pueden retirar en el momento de la inscripción).

Para inscripción y consultas llamar al número 4865 - 3317 (dejar nombre y número de contacto), o escribir a: datosparacaro@yahoo.com.ar

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Otra oportunidad

En el marco del cierre de temporada, la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín proyectará este fin de semana  tres de las mejores películas estrenadas este año: El estudiante, La vida útil y Los labios

La entrada para estas funciones es gratuita.

Programación:

Sábado 10:
Los labios (Argentina, 2010) 
Dirección y guión: Santiago Loza e Iván Fund.
A las 14:30 (100’; 35mm.)

El estudiante  (Argentina; 2011) 
Dirección y guión: Santiago Mitre.
A las 18:00 (110’, digital)
La vida útil (Uruguay / España; 2011)  
Dirección: Federico Veiroj.
Guión: Inés Bortagaray, Gonzalo Delgado, Arauco Hernández y Federico Veiroj.
A las 21:00 (67’; 35mm.)

Domingo 11:     
El estudiante
A las 14:30

La vida útil
A las 18:00

Los labios
A las 21:00

Las proyecciones se realizan en la sala Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530).  Las localidades se retiran en la boletería del teatro, a razón de dos por persona, desde dos horas antes del comienzo de cada función.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Mar del Plata 2011 - Parte 6


Tatsumi (Singapur, 2011)
Dirección: Eric Khoo
Sección: Competencia internacional

En su quinto largometraje el cineasta singapurense Eric Khoo le rinde homenaje a su admirado Yoshihiro Tatsumi, un maestro del comic japonés conocido por desarrollar un innovador estilo de novelas gráficas para adultos, género conocido como “gekiga”. Para contar la historia de Tatsumi y a la vez transmitir el impacto de su trazo, el director de Be with me decidió hacer un film de animación conjugando dos líneas: por un lado, el relato recrea cinco de las historietas más relevantes del dibujante,  y por otro, narra algunos episodios de su vida inspirados en “A drifting life”, una monumental autobiografía que abarca unos 50 años de historia japonesa, desde el final de la Segunda Guerra hasta los ’90.

Tatsumi es una película ambiciosa con la que al principio cuesta conectarse. Su voluntad de tributo le impone al relato una valla de solemnidad que es necesario vencer para sumergirse en el fluir emotivo de las viñetas. Confieso que durante la proyección no pude olvidarme del brillante film American Splendor, ya que su propuesta es similar a la de Khoo y los personajes de Harvey Pekar son antihéroes de lo cotidiano, como los de Yoshihiro. American Splendor tenía actores reales pero también apelaba a la animación para imbricar vida y obra del artista, y en esa fusión la película se permitía ser desestructurada y pícara, claro que para eso contaba con la ventaja inigualable de tener a personaje y autor unificados en la figura de Pekar. La trayectoria del japonés es muy distinta y por eso la síntesis requerida resultaba más compleja; a través de esta comparación solo me estoy preguntando si, quizás, una actitud menos reverencial podría haber potenciado una relación más libre entre el realizador y su material.

Sin embargo, y a pesar de sus altibajos, Tatsumi gana y conmueve porque nace de un objetivo absolutamente noble y coherente con la obra de Khoo: comprender cómo nos hemos forjado este presente de egoísmo, miedo y soledad, un mundo en donde ya no sabemos cómo vincularnos. Hiroshima, la guerra fría, Vietman, el capitalismo feroz, la alienación, no son fenómenos que se limiten a una región del mapa: son la historia del hombre, de su deshumanización, un destino ante el cual dibujante y cineasta comparten el mismo abatimiento, la misma sensibilidad exaltada. El cine de Khoo, es cierto, a veces puede bordear la sordidez paralizante (como sucede en su trabajo anterior, My Magic), pero evidentemente posee un radar especial para apresar esas almas vitalistas que marcan la diferencia. Al final del film lo vemos al Tatsumi de carne y hueso. Él es quien cumple aquí el rol luminoso que Theresa Chan detentaba en la gran Be with me.